Iraida Noriega

IRAIDA NORIEGA | La creatividad para mí es un absoluto misterio

Canciones de agua y desierto es un disco muy elaborado y demuestra una gran evolución de esta artista única. “Nunca había asumido un papel de soy compositora, pero esta vez le di importancia de la canción. En media hora te avientas 10 temas, sin la influencia del jazz y esos solos maravillosos, la simplificación de que es esto y ya. Fue un algo que buscamos desde la sencillez, desde lo más minimalista”, afirma.

Ciudad de México, 18 de octubre (MaremotoM).- Iraida Noriega, una de nuestras grandes cantantes, vuelve con el disco Canciones de agua y desierto, un trabajo muy preciso, que tiene la capacidad autoral de la intérprete, acompañada de jóvenes creadores, entre ellos Nico Maroto, su hijo.

“Canciones de agua y desierto es una grabación de profundas canciones que nos llevarán de la mano sonora por los viajes, peregrinaciones, carreteras, cuartos de hotel y caminos recorridos por Iraida Noriega en los dos años previos al encierro pandémico de 2020.

Escucharemos en la grabación temas que viene desde el alma, creadas a partir de un sonido propio del ukulele con una afinación que Iraida diseñó para el instrumento y que resulta en un sonido entre requinto, vihuela y ukulele barítono”, dice el boletín de prensa.

Los diez temas que conforman el disco son “Devil´s Eye”, “Desert Song”, “Arenales”, “Capullito de Alhelí”, “Peregrino”, “Evil Child”, “Reverdece”, “Caudalillo”, “Cancioncita de Mar” y “Agüita”.

“Las imágenes de Canciones de agua y desierto y que al mismo tiempo fueron inspiración, son fotografías de los recorridos de dos viajeros incansables, cada uno andando sus propios caminos por diversas latitudes del continente: Aarón Cruz, más conocido como músico y fabuloso fotógrafo y retratista y la también extraordinaria fotógrafa y música Alejandra Barragán”, cuenta Iraida Noriega.

ENTREVISTA EN VIDEO A IRAIDA NORIEGA

“La creatividad para mí es un absoluto misterio. Se va manifestando y el deber de uno es ir cazando los hilos. A veces conecta uno los puntos más rápido y a veces tarda un poco”, dice Iraida Noriega en entrevista con zoom.

“Enrique Neri, que fue mi maestro de piano, decía que cuando llegue el duende que te agarre trabajando. Es una cuestión de perseverancia a estas cosas que se van como presentando. Lo del libro era más que un impulso y están las canciones, que son una ilusión que no termino de entender. Es algo gustoso de hacer, va agarrando forma, esa misma energía que uno abona encuentra cosas allá afuera y encuentra cauce”, agrega.

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Iraida Noriega no tiene representante, pero escucha a personas muy selectas y al final ella toma la decisión.

“El factor malinchismo es normal en México, pero no me gusta esa palabra, esa idea de que todo lo que viene de afuera es mejor es una herida colectiva. Sí hay una parte de eso entre los artistas, algunos se van del país para que lo pelen y en este momento la mecánica empezó a cambiar. La relación de las instituciones con los creadores comenzó a ser una cosa fría. Hay poco aprecio o poco cariño por nuestro trabajo, no hay una absoluta convicción de que las artes es realmente importante”, afirma Noriega.

Nunca ha pensado su carrera con una perspectiva de estrategias. “Si me junto a cantar con alguien es porque hay un cariño, dentro de eso hay cosas que han resonado más y cosas que la gente no ha pelado. Lo que siento es que es esto lo que tengo que hacer, no pienso en el paso que la carrera necesito”, dice.

Desde Leika Mochán, Alonso Arreola, Los Rastrillos, demuestran las ganas de crear de Iraida y con esas personas que admira y quiere.

“Ya no sé qué significa hacer un disco, no tenemos un objeto físico, tienes a la música navegando en un océano que vemos el mensaje en una botella. Este proyecto es la música que hago con mi hijo, con mi sobrina, con el productor Carlos Millán, un personaje increíble, que hace la música sin pensar si se va a vender por millones de unidades”, afirma.

Iraida Noriega
La voz más brillante del jazz. Foto: Cortesía

“Cuando todo empezó era un ritual, ahora es algo importante que celebran momentos de la vida y momentos de coincidencia con personas que uno está ligado. Entre todos generamos algo que habla por todos nosotros”, agrega.

Canciones de agua y desierto es un disco muy elaborado y demuestra una gran evolución de esta artista única. “Nunca había asumido un papel de soy compositora, pero esta vez le di importancia de la canción. En media hora te avientas 10 temas, sin la influencia del jazz y esos solos maravillosos, la simplificación de que es esto y ya. Fue un algo que buscamos desde la sencillez, desde lo más minimalista”, afirma.

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