José Ángel Valente

LECTURAS | José Ángel Valente: El ángel de la creación. Diálogos y entrevistas

Ciudad de México, 11 de junio (MaremotoM).- Nacido en Orense (1929), José Ángel Valente  es considerado hoy uno de los poetas más importantes de la lírica hispánica de la segunda mitad del siglo XX. Su obra se inició en 1955 con A modo de esperanza e incluye títulos tan significativos como La memoria y los signos (1966), El inocente (1970), Material memoria (1979), No amanece el cantor (1992) o el ya póstumo Fragmentos de un libro futuro. Una extensa selección de su obra lírica —El fulgor. Antología poética (1953-1996)— fue publicada por Galaxia Gutenberg.

Como crítico y ensayista, Valente es autor de libros como Las palabras de la tribu (1971), La piedra y el centro (1983) o Variaciones sobre el pájaro y la red (1991), así como —publicados igualmente por esta editorial— Elogio del calígrafo (2002) y La experiencia abisal (2004), a los que siguieron, en 2006 y 2008, los dos volúmenes de sus Obras completas, en edición de Andrés Sánchez Robayna. Murió en Ginebra en el 2000.

Durante más de cuarenta años José Ángel Valente concedió numerosas entrevistas y mantuvo sugestivos diálogos con escritores y artistas de su tiempo. El presente volumen recoge una selección de esas entrevistas y conversaciones, páginas en las que se abordan los principales temas que preocuparon a Valente a lo largo de su trayectoria, desde el realismo crítico hasta la cábala, pasando por la teoría de las generaciones, las tradiciones místicas de Oriente y Occidente, las artes plásticas, la crítica de las ideologías, el psicoanálisis, el eros, las relaciones entre poesía y pensamiento y, ante todo, el espíritu de la creación poética. Valente vio en entrevistas y diálogos públicos un medio para expresar ideas no menos útil que el artículo y el ensayo. Este volumen recoge igualmente varios textos inéditos, e ilumina no sólo el pensamiento crítico de Valente sino también su itinerario biográfico, complementado por un breve álbum de fotografías en gran parte inéditas y de indudable valor documental.

El ángel de la creación
El ángel de la creación. (Galaxia Gutenberg)

Fragmento de José Ángel Valente: El ángel de la creación. Diálogos y entrevistas, de Andrés Sánchez Robayna, con autorización de Galaxia Gutenberg.

Prólogo

No será preciso subrayar, de entrada, el importante papel desempeñado por las entrevistas y las conversaciones con artistas y escritores tanto en la dinámica de la vida cultural contemporánea como –‍cosa tal vez más decisiva aún‍– en lo que se refiere a la difusión de autores y obras, sin olvidar, por supuesto, su relevancia en cuanto a la recepción y la interpretación del trabajo literario y artístico.

Aunque el “género” entrevista era ya bien conocido antes de 1945, es a partir de esa fecha cuando conoce un espectacular desarrollo en el periodismo cultural y también, hay que recordarlo, en el ámbito de las publicaciones especializadas. En ocasión distinta hemos tenido oportunidad de resaltar que, en el caso de los escritores, la modalidad periodística que llamamos entrevista va, desde hace tiempo, más allá de los límites puramente informativos y publicitarios para convertirse en una forma de creación cultural cuya resonancia ha quedado suficientemente probada incontables veces y cuyos valores literarios tienen, por así decirlo, un sentido propio, autónomo. Si las posibilidades de la entrevista son tan variadas como los propios entrevistados y sus entrevistadores, se da el caso –‍nada infrecuente hoy en día‍– de que la entrevista, en razón de su calidad, puede llegar a adquirir un valor específico en sí misma, un valor no inferior al de un relato o un ensayo: una verdadera creación.

Nada tiene de extraño, así pues, el que numerosos escritores de nuestro tiempo hayan decidido recopilar ellos mismos sus entrevistas más significativas, convencidos de la utilidad que ese material puede ofrecer a sus lectores (y no menos a historiadores y críticos) en relación con el sentido profundo de su trabajo creador. Lo más usual, sin embargo, es que esa recopilación no corra a cargo de los propios escritores sino de investigadores y expertos. La tarea, sobra decirlo, no resulta sencilla, ni siquiera cuando el recopilador es el escritor mismo, como señala, por ejemplo, Vladimir Nabokov al frente de sus Strong Opinions (1973) de manera muy ingeniosa. Los problemas que conlleva la ordenación y edición o reedición de los textos de este tipo son numerosos y de muy diversa índole, desde el carácter reiterativo de muchas conversaciones y entrevistas hasta la adecuada criba del material objeto de selección. Cuando este, por otra parte, resulta copioso, las dificultades, sobra decirlo, se multiplican.

