José Agustín

José Agustín es una especie de OVNI y permea la literatura de la generación que sigue: Phillip Ollé Laprune

Como Osvaldo Soriano, como Enrique Medina, esos autores que como él disfrutaron la raíz del lenguaje popular, a veces se le niega el gran reconocimiento que le ha hecho la periodista y escritora Elena Poniatowska: “Se habla poco de otro aspecto del didáctico José Agustín y realmente nunca he encontrado mejor maestro de literatura que él ni he asistido a clases más brillantes, más reveladoras y más generosas que las suyas”.

Ciudad de México, 17 de mayo (MaremotoM).- Desde Elsa Cross hasta José Luis Paredes “Pacho”, desde Enrique Serna a Julian Herbert y Wenceslao Bruciaga, todos homenajearán así porque sí, “Sin ningún marco”, dice el organizador, a José Agustín, autor de Ciudades desiertas, De perfil, La contracultura en México y Se está haciendo tarde, entre otras, en un intento por sacar al escritor de ese juicio reductivo, en el sentido de que es el autor de la onda, del lenguaje de la calle y que sólo lo leen los jóvenes.

José Agustín
Todos los ponentes para José Agustín y su obra. Foto: Wnce

Como Osvaldo Soriano, como Enrique Medina, esos autores que como él disfrutaron la raíz del lenguaje popular, a veces se le niega el gran reconocimiento que le ha hecho la periodista y escritora Elena Poniatowska: “Se habla poco de otro aspecto del didáctico José Agustín y realmente nunca he encontrado mejor maestro de literatura que él ni he asistido a clases más brillantes, más reveladoras y más generosas que las suyas”.

Claro que para hablar de la literatura argentina, Phillip Ollé Laprune, el organizador de estas charlas desde la Universidad de Cuajimalpa, lo compara con Roberto Arlt, el gran maestro y absolutamente rescatado en Sudamérica.

Lo cierto es que hoy, a las 19 horas, empiezan las charlas con una conferencia de Enrique Serna, que sin dudas será magistral.

“La pregunta que me haces sobre José Agustín me parece muy válida. José Agustín llegó a la vida literaria de manera muy sorpresiva, con una sed, con una frescura, muy diferentes a lo que se vivía en esa época en la literatura. Él le puso una especie de dinamismo. Aportó una forma en la escritura que recrea un lenguaje, el lenguaje de la calle, un lenguaje común. Él fue un escritor que manejó formas muy distintas. Acuérdate de Se está haciendo tarde, donde hay bloques, negros en el medio de la página o Cerca del fuego, otra novela suya, basada en estructuras que vienen del I Ching. Era tan distinto su mundo, que fue muy fácil darle una etiqueta. Una literatura para chavos o contracultural, pero poco a poco, ha ido ganando prestigio esa literatura y hoy se lee bastante. Lo leen los jóvenes, que se sienten muy afines, cercanos a las preocupaciones de su personaje, en las transgresiones, hay tentaciones…es muy bello lo que dice Enrique Serna en su charla: Los años le dan a él su valor artístico, intelectual, literario, que no tienen otros escritores de su época”, afirma.

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¿Los escritores olvidados obedecen a una estrategia? Que gane ahora el Villaurrutia un libro dedicado a Octavio Paz, queriendo poner siempre ese eje en nuestra escritura, pensar en Enrique Medina (un escritor poco reconocido en la literatura argentina) o en Osvaldo Soriano: “Hay estrategias en la literatura. Hay mucha gente que está pensando en irse por un canal editorial, en los problemas que quiere poner en la mesa. Veo a José Agustín más cerca de Roberto Arlt. Me gusta mucho pensar en Celine, en términos de Francia. Inventa una mecánica literaria, un sistema de producción, fresco, que se conserva, muy notable”, dice Phillip Ollé Laprune.

“Si tú escribes con el lenguaje de la calle es posible que tu literatura se gaste con los años, pero si inventas, si haces tu propio idioma, se va a quedar en el espacio donde tú lo inventaste. Es un lenguaje actual. Si lees los libros de José Agustín, son libros muy actuales”, agrega.

“De los personajes que hemos invitado para hablar del escritor, la idea de reinventar un lenguaje o de apoderarse de un lenguaje para poder comunicar, para poder crear, lo encuentras en Fernanda Melchor, en Julián Herbert, los diálogos de Emiliano Monge obedecen al habla popular o vulgar. José Agustín es una especie de platillo volador y permea la literatura de la generación que sigue. La generación siguiente, que tiene 40 años hoy, hay algo indirecto que tiene que ver con su propia literatura”, dice el organizador.

Todos los días, a las 7 de la tarde, la cita con José Agustín.

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