Aunt Jemima

Jubilan a Tía Jemima, por una cuestión de marketing

Pues, gracias a los tiempos que corren, Aunt Jemima ya no cuela más. Ni falta hizo que activistas la derribaran como vienen haciendo con efigies confederadas. Quaker Oats, empresa detrás de la marca, decidió jubilarla definitivamente; y no por bondad o compromiso social, todo sea dicho: por marketing.

Ciudad de México, 19 de febrero (MaremotoM).- Traccionada por el movimiento Black Lives Matter, la efervescente revolución en marcha contra el racismo ha llevado a discutir desde estatuas hasta fechas patrias, desde fondos públicos hasta la emisión sin prologar de ciertos films en Estados Unidos.

Y en este revisionismo tardío, ha caído otra ficha: un almíbar y una mezcla de harina para preparar hotcakes. Ninguna minucia: la marca Aunt Jemima lleva más de un siglo siendo presencia ubicua en góndolas del país del norte con un logo que perpetúa arquetipos racistas de larguísima data. Puntualmente, el de la sonriente “mammie” sureña, sirvienta negra ¡encantadísima! de cocinar para la familia que le niega la libertad, ¡chocha! de cuidar a niñatos blancos, como si tuviese otra opción. Una representación distorsionada que romantiza y glorifica las atrocidades de la esclavitud; de similar modo, dicho sea de paso, que la afable sirvienta que consentía a la caprichosa Scarlett O’Hara en Lo que el viento se llevó…

Aunt Jemima
Adiós a la Tía Jemima. Foto: Cortesía

Pues, gracias a los tiempos que corren, Aunt Jemima ya no cuela más. Ni falta hizo que activistas la derribaran como vienen haciendo con efigies confederadas. Quaker Oats, empresa detrás de la marca, decidió jubilarla definitivamente; y no por bondad o compromiso social, todo sea dicho: por marketing. Por redes había empezado a circular hasta qué punto el esclavismo corría en el ADN comercial del jarabe y la mezcla de panqueques, y abriendo el paraguas para anticipar un posible backlash que pusiera en jaque las ventas, la firma hizo mea culpa, sacó los productos fuera de circulación.

Te puede interesar:  Esther sin h, de Alejandra Islas, ganó el premio a Mejor largometraje documental mexicano 2021 en la XVII Muestra Internacional de Mujeres en el Cine y la TV

Respecto de sus orígenes, ponían de sobre aviso internautas de qué manera el personaje estaba inspirado en una canción de vodevil, Old Aunt Jemima, que solían interpretar actores blancos de variedades con la cara pintada (el cínico blackface). Contaban además que Nancy Green, primera mujer contratada como imagen del maple syrup, efectivamente había sido esclava de una plantación de Montgomery, Kentucky, seis décadas antes de ser presentada en la Feria Mundial de 1893 luciendo el reglamentario delantal y la correspondiente bandana en el rol de la simpática, feliz, divertida tía Jemima. Imagen que persistió durante décadas, y que la empresa se empeñó en sostener, intentando moderar la caracterización arcaica: reemplazó el pañuelo por una diadema a cuadros en los 60s, agregó aros de perlas y un jabot en los 80s… Trataron de tapar el sol con las manos, vamos, pero ya sabemos lo que pasa en estos casos.

Fuente: Damiselas en apuros / Original aquí.

Comments are closed.