Editorial Océano

LECTURAS | El ciudadano republicano y la cuarta transformación, de Ulrich Richter Morales

¿Cuál será el cambio que generará este nuevo orden social? ¿Qué línea política sigue el nuevo gobierno? ¿Qué significa el triunfo de AMLO para nuestra democracia?

Ciudad de México, 15 de octubre (MaremotoM).- Con el arribo de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de México, se ha buscado una restructuración política en el país. El estilo del nuevo gobierno ha sido objeto de crítica y se han polarizado las opiniones. Hay quienes lo desaprueban, otros están de acuerdo y existen los que no lo comprenden. Sin embargo, la mayoría de los mexicanos reconoce que la renovación es inminente y que lo más importante es el bienestar de México y de sus ciudadanos.

Ulrich Richter rescata en este libro al actor fundamental de esta nueva narrativa política: el ciudadano. Y afirma que no debe existir ningún poder por encima del pueblo y que el poder público debe ejercerse siempre en beneficio de los ciudadanos.

En este libro, el autor analiza profundamente las definiciones de ciudadano, republicanismo, democracia y las sitúa en la narrativa política actual. También habla del poder ciudadano y el papel del presidente de la República Mexicana en esta nueva estructura gubernamental. Por último, dedica un capítulo para hablar de la Cuarta Transformación, una expresión que se encuentra latente en las discusiones diarias políticas y de los ciudadanos.

Este libro es el primer trabajo serio y profundo que trata de explicar lo que significa la Cuarta Transformación y es una herramienta para todos aquéllos que desean comprender las decisiones del nuevo gobierno desde la perspectiva del ciudadano y de la tradición republicana.

Editorial Océano
El Ciudadano republicano y la Cuarta Transformación, de Ulrich Richter. Foto: Cortesía

Fragmento de El ciudadano republicano y la cuarta transformación, de Ulrich Richter Morales, con autorización de Océano.

Una tradición del pensamiento político tiene vinculación con la narrativa que el autor ha realizado en anteriores obras, principalmente en las tituladas Manual del poder ciudadano. Lo que México necesita y De la protesta a la participación ciudadana, que parten de que el eje de la vida política es y debe ser el ciudadano.

Uno de los fundamentos de los citados textos se ha basado en el postulado de la formación de ciudadanos que está sustentada en la virtud cívica. Por tanto, esas ideas se relacionan con una vertiente de la teoría política, hoy materia de estudio y análisis, llamada republicanismo.

Te sorprenderá que algunos autores señalan como republicanos a connotados actores de la filosofía política, como el propio Aristóteles, Marco Tulio Cicerón, Nicolás Maquiavelo, Charles-Louis de Secondat, señor de la Brède y barón de Montesquieu, Benito Juárez, Emiliano Zapata y José “Pepe” Mujica, entre otros.

Recapitulando, en la introducción del Manual del poder ciudadano. Lo que México necesita, publicado en 2011, señalé: “La aventura a la que me refiero puede traducirse ya en una virtud ciudadana, la que se transformará a su vez en una virtud republicana, en amor a la patria. El bien público deberá estar por encima del beneficio personal, para retomar el amor por México. En lugar del yo, pensemos en el nosotros. Hoy es el momento. A más de doscientos años de la Independencia y cien de la Revolución, debemos evolucionar hacia la reconstrucción de la república, de nuestro país”.

Asimismo, con base en la tesis de formar ciudadanos, propuse volver a incluir la materia de Civismo en el currículo escolar y recomendé una más, la de Ciudadanía.

Al terminar el referido texto, concluí con las siguientes líneas: “Quisiera terminar compartiendo contigo lo que Montesquieu llamaba amor a la patria: […] la virtud política es una renuncia a sí mismo, lo más difícil que hay. Se puede definir esta virtud diciendo que es el amor a la patria y a las leyes. Este amor, prefiriendo siempre el bien público al bien propio, engendra todas las virtudes particulares, que consisten en aquella preferencia”.

