“La Chula” lo hace de nuevo: Regala versos en Tlalnepantla de Baz

Antonio Calera-Grobet volvió a tomar esa combi amarilla tatuada con la leyenda “Antes del fin del mundo, escribiremos otro”, convocó a un grupo de escritores y poetas de distintas latitudes y disciplinas, colocó en mesas enormes libros de Mantarraya Ediciones, unas sillas, un par de bocinas y un micrófono en la explanada de Tlalnepantla de Baz y regaló versos, libros, gorras y playeras el sábado 6 de abril en un evento denominado “Primer Encuentro Juvenil Tlalnepantla 2019”.

Ciudad de México, 9 de abril (MaremotoM).- Desde las 10 de la mañana hasta las 6 de la tarde —y con la ayuda del poeta Ricardo Suasnavar, el artista plástico Arturo Ocampo, la antropóloga María Jaramillo—, Calera urdió un nuevo ataque poético en el Estado de México para vincular la poesía con la gente y generó lazos en un mismo tenor: la lucha social, la denuncia y la amistad.

El recital poético estuvo a cargo de las poetas Alejandra Olson que leyó “De la pregunta que se lanza en la noche cuando todos están en silencio y se oye”, “Dromedario mágico canciones de emojis”, “Y luego el vacío” e “Ir a sobre obsesión por la nutella y un dios”; Mercedes Alvarado deleitó al público con “Pásele, pásele”, “Amor de carne”, “Las viudas” y “MX-2018”; Xochipilli Hernández tomó el micrófono para leer “Del polvo al polvo”, “Kafka tiene la culpa”, “Diente de león”, “Gallo” y “Declaración de vida”; Teresa Esparza Oteo cerró con “A mi ausencia nadie la encuentra”, “Lo que sientes no lo dicen tus palabras” y “A veces te imagino triste”.

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Souvenires de la Chula Móvil. Foto: Roberto Feregrino

Por su parte, los poetas iniciaron con Ánuar Zúñiga Naime, quien recitó “Pretty hate caffeine”, “Aprenda a quemar puentes”, “Sniper”, “Secundaria diurna Maestro Splinter” y “Disclaimer”; José Manuel Vacah leyó “El intérprete”, “Paraíso”, “Todo dispuesto” y “Cicatriz”; León Cuevas hizo lo propio con “Epifanía”, “Luz de manglar” y “Lolita milenial”; Daniel Olivares Viniegra declamó “Huitzilin”, “Líquida luz”, “Anti haikus” y “Acción poética”; Genaro Patraka recitó “Sucesión de Anas”, “Anamorfosis tropical y “De amor carta”; finalmente, un servidor, leyó “La partida”, “Rebeca” y “Paternidad”.

Antonio Calera-Grobet, amigo de muchos. Foto: Roberto Feregrino

Antonio Calera es promotor cultural desde hace años, es dueño de la Hostería la Bota que lo mismo arropa presentaciones de libros que performance o conciertos, ideó un foro itinerante con la intención de llevar libros y poemas a los lugares menos pensados y la bautizó como “La Chula Foro Móvil”. Ha escrito una infinidad de crónicas sobre el Centro Histórico, realizado entrevistas y notas que tienen que ver con la poesía y la comida —dos pasiones que no esconde—, porque hermanan. Ha escrito prosa (Rambler), verso (Sed Jaguar), ha combatido las injusticias, pero lo más importante es que todo eso lo lleva a la práctica y los que lo conocemos sabemos que es verdad. Antonio Calera no quiere tener muchos amigos, él quiere ser amigo de muchos y los viajes en “La Chula” seguirán propiciando que eso suceda.

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