Por razones que sería tal vez excesivamente prolijo explicar aquí con detalle, pero todas ellas relacionadas con la naturaleza de su trabajo poético y con su sentido de la responsabilidad intelectual, José Ángel Valente atendió siempre con interés las peticiones de entrevistas tanto en medios de prensa diaria como en publicaciones literarias y artísticas especializadas. Había en esa actitud, desde luego, una motivación básica, y es que el escritor gallego, que –‍recordémoslo‍– se dio a conocer como poeta y como crítico al mismo tiempo, no renunció nunca a expresar sus ideas, ya fuese en el formato del artículo de prensa o en el del ensayo sobre temas diversos de literatura y arte, con títulos como Las palabras de la tribu (1971), Ensayo sobre Miguel de Molinos (1974), La piedra y el centro (1983), Variaciones sobre el pájaro y la red (1991) o, ya póstumos, Elogio del calígrafo (2002) y La experiencia abisal (2004). Con afán crítico no menor, expresó esas ideas igualmente en el formato de la entrevista. Ésta resultaba para Valente, en realidad, un medio casi tan adecuado y útil como el artículo crítico para divulgar reflexiones y estimaciones intelectuales que consideraba imprescindibles, pero también un molde muy apropiado para criticar la banalización de los mensajes publicitarios, tan contrarios a la poesía, “en un momento en que estamos dominados solamente por los lenguajes instrumentales, que son los lenguajes propios de los medios de comunicación de masas”; nada, pues, como estos mismos medios para defenderse “contra ese abuso del lenguaje de la razón instrumental” y para hacer ver su convicción de que la palabra poética es «una salida hacia la libertad”, según puede leerse precisamente en una de las entrevistas aquí recogidas.

No deseamos entrar ahora en el análisis de los temas y aspectos que vertebran las entrevistas aquí recopiladas –‍análisis que exigiría, en rigor, un estudio aparte‍–‍, sino limitarnos a describir sus características principales y especificar los criterios seguidos en la presente edición. Para empezar, aclaramos que lo que aquí se ofrece es una selección de entrevistas y otros textos afines de Valente publicados entre 1954 y 2000, es decir, entre la concesión del premio Adonais y el año mismo del fallecimiento del poeta. Se recogen no sólo los textos que resultan, a nuestro juicio, más relevantes y significativos, sino también aquellos que más información aportan para el conocimiento y la interpretación de la vida y la obra de Valente.

Se echará de ver, apenas hojeado el índice, que la mayor parte de estos textos vieron la luz entre 1980 y 2000. Son escasas, en efecto, las entrevistas que Valente concedió antes de 1980. Si de los años setenta apenas contamos con tres textos, el decenio anterior –‍el de libros tan representativos como La memoria y los signos (1966) o Siete representaciones (1967)‍– muestra con claridad un importante vacío bibliográfico. Tenemos noticia indirecta de dos entrevistas publicadas en esos años, pero no hemos conseguido localizarlas hasta el momento. Estamos, pues, ante una obvia laguna –‍la correspondiente, en efecto, a años creadores decisivos‍– que, desde el punto de vista de las ideas, sólo cubren los ensayos de Las palabras de la tribu, algunos artículos dispersos y la importante encuesta de Ínsula sobre “la situación de la poesía española de hoy” publicada en 1963. Sobra decir que, de ser halladas las dos entrevistas aludidas, podrían acaso incorporarse algún día a una futura reedición de este libro.