Como podrás observar, han transcurrido ocho años desde aquella convocatoria que hoy, de manera más amplia y actualizada, vuelvo a plantear de acuerdo con la citada tradición republicana. El segundo libro ya mencionado, De la protesta a la participación ciudadana, está basado en la democracia participativa, cuya raíz encontramos desde Solón y Aristóteles, que es uno de los principios de esta tradición política.

Los elementos o principios inspirados en el republicanismo se analizarán en esta obra y podrían tener o no similitudes con algunas líneas del nuevo gobierno hoy conocido como la Cuarta Transformación (4t), encabezado por Andrés Manuel López Obrador.

“El ciudadano soy yo”

Dos actores políticos de la historia reciente de México están inmersos, vinculados o tan sólo relacionados con el republicanismo, desde diferentes perspectivas. De hecho, reconocemos su antagonismo en la política mexicana: me refiero al expresidente Carlos Salinas de Gortari y al actual presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Andrés Manuel López Obrador, AMLO.

El primero de ellos fue presidente de México de 1988 a 1994 y años después de su mandato curiosamente escribió sobre esta tradición: Democracia republicana. Ni Estado ni mercado: una alternativa ciudadana (2010) y ¿Qué hacer? La alternativa ciudadana (2011); del segundo destaca su libro publicado antes de llegar a la Presidencia de la República: 2018. La salida. Decadencia y renacimiento de México.

Una diferencia que podemos advertir, dentro de muchas, es que Salinas de Gortari escribió sobre el republicanismo años después del ejercicio de su mandato presidencial (2010-2011), caracterizado por el fallido neoliberalismo, mientras que López Obrador lo hizo como plataforma para su gobierno (2018-2024); podrás disentir de esto, pero la polémica no sólo es en torno del nuevo presidente, sino sobre la joya de la Corona: el ciudadano, eje central del presente texto.

Fijado este escenario, con el arribo de un nuevo grupo político es importante analizar cuál es el rumbo que el actual gobierno sigue dentro de la tradición política, hacia dónde se dirige, si la dirección emprendida es idónea o no, qué antecedentes tenemos de ello en la historia política, qué tradición sigue el nuevo presidente dentro de la filosofía y de la ciencia política.

La postura de AMLO se esboza sobre la construcción de un nuevo orden social, lo que ha causado preocupación a miles de ciudadanos que se preguntan cuál y cómo será ese cambio: qué régimen político sigue la narrativa del presidente, si se parecerá a Venezuela, si amlo es un autoritario, populista, demagogo o republicano. Estos ciudadanos se encuentran en la incertidumbre por no comprender o entender qué línea política sigue este gobierno.

Pues bien, en estas páginas veremos si la propuesta del nuevo presidente tiene rasgos de alguna tradición política; desde luego, ello hace que este texto sea polémico y provocador.

Advierto desde este momento que podrás tener preferencias, incluso interpretaciones diferentes —no coincidir enriquece nuestro debate democrático—, pero, ante todo, lo que planteo son algunas ideas que pueden dar pauta a la discusión y análisis sobre el destino de nuestro país.

En esa misma tesitura de la polémica, si ha habido un político ampliamente criticado en México, no sólo en campaña, sino durante su trayectoria política, ha sido Andrés Manuel López Obrador. Él mismo lo reconoce; basta recordar sus palabras en una entrevista que le hicieron al comienzo de su mandato: “Son bienvenidas la polémica y discusión”. Lo mismo puedo decir respecto de este texto.

Es prudente recapitular que, derivado de la gran inconformidad social por el gobierno de Enrique Peña Nieto, donde, según quedó claro, no se promovió la virtud de la ciudadanía, en la actualidad dicha virtud se presenta como una necesidad de nuestro tiempo. Los años que han arrastrado su pérdida y el dominio de la corrupción política han dejado a las instituciones mexicanas muy vulnerables, a la sociedad mexicana inconforme y con el deseo de un cambio y de que se castigue el saqueo de las arcas públicas.

Es necesario recordar que, antes del periodo electoral, algunas voces señalaban que era el momento de cambiar para apaciguar al pueblo, ya que la pobreza y la desigualdad económica se habían convertido en una olla de presión a punto de reventar. El pueblo había aguantado mucho los actos de corrupción y de inseguridad.

