La peor persona del mundo

La peor persona del mundo: intimidad entre extraños

Pero La peor persona del mundo es una cinta noruega y su estilo es mucho más contenido. Las relaciones de Julie, Aksel y Elvind se van desarrollando de a poco, con esas anécdotas que nos convierten en adultos justo cuando creíamos que ya lo éramos. ¿Quién dijo que el amor era ciencia conocida?

Ciudad de México, 17 de marzo (MaremotoM).- El amor suele ser una suerte de claustrofobia y, al mismo tiempo, una forma de la agorafobia: miedo a que me atrapes, miedo a que me dejes ir. El amor suele ser intimidad entre extraños. Tantas veces analizamos nuestras relaciones y no les encontramos lógica, porque el amor no pasa por el frío escalpelo de la razón. Se enamora uno por mera chiripa de gente rara.

Y en el amor todos podemos ser terribles personas. Eso lo descubre Julie, la protagonista de la extraordinaria La peor persona del mundo (disponible en salas), dirigida con mano sensible por Joachim Trier— la tercera entrega de su Trilogía de Oslo, de la que recuerdo bien Oslo, 31 de agosto; la primera entrega, Reprise, no la conozco.

La cinta es capaz de llevarnos a nuestras propias historias románticas a través de pequeños detalles, esos recuerdos que es lo único que nos queda de las personas a las que abandonamos o que nos dejan por una mejor opción que se acomode a nuestras necesidades del momento.

Momentos pequeños sutiles y brutales: la primera vez que te vi y mentí sobre tu trabajo artístico, el café que me llevaste nuestra primera mañana juntos, aquella ocasión en la que te dije que era feminista y al mismo tiempo me gusta dar sexo oral. ¿Te acuerdas de cuando me viste orinar, cuando nos encontramos por casualidad en la calle, cuando me salvaste de esa infracción?

La peor persona del mundo
¿Se sabe todo sobre el amor? Foto: Cortesía

Julie (Renate Reinsve) no sabe qué hacer con su vida. Ha cambiado de carreras más de una vez, primero quiso ser médica porque era una carrera exigente, luego psicóloga porque le interesa “lo que pasa adentro”. Parece que ahora se ha decidido por la fotografía, pero quién puede saberlo.

Tal vez lo sabe Aksel, su primer gran amor. Aksel (Anders Danielsen) es una persona interesante donde los hay, un autor de cómics con una tendencia intelectual que no necesariamente pedantería; puede citar a Freud con soltura o discutir sobre la importancia del humor pasadito de lanza. Julie y él parecen una buena pareja, a pesar de que quieren en común.

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Mientras Aksel está en ese momento de su vida en el que quiere establecerse y tener hijos, Julie, a sus 30 años, sigue siendo como una adolescente con daddy issues que solo sabe algo: no quiere tener hijos. Encontrar lo que se tiene en común es parte fundamental de las relaciones, o eso nos dicen todo el tiempo. “Encuentra tu alma gemela, encuentra los que los une”. A veces lo que nos une es precisamente lo que nos separa, eso que es indecible pero que ahí está, quitándonos el sueño. Julie ama a Aksel, pero si tan solo…

Entra en escena Elvind (Herbert Nordrum). Una noche en una fiesta, Julie y él tienen un romance exprés. Se cuentan secretos, se huelen los sobacos, se acompañan al baño. Es uno de esos momentos mágicos en los que el enamoramiento a primera vista es un mito en el que se puede creer.

(Algo interesante: en Noruega es lo suficientemente decente trabajar de barista en un café, o de dependienta en una librería, para tener departamento propio y mudarse con el novio. Ese tipo de empleos inestables pueden que estén ahí para recordarnos que los personajes son jóvenes y todavía no quieren vidas definitivas. O quizá eso nos parece desde este lado del mundo).

Puede sonar a que La peor persona del mundo es una película solemne: no lo es de ningún modo. Es una de esas historias que pueden seguirse durante dos horas que no se sienten. Si la hubieran hecho en Estados Unidos estaríamos frente a una comedia romántica protagonizada por la starlet de moda (alguien como Anne Hathaway, digamos, una actriz fácil de ver y con buenas dotes de actriz cómica con capacidad de hacernos creer que el peor momento de su vida también puede ser muy chistoso). Una de esas historias de amor que bien podrían caber en la columna Modern Love, del New York Times, textos divertidos que uno lee y dice: “Esto es cierto”. La cinta exuda ese tipo de sinceridad.

Pero La peor persona del mundo es una cinta noruega y su estilo es mucho más contenido. Las relaciones de Julie, Aksel y Elvind se van desarrollando de a poco, con esas anécdotas que nos convierten en adultos justo cuando creíamos que ya lo éramos. ¿Quién dijo que el amor era ciencia conocida?

One Comment

  1. Alejandro Sandoval Ávila

    Gracias. Por favor: ¿está en alguna plataforma? Saludos.