Franco Félix

La novela y el humor materializan el duelo: Franco Félix, autor de La lengua dormida

Lengua dormida (Sexto Piso, 2022) es una novela demasiado cercana, transparente, íntima, me expone demasiado. Toda mi escritura, mis libros anteriores lo que hacen es ocultarme y eso es una cosa cómoda en la escritura. Todas esas pulsiones e ideas se las endilgas a un personaje y listo, pero acá no tuve oportunidad.

Guadalajara, Jalisco (MaremotoM).- A partir de la muerte de su madre, Franco Félix se embarcó en la realización de una novela basada en la escritura del duelo y para ello leyó bastantes libros  sobre la pérdida de la figura materna, para poder entenderlo y la mejor manera de narrarlo. En ese proceso descubrió  una diferencia importante sobre cómo las mujeres perciben la muerte de su madre y los hombres la pérdida del padre.

“Los hombres son muy llorones y las mujeres manejan una complejidad muy avanzada en cómo demuestran el amor, incluso con algo de competencia entre madre e hija y odio, todo mezclado. Hablando con gente cuyas madres aún viven se da esto de, la amo pero la odio. Es muy compleja la forma de amar de las mujeres a sus madres. Entre hombres es distinto y yo no quise ser un llorón, aunque en mis textos de redes sociales pude descargar mis sentimientos ante su muerte, pero si algo le aprendí a Thomas Pynchon en El arcoiris de gravedad es que no hay nada más detestable que un surrealista sentimental y me parece que lo que hice, justo para desmasculinizar esa tradición del duelo, fue usar el humor para poner distancia”, dice.

Franco Félix
Lengua dormida (Sexto Piso, 2022) es una novela demasiado cercana, transparente, íntima, me expone demasiado. Foto: MaremotoM

“Lengua dormida (Sexto Piso, 2022) es una novela demasiado cercana, transparente, íntima, me expone demasiado. Toda mi escritura, mis libros anteriores lo que hacen es ocultarme y eso es una cosa cómoda en la escritura. Todas esas pulsiones e ideas se las endilgas a un personaje y listo, pero acá no tuve oportunidad. Aunque el narrador no se llame como yo, es un trasunto de mí. Esta fue mi manera de abordar el duelo, distanciándome lo más que pude con el humor, sigo siendo yo pero hablo de cosas que me pasaron de niño, humillaciones y cosas que a través del sarcasmo o la ironía no duelen igual.”

-¿Una manera de llorar a tu madre fue a través de tus palabras?

-Sí, tal vez no querer ser un llorón me convierta en uno. Creo que la novela tiene esa función de materializar el duelo, esa novela me ayudó a cerrar muchos vacíos que dejó la historia de mi madre. Más que un consuelo, creo que me di la oportunidad de inventar cómo rellenar esos huecos sobre su historia, sobre el misterio de aquello que no sabía de ella y me intrigaba desde niño. Mi madre abandonó a una familia y construyó otra, la nuestra. Esta ocultación me decía mucho más. Y eso no lo supe por ella, se lo dijo a alguien más para que me fuera revelada esa parte después de su muerte, como una herencia.

-¿Descubriste cosas para las que no estabas listo en el proceso?

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-La razón por la que abandonó a esa otra familia es muy cruda pero me dejó ver su valentía. Ahora con esto de las maternidades disidentes me suena a una nomenclatura que pudo ser la de mi madre, pero ella lo hizo en los setenta. Si aún en nuestros tiempos hay estructuras normativas y familiares que trastornan y cierran posibilidades como mujer, imagínate en los setentas. Aunque ella no lo vio así, para ella fue un acto que su Dios jamás iba a perdonar. Al final esta novela fue mi manera de tener una conversación con ella, muy lacaniano porque estoy hablando con su recuerdo pero me estoy diciendo a mi las cosas, terminando así una conversación que estaba a medias.

Franco Félix
Franco Félix. Edit+o Sexto Piso. Foto: Cortesía

-¿A través de esta narración la honras y le das el espacio que merece su memoria?

-Sí, era una mujer valiente aunque no hay una suerte de justicia. Sus hermanas y gente cercana a ella conocían las razones de por qué abandonó a su otra familia, pero nunca se habló de ello y la trastornó, lo sufrió toda su vida. Este libro honra principalmente a su relato, uno que no pudo ser construido por palabras antes. Ahora yo le presto las palabras para que pueda contarlo, es lo menos que puedo hacer como hijo, llenar esos huecos, por eso la novela está dedicada a ella, a mi padre y a todos mis hermanos, incluídos los que la ven como la mala madre que se fue. Yo creo que esta novela encontrará a sus lectores y le agradezco a Sexto Piso por publicarla, por apostar por lo raro. Fue muy doloroso hacer la revisión, la leí más de siete veces y justo por eso no creo hacer muchas presentaciones, porque transitarla aún duele, no quiero banalizar mi dolor.

-¿De qué manera te confrontó escribir esta novela?

-La novela es un ejercicio sobre el lenguaje, no se puede entender a través de un microscopio, tenemos que usar verbos y sustantivos y siete clases de palabras para entenderlo. El lenguaje de aquello que no se dice es el que expone aún más. Es una exposición muy franca, honesta y transparente sobre mí. A través de ella acepté que mi escritura siempre había sido caprichosa. Era un caos y quise traer a mi madre a mi universo. No se trata sobre mi escritura, es sobre el absurdo porque la muerte es absurda. Hice un trabajo muy profundo y me hizo confrontar a mi propia creación, lo que más temía era cercenar y cambiar el texto. También entendí que no podía seguir habitando el duelo, no es sano llevar el luto de por vida. Después de la novela sueño con mi madre como un espacio-tiempo de mi vida, mi juventud, es un espacio de regocijo porque el dolor se transformó a través del humor.

*Lengua dormida (Sexto Piso, 2022) será presentada el día de hoy en la Feria Internacional del Libro por el autor, Franco Félix y Julian Herbert, a las 19:00 hrs. En  el Salón I, del área internacional.

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