Gastón García Marinozzi

La novela es el género que matan cada año y sin embargo resiste: Gastón García Marinozzi

 LECTURAS | Los lugares verdaderos, de Gastón García Marinozzi

“No hay anécdotas autobiográficas en esta novela, pero me gusta lo que decía el cineasta Nani Moretti, de no poder dejar de poner sentimientos autobiográficos. No creo en la autoficción que ha tenido una moda reciente y que creo le ha hecho mucho daño a la lectura. Mucha gente busca en las lecturas rasgos de la autobiografía, pero para eso está Instagram que la literatura en sí”, afirma.

Ciudad de México, 4 de abril (MaremotoM).- Gastón García Marinozzi escribe con gran honestidad. Ya lo habíamos disfrutado en su anterior novela, El libro de las mentiras (Alfaguara) y también con Viaje al fin de la memoria (Tusquets). No es precisamente que sus novelas sean autobiográficas (esa moda cruda que a todos nos hace ver la puntillita del ruedo del autor), sino que más allá de la propia vida hay un instante en el que todos nos identificamos.

¿Qué es la novela? ¿Identificación pura? ¿Una esencia que cuenta porque nosotros no podemos los avatares de nuestra existencia? ¿Qué es escribir con honestidad?

Hay un autor que relata lo que le acontece y acontece a sus amigos con una brutalidad feroz y al mismo tiempo con una serenidad deslumbrante. De eso se trata su nueva novela Los lugares verdaderos (Alfaguara), de la cual hemos publicado un adelanto: el fin de un matrimonio y por supuesto la terminación de todo lo que han formado juntos. Sobre todo ese mecanismo de comunicación, muchas veces equivocado pero que funcionó durante un tiempo, hasta el fin del amor que sin mucho barullo y sin publicarlo en Instagram, sucede para ambos.

ENTREVISTA EN VIDEO A GASTÓN GARCÍA MARINOZZI

“En Moby Dick dice que los lugares verdaderos no existen en el mapa, me gustaba mucho lo que dice el autor. Los lugares verdaderos, los que valían la pena, no estaban en el mapa. Me interesaba contar desde el lugar del amor. Si bien cada quien tiene una cartografía especial, a la hora de ponerla en los mapas era mucho más complicada. Los lugares verdaderos son los que nos definen”, afirma en entrevista.

Hay una reconciliación con el recuerdo, pues “me gustaba esa atmósfera, una atmósfera que vi en dos películas recientemente: La peor persona del mundo y Licorice Pizza. Lo que rescato de esos filmes es cómo la vida se impone. Con el paso del tiempo, todo se acomoda y esos recuerdos con los que nos reconciliamos tienen una fuerza vital”, agrega.

“No habría que esperar al final de la vida, para vivir con ese balance todo el tiempo. Habría que tener presente todo ese combo que es la vida. Como le pasa a esta pareja que se separa al cabo de muchos años, de pronto un día sin demasiada estridencia, descubre que el amor se acaba. Es una especie de duelo luminoso, se despiden de los amigos, de las circunstancias que lo rodean, haces una lista donde vas colocando las cosas buenas y las cosas malas”, expresa.

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El arrepentimiento en la novela no existe. “Creo que vamos caminando sin chances de arrepentirnos, sí con chances de cambiar”, dice.

Gastón García Marinozzi
Editó Alfaguara. Foto: Cortesía

“No hay anécdotas autobiográficas en esta novela, pero me gusta lo que decía el cineasta Nani Moretti, de no poder dejar de poner sentimientos autobiográficos. No creo en la autoficción que ha tenido una moda reciente y que creo le ha hecho mucho daño a la lectura. Mucha gente busca en las lecturas rasgos de la autobiografía, pero para eso está Instagram que la literatura en sí”, afirma.

“Me gusta que destaques que escribo con honestidad, que me parece que tiene que ver con las cosas que me interesa llevar a un libro. Hay que tomárselo en serio totalmente cuando publicamos un libro. La literatura tiene que hacerse las preguntas que un creador necesite para la vida. Entender las relaciones más personales, el tiempo que le toca vivir”, agrega.

Gastón García Marinozzi
En la literatura es más fácil conocer voces nuevas. Foto: Cortesía Facebook

“Hay un ejercicio de la nostalgia que no sé qué tan positivo es, en la literatura es más fácil conocer voces nuevas. Tenemos músicos como C.Tangana, pero cuando sale como un gran aparato de marketing, no se atreve a salir solo, sale con Calamaro, con Drexler, con otros géneros; Rosalía también, aunque ella me parece un poco más valiente. En la literatura parece que todo está dicho, pero hay una temática, una búsqueda, de cómo contar las relaciones humanas”, opina.

“Pensaba en el ensayo de Tamara Tenenbaum (El fin del amor, Seix Barral), que tiene un planteamiento de cómo contar el amor en las nuevas generaciones. Son temas que había que tocarlos. No me refiero a Tamara, pero sí cuando aparecen estos nuevos temas hay como una especie de sobreactuación. Es lo que toca. El tiempo pondrá las cosas en su lugar”.

“La novela es el género que matan cada año y sin embargo sigue resistiendo y es el género más fuerte. La novela que cuenta la historia resiste, a pesar de todos los cambios”, afirma.

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