Ante el triunfo electoral de AMLO y su arribo a la Presidencia de la República, la narrativa del poder ha cambiado, lo que implica la renovación de la política mexicana: nuevos actores, con novedosos estilos de gobernar. Algunos no están de acuerdo con esas nuevas formas, otros las aprueban, pero hay quienes no las quieren comprender. También están aquellos a los que el cambio los ha tomado por sorpresa: un segmento ve llegar la serie de propuestas de transformación nacional centradas, o como uno de sus puntos neurálgicos, en lo que AMLO llama “el pueblo”, es decir, en lo que denomino “el ciudadano”. Hablamos entonces del actor fundamental de la nueva narrativa política: “el ciudadano”. Así es, cada uno de nosotros lo somos.

Te puede interesar:  El Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada concluye su visita a México alertando que "la impunidad es casi absoluta"

Parte importante de este texto estriba en desentrañar o explicar, en la medida de lo posible, algunos aspectos de la nueva narrativa política planteada por el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador, ya que el rumbo ha dado un viraje de 180 grados.

Desde su campaña como candidato y hoy en el ejercicio de su gobierno, el presidente ha planteado nuevos postulados que han sorprendido a más de uno, aunque otros se cuestionan si están fuera de contexto o si se trata de ocurrencias del momento político o de las cotidianas y comentadas conferencias mañaneras.

Para algunos pareciera que la anterior afirmación es equivocada o tiene poco sustento, pero es momento de poder enlazar el pensamiento político de amlo con una tradición de la filosofía política llamada republicanismo, teoría donde el actor fundamental es el ciudadano. Esa tradición del republicanismo ha acompañado al hombre en muy diversos momentos de la historia política, desde Solón, Platón y el mismo maestro de Alejandro Magno, Aristóteles, hasta Cicerón, Maquiavelo, Jean Bodin, Montesquieu y Rousseau, entre otros grandes pensadores.

El republicanismo tiene varias características, pero una fundamental se basa en los derechos políticos de participación, donde, además, la acción individual ha de ser virtuosa. No te alarmes: analizaremos esto más adelante, es parte del desarrollo de la obra que, reitero, está sujeta a la polémica, a la crítica, al debate; por ello es provocadora, pero vale la pena entrar al tema por el bien de la república y del ciudadano republicano. En efecto, #PorMéxico.

Durante su campaña por la presidencia, amlo se refirió en múltiples ocasiones a la Cuarta Transformación de la república, identificada o conocida como la 4t, tema que será materia de esta provocación.

Se podrá considerar este texto como una defensa de la política y del nuevo presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, pero su objetivo no es sino subrayar que el ciudadano es el actor principal de la política, sea quien sea el líder político, el mandatario o presidente en turno.

Comenzaré, como lo he hecho en otras obras, esbozando argumentos para explicar esa tradición republicana y después me centraré en el concepto de república, retomando en el primer capítulo a tres personajes con una influencia irrefutable: mi filósofo predilecto, Aristóteles; uno de mis juristas favoritos, Marco Tulio Cicerón, y el maestro de la política, Nicolás Maquiavelo; posteriormente, abordaré el tema de las formas de gobierno para terminar con la vinculación de la república con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, finalizando con lo que se entiende por pueblo.

Más adelante, continuando con la línea del capítulo inicial, seguiré con el republicanismo y me detendré en sus definiciones y etapas, así como en los ideales políticos de esa teoría, a saber: la libertad negativa, la libertad positiva y la virtud cívica. Analizaré características de ella, como la capacidad de deliberar, la justicia, la solidaridad, la autonomía y la relación entre la virtud cívica y la democracia. Continuaré con el tema del patriotismo y concluiré con el del bien común.

Seguiré con el deterioro de la democracia, que da pauta al tercer capítulo, “De las democracias”, donde abordaré la profunda crisis de la democracia representativa y, por ende, el camino hacia la participativa; después la democracia liberal, continuando con la diferencia entre el liberalismo y el republicanismo. Asimismo, expondré brevemente la democracia deliberativa y a su exponente, Jürgen Habermas, culminando con las reflexiones de la comentada democracia participativa.

