Te nombré en el silencio

La palabra de la rastreadora Mirna Medina duele mucho en un México bañado en sangre

“Alguna vez me matarán, ya estoy preparada, ya dejé todos los papeles en regla, no pasa nada, que vengan”, es más o menos la palabra de Mirna Medina, quien en otra escena inolvidable, junta los pequeños huesos de su hijo Roberto Corrales y se larga a llorar con una fuerza de la marea vital, como si el dolor de una madre resucitara a un hijo.

Ciudad de México, 25 de junio (MaremotoM).- Todos tendrían que ver el documental Las rastreadoras de El Fuerte, un documental dirigido por el realizador sinaloense José María Espinosa de los Monteros.

Ayer la vimos, precisamente, en La Cineteca y todos estábamos boquiabiertos, al final de la película nadie dijo nada, todos con la cabeza baja y diciendo: esto es lo que hay que ver. Con mi amigo, el escritor y cantante Emilio Gordillo hablábamos precisamente de reírnos en medio de la tragedia y de tomar las cosas que hay que hacer con un grado de resignación, pero sin dejar de luchar.

“Alguna vez me matarán, ya estoy preparada, ya dejé todos los papeles en regla, no pasa nada, que vengan”, es más o menos la palabra de Mirna Medina, quien en otra escena inolvidable, junta los pequeños huesos de su hijo Roberto Corrales y se larga a llorar con una fuerza de la marea vital, como si el dolor de una madre resucitara a un hijo.

Otra de las madres rastreadoras dice tener muchos dolores en el cuerpo, que muchas veces le cuesta caminar, pero cuando llega el momento de rastrear, se pone la ropa adecuada, los zapatos cómodos y todo se le pasa.

Otra dice no sentir el calor ni el frío ni nada cuando sale a buscar a su hija, a cuyo culpable de desaparecerla lo perdona y sólo le pide que diga dónde está.

En la película Te nombre en el silencio conocemos al colectivo Las Rastreadoras de El Fuerte, un grupo de madres de personas desaparecidas en el norte de Sinaloa que, ante la ausencia de las autoridades, salen con picos y palas en busca de los restos de sus hijos. Este grupo es uno de los muchos colectivos que enfrentan a diario intimidaciones, amenazas a su vida y a la de sus seres queridos, así como, en ocasiones, la obstrucción del acceso a la justicia y a la verdad por parte del Estado.

Te nombré en el silencio
Los huesitos de mi hijo. Foto: Cortesía

El documental es un testimonio de estas condiciones adversas, pero también de la fuerza y valentía que mantiene unidas a estas mujeres, y de su poder para movilizar a la sociedad en la organización comunitaria.

José María Espinosa (México, 1989) es fundador de Cinema del Norte, una productora independiente que busca descentralizar y promover la producción cinematográfica en el norte de México. Debutó como guionista y director con el cortometraje Whippet, el cual participó en festivales como el GIFF, Miami Film Festival, Black Canvas FCC y el Festival del Puerto. José X, su segundo cortometraje como director, fue parte de Macabro y Mórbido Film Fest.

 

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