Always be my maybe

Keanu Reeves se ríe de sí mismo en película de amor protagonizada por Ali Wong

Keanu Reeves, a los 54 años, se convierte en modelo

La película es malísima, pero el cameo de Keanu Reeves es buenísimo. Así las cosas.

Ciudad de México, 6 de junio (MaremotoM).- Keanu y Charlize estaban pasándoselo en grande. Constantemente se reían, casi molestando a las demás mesas con el escándalo que estaban montando. Definitivamente, estaban eclipsados el uno con el otro ajenos a lo que pasaba a su alrededor.

Fueron noticias y la foto de un beso apasionado entre dos estrellas de Hollywood, Charlize Theron y Keanu Reeves. Lo cierto es que la noche no pasó de esa noche en 2009 y hasta donde sabemos el famoso y pintón actor está solo.

También sabemos que la historia de Keanu Reeves es algo más dramática. Su pareja Jennifer Syme murió en un accidente de tráfico en abril de 2001, dos años después de que su hijo naciera muerto.

Desde entonces, al actor sólo se le conoce un romance fugaz con la actriz Parker Posey y no mucho más.

Lo cierto es que a la sagrada admiración que tenemos por su estampa y por las dotes actorales que lo han puesto primero en la disputa entre The Avengers y John Wick, Keanu (de 54 años), ha aparecido en la nueva cinta de Netflix, Always Be My Maybe (Quizás para siempre, en español), protagonizada por Ali Wong y Randall Park.

La historia es sencilla y la película aburrídisima. Está alrededor de la estrella Alexandra “Ali” Wong ​, actriz, comediante y escritora estadounidense, ​​reconocida por sus especiales de comedia en vivo para Netflix Baby Cobra y Hard Knock Wife y por su participación en las series de televisión American Housewife, Are You There, Chelsea?, Inside Amy Schumer, Tuca & Bertie y Black Box.

Si la actriz era cómica en sus anteriores trabajos, en esta historia de amor, tan lineal y tan propia de los estándares de Hollywood, sólo podemos decir que lo que cambia es el color. No hay nada nuevo. Eso sí, la escena en la que aparece Keanu Reeves y toda la situación alrededor de él –que enamora a Ali Wong hasta que ella lo manda a volar-, es una parodia de todo lo que pensamos de él. Y es antológica.

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Always be my maybe
Su participación es antológica. Foto: Cortesía Netfix

Que aparece como salido de las hadas (hay memes de Shakira, Hilary Duff, Paramore, riéndose de esa escena), en cámara lenta, con su ropa espectacular (¿Hugo Boss o Yves Saint Laurent?), con unos anteojos sin vidrio y sumamente afectado, como ese hombre que pensamos que es, aunque recientemente una columna del The New Yorker (“Oda a Keanu Reeves”), la periodista Naomi Fry escribió que precisamente nos gusta porque él nos mira, porque es sencillo a la hora de relacionarse con nosotros.

“Tengo dos historias de Keanu propias, tanto breves como dulces. En el 2006, en una actuación de la bailarina Pina Bausch, en la Academia de Música de Brooklyn, vi a Reeves sentado a un par de filas lejos de mí, en los asientos baratos, con sus piernas desgarbadas en el pequeño espacio frente a él. Tres años después, en el Foro de Cine, lo vi emerger solo de una película de Kurosawa, cargando una gran tina de palomitas de maíz. Estos momentos no son muchos, pero los mantengo cerca, levantándolos de vez en cuando, como si fuera un cristal o un amuleto”, dice la emocionada Naomi.

https://www.youtube.com/watch?v=u_WZTVCOebY

En la película Always Be My Maybe Keanu come y llora con unos auriculares que le recuerdan el ciclo de la vida y la muerte a partir del grito de un venado, come de postre unas burbujas como de jabón y habla como un robot, donde la sensibilidad parece puesta por un chip de computadora. Paga $ 6500 dólares por una cena que “no está al alcance de Randall Park, quien termina pegándole y haciéndole una canción que luego lo hará famoso.

“Keanu propuso en el Chateau Marmont un par de cosas que entraron en el guion. Como llevar gafas sin cristales. Y esa parte en la escena de la noche de juegos en la que enumera a todos esos dignatarios chinos. Todo eso fue idea suya. Y cuando dice: “No tengo ningún problema, Sasha. ¿Cuál es tu problema?”. Y después empieza a dar golpes al aire. Es complicado describir lo escandalosamente divertido que es”, dijo Ali Wong a la revista Rolling Stones.

La película es malísima, pero el cameo de Keanu Reeves es buenísimo. Así las cosas.

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