Como habrá de verse enseguida, no se recogen aquí únicamente entrevistas, sino también cuestionarios, conversaciones, encuestas y hasta una glosa de citas literarias, propuesta al poeta por Luis G. Escribano en 1981 (“De la inutilidad del jade: textos en forma de diálogo”). Quedan excluidas, naturalmente, las “conversaciones” ya incorporadas al citado Elogio del calígrafo –‍”Conversación entre Antoni Tàpies y José Ángel Valente” y “El arte como vacío. Conversación con Eduardo Chillida (José Ángel Valente y Francisco Calvo Serraller)”–‍, así como las encuestas y cuestionarios insertados en su día en el apartado “Textos críticos dispersos o inéditos” del volumen II, Ensayos, de las Obras completas del autor (2008), entre ellos la citada “Encuesta” de Ínsula publicada en 1963. Se ofrece en el presente volumen, así pues, un material diverso, y en más de una ocasión inédito, como ocurre con la encuesta “La censura en España” (1974), las “Notas para una entrevista” (1980) o la conversación entre Valente y el escritor y cineasta Gonzalo Suárez titulada “El gato y el pájaro. (En torno a Eduardo Chillida)” (1997).

Algunas de las entrevistas seleccionadas presentan la particularidad de que fueron contestadas por escrito, y en algún caso –‍como “Persona. (Respuestas a Milagros Polo)” (1983)‍– Valente omite las preguntas y el texto adquiere casi el sentido de un breve ensayo lindante a ratos con el poema en prosa. Todas las entrevistas y demás escritos se ordenan por orden cronológico. Ha de tenerse en cuenta que ese orden no es el de la fecha de publicación, sino el de redacción o grabación, como es el caso de la entrevista de Roxana ElvridgeThomas y Ernesto Lumbreras, “La memoria del mundo”, publicada en México en 2000 pero realizada en 1993.

Se corrigen algunos errores de fechas, títulos o referencias diversas (errores lógicos en una conversación informal), tanto de Valente como de algunos de sus interlocutores, datos que no hemos considerado relevante consignar en nota, y se unifican criterios ortotipográficos de acuerdo con las normas seguidas en las Obras completas de Valente. A un buen número de textos se les ha dado un nuevo título, atendiendo sobre todo a lo más sustancial del contenido y evitando así el uso tópico de la frase entrecomillada con que suelen aparecer en prensa los títulos de las entrevistas. Con el fin de ahorrar espacio y ganar en concisión, hacemos aquí y allá algunas supresiones en el texto de los entrevistadores, casi siempre breves, que se indican siempre con puntos suspensivos entre corchetes. Un caso especial es el texto que hemos titulado “Notas para una entrevista”, escrito por Valente en 1980 como conjunto de apuntes preparatorios con destino a una conversación en el programa “Encuentro con las letras”, de Televisión Española, emitido el 2 de octubre de 1980. Tanto por la precisión de sus datos como por tratarse de un texto inédito, se ha preferido transcribir esos apuntes (hoy conservados en la Cátedra José Ángel Valente de Poesía y Estética) en lugar de la entrevista grabada, aunque hemos tomado de ésta algún que otro detalle añadido que complementa el material. Las primeras páginas de estas “Notas” ya vieron la luz en El País –‍también en transcripción nuestra‍– el 18 de julio de 2001, con motivo del primer aniversario de la muerte del autor de La memoria y los signos, bajo el título “Fuera del cuadro”.

Te puede interesar:  La utopía es América, dice Marcos Daniel Aguilar

Este libro no sería el que es sin la estrecha colaboración de Laura Repovš, que ha realizado la transcripción de buena parte de los textos y contribuido de manera decisiva a establecer su presentación final, incluida la revisión de pruebas. Su constante ayuda, así como sus sugerencias y opiniones sobre numerosos detalles de los textos, nos han facilitado mucho una tarea de edición cuyos complejos problemas ya fueron mencionados más arriba. Como experta en la obra de José Ángel Valente, por otra parte –‍autora como es del estudio José Ángel Valente in proces peniškega ustvarjanja (José Ángel Valente y el proceso de la creación poética, 2017)‍–‍, sus avisos y observaciones han sido doblemente valiosos, en la medida en que nos han hecho ver cuestiones que el responsable de una edición tiende a dar por sobrentendidas y que, en realidad, deben ser puestas en claro en todo momento para el lector.

