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IMOLA 2022: Tres argumentos para la densamente perfecta victoria de Verstappen

Desde el GP de Malasia de 2016 hasta este Grand Prix de Emilia Romagna en el circuito “Enzo y Dino Ferrari” en Imola, una ocasión increíblemente perfecta.

Ciudad de México, 25 de abril (MaremotoM).- Daniel Ricciardo, Daniil Kvyat, Pierre Gasly, Sergio Pérez… ¿Cuántos pilotos pasaron por la segunda butaca de la escuadra RedBull una vez que Max Verstappen se unió con un triunfo en el GP de España de 2016? Tuvieron que transcurrir casi seis años para que una de las tres mejores equipos de la Fórmula 1 pudiera volver a conseguir un 1-2, un resultado que durante tanto tiempo apenas si había resultado un trámite para el dominante ejército de Mercedes… Desde el GP de Malasia de 2016 hasta este Grand Prix de Emilia Romagna en el circuito “Enzo y Dino Ferrari” en Imola, una ocasión increíblemente perfecta.

La mesa estaba servida para la Gran Fiesta Ferrarista. Localía, masivo fervor, un trazado muy adecuado a las características técnicas de la F1-75 y unos resultados previos que eximían, de paso, de reflexiones más profundas sobre méritos. Imola es Ferrari. Imola tenía que ser de Ferrari. Pero esto es Fórmula 1…

Acabó siendo un Festival RedBull. Estremecía hasta las lágrimas el espectáculo de la banda de carabinieri tocando el himno nacional, el Fratelli d’Italia, en los minutos previos a la largada, con millares de banderas del Cavallino ondeando en las tribunas y un sentimiento de identidad que transgredía fronteras tecnológicas. La reflexión era unánime: “lo que puede ser esto si Ferrari llega a la victoria…”

Pero fue de RedBull. El primer 1-2 en cinco años y seis meses. Logrado de una manera aplastante y brutal. A partir de tres sólidos argumentos:

1.El RB18 se admitía inferior a la Ferrari en circuitos de curvas lentas o de velocidad media. La reciente derrota de Melbourne había dejado marcas en ese sentido: la ida de trompa, la falta relativa de carga aerodinámica, el peso excesivo y, al final, la falta de confiabilidad, constituían una larga lista de problemas a solucionar o tener en cuenta. Pero Imola carece de curvas tan lentas como la número 13 del trazado australiano… Lo que más se le acerca es la Variante Alta.

Con mínimas modificaciones que la dirección técnica ejercida por Adrian Newey llevó a esta carrera, el drama de la ida de trompa pareció diluirse: por eso las cubiertas blandas calzadas en el coche n° 1 resistieron más que la Ferrari el graining en el Sprint. La velocidad máxima sigue siendo muy superior (unos 9 km/h en la Qualy respecto del coche italiano), lo que constituía una defensa adicional en el único y largo tramo DRS del escenario.

2.”Pista diferente, auto diferente, condiciones diferentes”, sentenció el doctor Helmut Marko, el verdadero portavoz del equipo vencedor. La relatividad del argumento contrasta con la eficiencia de quienes tuvieron que conducir los coches en esa pista, sobrellevando esas condiciones. La calidad de Verstappen, fuera de discusión a esta altura, se adaptó en grado extremo a esas circunstancias: una tarea sin fisuras durante Qualy, Sprint y Grand Prix. Inclusive en el único tramo del fin de semana en el que no fue protagonista (después de que Leclerc le ganara el pique del Sprint gracias a la fabulosa tracción de la F1-75) mantuvo la calma inherente a cualquier campeón, esperando su oportunidad.

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¿Qué pasa con Mercedes? Foto: Cortesía formula1.com

Sin ser un auto dócil, las ausencias de la configuración high-rake standard durante 2021 y de rebote, son una doble bendición para el estilo de su compañero Pérez, que de haber tenido una vuelta más en el Sprint habría doblegado a Leclerc, lo que finalmente consiguió en la carrera mucho antes de que el líder del torneo perdiera definitivamente la chaveta (de eso, más adelante)

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3.La ejecución fue impecable, imprescindible para este 1-2. No por nada RedBull se llevó una amplia cosecha de puntos del fin de semana de Imola, de proporciones históricas: 34 puntos Verstappen, 24 puntos Pérez, 58 puntos en total (contra un máximo posible de 59) para el equipo, una cifra inédita en el torneo de Constructores.

El campeón -que recortó de 45 a 27 el deficit con la vanguardia del torneo- se cansó de batir el record de vuelta, ayudado tanto por el secado de la pista, el alivio de los tanques de combustible y las cubiertas blandas que calzó al final para ponerse a cubierto de la última, desesperada intentona de Ferrari de quitarle el punto correspondiente a la vuelta más veloz. Recién el último giro de Leclerc (1m18s574) estuvo a poco más de una décima del mejor registro del campeón mundial.

Pérez no estuvo tan fino y se siguió de largo en una ocasión en la Variante Alta, pero puesto a pelear rueda a rueda con Leclerc en la parte decisiva no flaqueó y volvió a hacerle honor al mote de “Ministro de Defensa” con que su equipo lo bautizara en Abu Dhabi e insistiera en Imola. Si lo de Verstappen fue 10, lo de Pérez estuvo entre 8 y 9 puntos.

Podría pensarse que los dos errores claves que cometió Charles Leclerc durante el fin de semana romagnolo, debilidades que no se le habían advertido durante el arranque del torneo, desde Sakhir a Melbourne, pudieron haber influido en la victoria de Verstappen.

Pero el análisis somero demuestra que no fue así. Que el monegasco habría sido derrotado a pesar de un fin de semana sin manchas. Ferrari puede estar preguntándose por qué, precisamente en Imola, la moradas de curvas y pavimento que lleva el nombre de su creador, concretó el peor fin de semana de su todavía dulce temporada 2022. Fueron sucesos totalmente independientes.

Leclerc cometió su primer error el viernes, durante la Q3, cuando no aseguró una segunda vuelta veloz contra lo que venían haciendo en el equipo, y así perdió la pole por 8 décimas contra el campeón mundial. Un error que acaso subsanó en la largada del Sprint, aunque acabó siendo un problema de puesta a punto el que no protegió su cubierta delantera derecha del desgaste excesivo. Quedó inerme frente a Verstappen no por su error del día anterior, sino por la manera en que este RB18 estaba preparado para correr.

El segundo error, el trompo de la vuelta 53, mientras perseguía a Pérez, solo le hizo perder en definitiva siete puntos (de los 15 que se hubiera llevado como tercero a los 8 que reunió finalmente como sexto) pero en ese momento ya estaba fuera de combate. Los RB18 ya rendían más que la F1-75 como para que eso error hubiera “ayudado” al éxito de RedBull.  “El auto saltó en una manera extraña pero no es excusa, porque fui más rápido que el límite y perdí la línea. Es mi completa responsabilidad”, admitió Leclerc, que luego dio en persona sus disculpas a los tifossi.

Su error fue costoso, pero en modo alguno decisivo para la suerte de la carrera. Verstappen, Pérez y RedBull exhibieron densos argumentos para justificar un fin de semana sumamente exitoso.

P.D. Mientras tanto, en el box de los campeones mundiales de Constructores… “Estoy fuera de la lucha por el título mundial. No hay dudas sobre eso”. Tal la versión de Sir Lewis Hamilton. Su compañero George Russell es el único piloto de la Fórmula 1 2022 que fue Top-5 en los cuatro Grands Prix disputados. La tabla del torneo lo muestra cuarto, con 49 puntos; Hamilton está séptimo, con 28…

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