El poder del perro

La masculinidad en la soga de un ganado: El poder del perro, de Jane Campion

Jesse Plemons, en su figura conciliadora, que puede ver como el hombre bueno a veces no ve las cosas (la sinopsis de la película dice que estos dos hermanos son las dos caras de una misma moneda), tampoco está nada mal. La madre alcohólica cuando lo ve a Phil, Kirsten Dunst es la motivación para que Peter resuelva su problema, en un duelo de cuatro actores que rebaja la actuación de los secundarios.

Ciudad de México, 8 de diciembre (MaremotoM).- Hay que tener el valor artístico de Jane Campion (Nueva Zelanda, 1954) para llevar a cabo un western feminista y no pegarla en el palo. Hay que decir, que esos paisajes profundos donde no sólo la vista, sino también la sensibilidad se van a un escenario terrible y al mismo tiempo optimista, hacen transcurrir la vida de personajes hondamente complicados y que quieren cada uno cambiar la vida del otro.

Al principio, la visión de la película El poder del perro no fue fácil. Tenía ese miedo lógico que el niño fuera agredido y finalmente exterminado, pero estamos hablando de Jane Campion, esa mujer que El piano, con Holly Hunter y Harvey Keitel, nos dio una lección de cómo obtener la libertad a través de un instrumento.

Ahora que pasa todo tan rápido, creo que hay que mirar el pasado y la trayectoria de un artista para evidenciar sus claras intenciones con su nueva creación. Esta es una película de Jane Campion y con ello ir a los símbolos y a la claridad de su pensamiento para disfrutar aún más las actuaciones de Benedict Cumberbacht, de Jesse Plemons y Kirsten Dunst, que dan un colchón gigante a Kodi Smit-McPhee, quien en el rol del hijo Peter da rienda suelta al filme.

El poder del perro
Esposos en la vida real, aquí están maravillosos. Foto: Cortesía Netflix

Los acaudalados hermanos Phil (Cumberbatch) y George Burbank (Plemons) son propietarios de un enorme rancho en Montana. Es un lugar donde la rápida modernización del siglo XX se mantiene y en el que la figura de Bronco Henry, el mayor cowboy que Phil ha conocido jamás, es venerado por él. La figura que hace Benedict de este personaje es antológica, probablemente él, que ha hecho todos los grandes famosos (desde Steve Jobs hasta Alan Turing, pasando por el Dr Strange) y que ha realizado una interpretación maravillosa en la serie Patrick Melrose (sobre el libro de Edward St. Aubyn), ya estaba preparado para una actuación que excediera sus propios límites y lo volviera un gran candidato a tener el Oscar y todos los premios habidos y por haber.

Jesse Plemons, en su figura conciliadora, que puede ver como el hombre bueno a veces no ve las cosas (la sinopsis de la película dice que estos dos hermanos son las dos caras de una misma moneda), tampoco está nada mal. La madre alcohólica cuando lo ve a Phil, Kirsten Dunst es la motivación para que Peter resuelva su problema, en un duelo de cuatro actores que rebaja la actuación de los secundarios.

Campion es eso, una directora que parece no poder dirigir más que a cuatro actores, manteniendo la tensión teatral en un filme donde el paisaje aparece como el quinto personaje y nos da antes cómo se resolverá la historia. La masculinidad se puede determinar a partir de una soga para ganado.

Es una gran película, con unos actores maravillosos. No dejen de verla en Netflix.

 

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