Zeth Arrellano

Las vidas pasadas, la fibromialgia y una terapeuta maravillosa

Así que alguien le recomendó que hiciera una regresión y en ese proceso alcanzó a ver como en otra vida se alcanzó a ver con un cuerpo prensado dentro de un carro. Hoy, Claudia, creánlo o no, no tiene fibromialgia.

Guadalajara, Jalisco, 24 de abril (MaremotoM).- “Lo que ocurrió con Catherine, tras un año y medio de terapia en la que no progresábamos apenas, es que recurrí a la hipnosis para tratar de hacerle recordar episodios de la infancia que pudieran estar en el origen de sus ansiedades y fobias. Un día le pedí que regresara adonde empezaron los síntomas, pensando que se remontaría a algún suceso ocurrido a los 5 o 6 años tal vez.

Pero volvió 4.000 años atrás. En esa vida que recordó, ella se ahogaba. Su hija le era arrancada de los brazos en una especie de inundación. De ahí su miedo al agua y a asfixiarse, dos de los síntomas que la habían llevado a mi consulta. Su fobia llegaba a tal extremo que no podía tragar pastillas. Y estos síntomas desaparecieron al recordar aquellos sucesos. Al principio no creí en ello pero tuve que aceptar que, en cualquier caso, le estaba ayudando. Así que seguí llevándola a ese estado de relajación profunda y fue recordando diferentes vidas. Se curó por completo en unos meses. Y luego empecé con otro paciente y otro y otro, hasta llegar a cuatro mil”. Así cuenta en una entrevista el psiquiatra de divulga su creencia en la reencarnación y que ha creado una terapia de las vidas pasadas, Brian Weiss.

Su libro Muchas vidas, muchos maestros (1988) ha tenido muchísimas reediciones y este controvertido creyente en la reencarnación, ha ideado regresiones como terapias, que se parecen en esencia al psicoanálisis.

En el sistema holístico hay mucha magia y el deseo de creer o no creer. No vamos precisamente ahora a determinar el grado de fe que hay en determinadas terapias, pero sí vamos de vez en cuando a entrevistar a personas que con mucho empeño dedican su vida a terapias como el de las vidas pasadas.

En Guadalajara, encontramos a Zeth Arellano, una terapeuta vocacional, que dedica gran parte de sus días a hacer regresiones a las personas que se acercan a ella y que en cierta medida divulga y atiende porque es ella misma la primera convencida.

Zeth Arellano
¿Crees en las vidas pasadas? Foto: Cortesía

“Las vidas pasadas son como todas esas etapas por las que han pasado nuestras almas. Ir precisamente a las vidas pasadas ayuda a encontrar la raíz para poder curar determinados problemas físicos, psicológicos, conflictos emocionales, las vidas pasadas es como un archivo interior al que podemos acceder para poder sanar”, afirma.

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“Empecé con algo muy personal. Yo había sido diagnosticada con fibromialgia a temprana edad y había días en que no me podía levantar. La enfermedad había alcanzado límites insoportables. Esta enfermedad tiene como un montón de síntomas, entre ellos el dolor en todo el cuerpo, tenían que ponerme medicina muy fuerte para poder vivir. Fui con un montón de doctores que lo que me decían era que no se quitaba y entonces comencé a buscar tratamientos alternativos para mi mal”, dice.

Así que alguien le recomendó que hiciera una regresión y en ese proceso alcanzó a ver como en otra vida se alcanzó a ver con un cuerpo prensado dentro de un carro. Hoy, Claudia, creánlo o no, no tiene fibromialgia.

“Eso fue hace cinco años y al final me ayudó. Comencé a leer los libros de Weiss y en uno de ellos venía cómo hacer regresiones, me metí a cursos, lo hice primero con mi familia y la verdad es que tengo mucha capacidad para las regresiones. En este momento de coronavirus se presentaron un montón de síntomas por el encierro. Aprendes mucho de las personas con esta terapia, aprendí que hay gente que no puede usar cuellos altos, por el tema de la muerte, del ahorcamiento, otros que les temen a las alturas y en sus vidas pasadas hay una caída fatal. Las personas que se acercan a esta terapia tienen que querer sanar. Mediante una meditación guiada para que pueda acceder a esa información sustancial. Le tenemos que decir a las personas que se dejen ir”, afirma.

Las terapias tocan temas médicos, la migraña por ejemplo que no pueden resolverlo los doctores, se apacigua mucho con prácticas como esta. La tos es algo que no dijeron, por ejemplo. “Es muy impresionante”, dice Zeth.

“Hay muchas zonas inexploradas del cerebro y cuando estoy en una meditación guiando a alguien me doy cuenta de eso. La semana pasada estuve con una paciente que pudo ver la vida pasada de su madre, de su abuela y de su infancia y a  ver todo eso les dio una respuesta”.

“La persona que me hizo regresiones a mí es Clau Beltrán, una terapeuta en Tijuana, un ejemplo a seguir para mí”, concluye.

Orior BC es su página de Twitter.

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