En el capítulo de agradecimientos debemos mencionar ante todo a Marta Agudo, que transcribió la grabación de “El sur, Almería, el poema como escucha” y también la de “Lucila, la Guerra Civil, el padre, Agone”, emitidas por TVE en 1997 y 2000, respectivamente. Ambas transcripciones fueron luego revisadas por nosotros, que pusimos además los títulos con que aquí aparecen. Hacemos constar que, en la segunda de las grabaciones citadas, las preguntas, formuladas como voz en off, no son siempre audibles, por lo que en más de un caso ha sido preciso reformularlas a partir de las respuestas. También a Marta Agudo, buena conocedora de la obra de Valente, se debe asimismo la transcripción –‍realizada en colaboración con Susana Chillida‍– de “El gato y el pájaro”, conversación grabada en vídeo el 1 de octubre de 1997, en Madrid, por Susana Chillida con destino a su película documental Chillida, el arte y los sueños. También en este caso la transcripción ha sido luego revisada por nosotros.

En el apartado gráfico debemos hacer constar nuestro reconocimiento a Antonio Gálvez, autor de la foto inédita de la sobrecubierta, así como a Julio López Cid, Lucila Valente y Patricia Valente, que de manera muy generosa nos proporcionaron fotografías familiares también inéditas con las que apoyar visualmente los aspectos biográficos aludidos con frecuencia en las entrevistas. Coral Gutiérrez, segunda esposa del poeta, aportó igualmente valioso material fotográfico. Manuel González-Mohíno, por su parte, nos facilitó las grabaciones televisivas. Jesús Medina Morales, en fin, tradujo especialmente para este libro las entrevistas de Jacques Ancet y Xosé Luis García Canido. Mención especial merece Antònia Ardanuy, del Àrea de Documentació de la Biblioteca del Cinema (Filmoteca de Cataluña, Barcelona), que nos remitió copia de la encuesta inédita de J. L. García (La censura en España, 1974, en colaboración con A. Roig y R. Sánchez). Las investigaciones previas a la materialización de este libro, por último, no hubieran sido posibles sin los servicios de la Biblioteca de la Universidad de La Laguna y de la Biblioteca Nacional de España, a cuyo personal agradecemos una vez más su colaboración.

Como título del volumen hemos escogido el de una de las entrevistas más atrayentes de la serie, “El ángel de la creación”, realizada en 1998 por la escritora venezolana Ana Nuño. El motivo del ángel aparece en varios de los textos aquí incluidos, en dos versiones: por un lado, la de la conocida pintura de Paul Klee titulada Angelus novus (1920, hoy en el Museo de Israel, Jerusalem), sobre la que Valente, a través de Walter Benjamin, medita en uno de los ensayos más significativos de sus últimos años, “Modernidad y postmodernidad: el ángel de la historia”. En la entrevista a Ana Nuño afirma Valente: “Para mí representa mucho ese ángel […]; muchos de mis principios estéticos provienen de la pintura de Klee”; por otro, en la versión del poema “El ángel”, del libro Material memoria (1979), que aborda el conocido tema de la lucha de Jacob y el ángel. “Hay un poema mío que se llama “El ángel”–‍asegura Valente en la entrevista de 1996 concedida a María Navarro e Inmaculada Nieto, que también se recoge aquí‍–‍, donde aparece esa figura que está entre la luz y la sombra, elementos que no cabría distinguir, porque la luz nace de la sombra y la luz es en cierto modo la sombra. Ese borde extraño es el que tiene misterio, en el que puedes interrogar. Has de asomarte a él para preguntar o para tratar de ver, y en efecto esa experiencia es importante, porque normalmente en esa experiencia algo se revela, algo que no se revelaría de otra manera.”

Los dos ángeles –‍el de la lucha interior y el de la Historia‍– se unifican, se vuelven uno solo; de ahí que hayamos querido reproducir, al frente de este libro, un poema que viene a simbolizar la unidad última de la creación poética y la meditación sobre su significado, acaso el motivo de reflexión más importante en el conjunto de estas páginas.

Andrés Sánchez Robayna

Tegueste, Tenerife, 25 de abril de 2018

El ángel

Al amanecer,

cuando la dureza del día es aún extraña,

vuelvo a encontrarte en la precisa línea

desde la que la noche retrocede.

Reconozco tu oscura transparencia,

tu rostro no visible,

el ala o filo con el que he luchado.

Estás o vuelves o reapareces

en el extremo límite,

señor de lo indistinto.

No separes la sombra de la luz

que ella ha engendrado.

