Juan José Arreola

La familia de Juan José Arreola responde, con cartas íntimas, a Elena Poniatowska

En una tarjeta dice: “Juan José, niño de chalecos color otoño y de muchas angustias, vas a ser feliz, vas a ser feliz. Te quiere. Elena”. Una carta larguísima, un anuncio del nacimiento del niño de ambos, diciendo: “Tápame, Juan Josesito. La amapola es parte de nuestro niño”, revelan la relación que había entre Poniatowska y Arreola.

Guadalajara, Jalisco, 8 de diciembre (MaremotoM).-“Detalla la convivencia con un personaje denominado “el Maestro”, al que visitaba una vez a la semana en su departamento de la calle Ganges, colonia Cuauhtémoc, donde lo encontraba pintando su tablero de ajedrez. Cuenta su admiración por él y la convivencia que tuvieron hasta la tarde en que la atacó sexualmente, hecho que transformó su vida porque quedó embarazada.

La escritora comparte cómo tuvo a su hijo en Italia y le aconsejaban darlo en adopción, pero decidió conservarlo. Ante la pregunta de si “el Maestro” era el escritor Juan José Arreola, dice que sí. “Ya se sabía, muchos lo saben. Pero no hay que decirlo, para qué, además, ya pasaron tantos años. Él usaba su capacidad de convencer, de ser muy seductor, para hacerle daño a la gente”.” Ese es el párrafo que la periodista Virginia Bautista, del periódico Excelsior, en una de las tantas entrevistas que la escritora Elena Poniatowska dio por su nueva novela El amante polaco (Seix Barral).

Ante la seguidilla de declaraciones en contra del escritor Juan José Arreola (1918-2001), la familia, encabezada por su nieto Alonso Arreola, hace una aclaración en la que muestra cartas de Elena, Premio Cervantes 2013, a su abuelo y donde se ve el grado de relación que tuvieron, muy lejos de “una violación” o de querer hacer daño.

El amante polaco
El amante polaco. Portada. Foto: Cortesía

En una tarjeta dice: “Juan José, niño de chalecos color otoño y de muchas angustias, vas a ser feliz, vas a ser feliz. Te quiere. Elena”. Una carta larguísima, un anuncio del nacimiento del niño de ambos, diciendo: “Tápame, Juan Josesito. La amapola es parte de nuestro niño”, revelan la relación que había entre Poniatowska y Arreola.

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Hay también cartas de amor de parte de la escritora Tita Valencia, quien habló mal de Juan José Arreola, con el que tuvo “un amor trunco”, a raíz de haber salido en Vindictas, su obra autobiográfica Minotauromaquia (UNAM).

Fe de Erratas
A los lectores y seguidores de Juan José Arreola
A nuestros amigos y familia

Con tristeza y molestia hemos leído las recientes declaraciones de dos conocidas
autoras que, efectivamente, sostuvieron relaciones sentimentales con nuestro
querido padre y abuelo. Por respeto a ellas y a él —ausente para defenderse—,
habíamos decidido mantenernos en silencio. Sin embargo, la verdad de los hechos
de aquellos años se ha transformado hoy en una injusta narrativa de falsedades
que no podemos soslayar.

Tita Valencia
Imagen de la portada de Vindictas, Minotauromaquia. Foto: Cortesía

En abono a la verdad, sin enconos personales y entendiendo la discusión actual en
torno a los derechos de la mujer, adjuntamos un grupo de cartas y mensajes (sin
edición alguna) de dichas autoras cuyo contenido hace evidente una versión
histórica distinta a la difundida, y que conocimos directamente. En ambos casos —
no entendemos el porqué— el tiempo parece haber afectado a la memoria (nos
rehusamos a creer que se trate de vender libros). De cualquier manera, es una
lástima que el querido Juan José no esté aquí para desahogar su derecho de
audiencia.

Sabemos quien fue nuestro padre y abuelo. Acompañándolo en la vida conocimos
muy de cerca de lo que era y no capaz. Su personalidad bondadosa siempre lo
mantuvo lejos de cualquier forma de violencia. Lo suyo fue, desde luego, la
discusión apasionada. Finalmente y como se recordó el año pasado durante su
centenario, la generosidad que Juan José Arreola ofreció a discípulos y amistades
—hombres y mujeres— fue enorme. Así lo manifestaron incontables de sus
contemporáneos. Por ello protegemos su memoria con esta Fe de Erratas, con la
cual esperamos abandonar toda discusión ulterior. Por su atención, gracias.

Familia Arreola

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