El capítulo cuarto está conformado por los instrumentos del poder ciudadano, como son el referéndum, el plebiscito, la iniciativa ciudadana, las candidaturas ciudadanas o independientes, las hoy tan controvertidas consultas ciudadanas y un derecho que aún no está en la Constitución, pero cuya iniciativa existe: la muy discutida revocación de mandato.

El quinto capítulo es muy polémico: versa sobre Andrés Manuel López Obrador y el republicanismo. En él se analiza si existen planteamientos de este último, como la democracia participativa —y su influencia en el Plan Nacional de Desarrollo—, así como de una virtud cívica en un gobierno atento a los lineamientos enarbolados desde la campaña como su plataforma: república fraterna y república amorosa, entre otros. Asimismo, la Cartilla moral que AMLO ha retomado al inicio de su sexenio y la construcción de la Constitución Moral. No podíamos dejar de exponer el tema de la austeridad republicana, que ha causado mucho revuelo, ni tampoco las acciones para fomentar una cultura cívica, como lo es, entre otros, la república de lectores y la resurrección de las materias de Civismo y Filosofía. Seguimos con el Complejo Cultural Los Pinos y con el enemigo de la virtud cívica, identificado como la corrupción.

Llegamos a uno de los temas predilectos: el ciudadano republicano, capítulo en el que abordaré uno de los grandes problemas de México, consistente, a mi parecer, en el déficit de ciudadanos. También analizaré el tema de la honestidad en la raíz del concepto de ciudadano —que, por su importancia, no me cansaré de repetir—, continuando con los temas de la gran cruzada por la cultura y la educación cívica, que pueden ser un antídoto contra la violencia y podrán coadyuvar como instrumentos a esta nueva gran tarea, terminando con algunos movimientos cívicos en el mundo.

Concluiré el presente libro con la Cuarta Transformación, que introduciré con una muy breve semblanza del ciudadano Andrés Manuel López Obrador. Posteriormente, se le expondrán al lector tres caminos a elegir; el primero de ellos, a partir de algunas críticas a la Cuarta Transformación, mencionando algunas ideas de la politóloga Blanca Heredia, del historiador Enrique Krauze, del escritor Mario Vargas Llosa, de los analistas políticos y periodistas René Delgado y Óscar Mario Beteta, así como del politólogo Jesús Silva-Herzog y el escritor Jorge Volpi; después pasaremos a las tesis más mesuradas, como la de Juan Ignacio Zavala, la de la investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México Sara Sefchovich y la del consultor y politólogo Luis Carlos Ugalde; asimismo, abordaré la opinión de Carmen Aristegui referente a la confrontación con el periódico Reforma, y las de Carlos Slim Helú y Raymundo Riva Palacio. Finalmente, entraré al tema del populismo, sus conceptos y alcances, para terminar con el apartado del rumbo republicano y mi interpretación sobre la trascendencia de la 4t.

 Editorial Océano
Ulrich Richter Morales. Foto: Cortesía

Ulrich Richter Morales, es abogado egresado de la Escuela Libre de Derecho y maestro en Ciencias Penales por el Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe). Su ejercicio profesional se ha desarrollado en dos vertientes, la primera como abogado postulante y la segunda como activista ciudadano. Ejerce la abogacía en materia penal, civil y de amparo. Dentro de los litigios que ha patrocinado destacan la defensa de la revista Proceso, en la demanda promovida por Martha Sahagún de Fox; la de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) en el caso de Mexicana de Aviación; el amparo para uso lúdico de la marihuana, y actualmente el caso Google. En el ámbito de la participación ciudadana, fue consejero del Consejo de Participación Ciudadana de la Procuraduría General de la República (2006-2011), así como secretario del mismo desde 2008 hasta junio de 2011. Además, es fundador y presidente de la Asociación Civil “Ser Mexicano Es, A.C.”. Es autor de los libros Manual del poder ciudadano, De la protesta a la participación ciudadana y El ciudadano, el enemigo y el Estado, El ciudadano digital y coautor de Voces de nuestra democracia. Sobre la sucesión presidencial 2012. También es colaborador de la revista Alcaldes de México y del periódico El Universal.

Comments are closed.