(Material memoria)

El premio Adonais 1954

José Fernández Ferreiro

El premio Adonais de poesía ha sido otorgado este año a José Ángel Valente, por su libro A modo de esperanza. […] Valente es orensano, aunque vive en Madrid desde hace algún tiempo. Tiene veinticinco años y es licenciado en Filosofía y Letras. Sus primeros versos se publicaron en la prensa de Galicia, cuando estudiaba en la universidad compostelana. Algunos de ellos en gallego. Una de sus primeras composiciones poéticas fue una elegía al gran poeta gallego del mar, Manuel Antonio. Para felicitarle le fuimos a ver al Colegio Mayor Ximénez de Cisneros, donde reside. Nos dijo que era poeta, pero que no estaba loco como otros. Por lo que nuestra conversación transcurrió amable y sincera como entre dos buenos orensanos. Nuestro amigo es secretario de redacción de Índice.

–¿Has publicado algún libro?

–No, solamente he publicado algunos versos sueltos, críticas literarias y un cuento en Cuadernos Hispanoamericanos, Índice y Alcalá.

–¿Acudiste a muchos premios?

–El año pasado al Boscán, en el que quedé de finalista con Libro nuevo. Nunca acudí a ningún otro, salvo ahora al Adonais, en que he sido afortunado.

–¿Cómo es tu libro?

–Es un libro breve, como todos los de Adonais. Está dividido en tres partes. En la primera casi todos los poemas son de temas y recuerdos de niñez, asuntos de biografía interior… Finaliza con “Poema del solitario”, que es algo así como la conclusión de los recuerdos infantiles. La segunda parte es un canto extenso a España, aunque el nombre de España no aparece para nada en él. Creo que es de lo mejor del libro. Y la última, es casi toda de temas personales y reales, motivos de conversación, etc.

–¿Cómo es la poesía?

–Creo que es una poesía sobria, de muy poco lujo verbal, concisa y clara; quizá un poco satírica a veces.

Después, Valente nos dice que aunque tiene novia y piensa casarse pronto, su libro tiene muy escaso asunto amatorio. Únicamente una carta a “ella”. Nos dice además que A modo de esperanza fue casi todo escrito bajo lecturas de Quevedo.

–Cuando lo escribí, por método decidí no leer poesía moderna. Por lo que creo que en él no hay influencia ninguna. Es enteramente mío.

–¿Qué poetas lees?

–Me gustan mucho Cernuda, Aleixandre, y de los más jóvenes, con los que estoy identificado, a José Caballero, Lorenzo Gomis y Alfonso Costafreda.

–¿Tiene algo que ver este libro con el que has presentado el año pasado al Boscán?

–Algunos poemas de A modo de esperanza pertenecen a Libro nuevo, que fue el finalista en el Boscán.

–¿Proyectos?

–Estoy escribiendo Poemas a Lázaro y tengo notas para una novela, El encuentro, cuyo tema es la historia de un adolescente cuando deja de serlo y se encuentra con la realidad de la vida.

José Ángel Valente no siente pasión por los toros ni por el fútbol. Tampoco lleva vida literaria. No tiene “peña”… Tiene novia. Y como dato curioso nos cuenta:

–Mi novia fue la que copió el original cuando yo estaba cumpliendo la Milicia Universitaria. Lo hizo en una máquina vieja. Le llevó toda una tarde porque sólo podía escribir con un dedo, pues si lo hacía con todos no escribía el cacharro.

–¿Te comprende?

–No sé. Creo que mis cosas le gustan. La cantidad del premio son 5.000 pesetas.

–¿Qué piensas hacer con ese dinero?

–Pagar las deudas. Y no creo que me llegue.

Dice Valente que cuando se enteró del premio, como es natural, se emocionó mucho. Sus compañeros del Cisneros se le echaron encima. Piensa pasar estas Navidades en Orense. Allí vive su familia y tiene muy buenos amigos, que sin duda también se le echarán encima para felicitarle tan pronto como llegue. Sobre todo la peña literaria Xente Nova, que sin duda le tributará un homenaje. “Allí hay un gran artista, Faílde.”

Amable y correcto, José Ángel Valente nos acompaña hasta la puerta. En la Universitaria hacía frío. El viento de la Sierra nos hizo levantar el cuello de la gabardina. [Informaciones (Madrid), recorte sin datos (1954), Archivo José Ángel Valente, Universidad de Santiago de Compostela.]

Comments are closed.