LECTURAS | Mundo cruel, de Luis Negrón

Es el primer libro en lengua no inglesa que ha ganado el Premio Lamda, el más importante de la literatura GLBT. Benicio del Toro está preparando la versión cinematográfica de alguno de los relatos. “Estas nueve historias son crudas, bellas, divertidas, tiernas, sarcásticas y, sobre todo, humanas.” (Luis Negrón, autor de Mundo Cruel).

Ciudad de México, 27de junio (MaremotoM).- Si Mundo cruel no fuese una espléndida colección de relatos sobre las variedades de la experiencia homosexual, este libro podría subtitularse Estudio de la naturaleza humana. Porque esa experiencia no es aquí una identidad cerrada, sino un vivir abierto. Esa experiencia es también la de quien juzga la depravación ajena y la del propio depravado que observa la danza de la rectitud carnal, ese más allá, esa mascarada.

Pero este libro no es un ensayo y, por ello, está escrito desde los sujetos o, mejor dicho, desde múltiples subjetividades complejas, jugosas, contradictorias, exasperantes, únicas. Así es la literatura, que cuando lo es a rajatabla sólo se manifiesta desde el eterno presente de los individuos. Y en este caso desde Puerto Rico, un escenario universal donde los haya.

Mundo Cruel
Mundo Cruel, editó MalPaso. Foto: Cortesía

Fragmento de Mundo cruel, de Luis Negrón, con autorización de MalPaso

MUCHOS O DE CÓMO A VECES LA LEUGUA ES BRUJA

Dos vecinas preocupadas, preocupadísimas, se encuentran a lados opuestos de la verja que divide sus respectivas casas y se dedican a pelar a todo el mundo. Una es maestra y vive bien. Su casa tiene rejas, calentador solar, antena satélite y una marquesina con dos carros. La otra va por el segundo matrimonio y con ése se queda y, si Dios no lo quiere y se dejan o él falta, no se vuelve a casar; a compartir sí, pero a casarse no. No vive tan bien como la otra, pero hace un esfuerzo por mantener las apariencias. Las dos están preocupadas y, mirando a cada rato para todos los lados, dan voz a su alarma y, alarmadísimas y requetepreocupadísimas, se desahogan como mejor pueden, pues si uno viene a ver, la cosa no está tan fácil.

MAMÁ PREOCUPADA: Tú me perdonas, pero ese nene de Alta va a salir pato.

MAMÁ PREOCUPADA TAMBIÉN: ¿Verdad que sí? Eso mismo le decía yo a Éste y él me dijo que había que enseñarle a Yanielito el mío para que coja malicia y que si ese nene lo manosea o le hace algún gesto, que le meta un puño y después venga y nos lo diga.

MP: No, y dicen que eso no se pega, pero los nenes se confunden. Yo que digo a cada rato fo, que eso se ve asqueroso, que eso está mal, pero Alta como si nada. No lo corrige.

MPT: Eso mismo dice Éste, que él lo coge y lo suena bien sonao. Una vez Yanielito se antojó de un peluche un día que andábamos por las tiendas y Éste le dio. Le dio bien duro y mira que él no les pone una mano encima. Yo no dije ni pío porque él como quien dice los crio y tiene más derecho que el hijo de la gran puta ese pai de mis hijos que ni los busca. A cada rato me lo advierte: «Honey (él me dice Honey), si yo veo algo raro con el nene, lo voy a corregir».

MP: El otro día yo estaba en casa de Alta entregándole los chavos de unos productos y el nene empezó a llorar porque el pai le apagó la novela. Si tú lo vieras, nena, llorando como una magdalena y Alta le dice al marido: «Al paso con el muchachito que él no te ha hecho na, que si llegaste con disparates de la calle, con el carajito no me la vengas a coger». Y va y le prende la novela. Bendito, a mí me da pena con ese hombre. Pa mí que ella se casó con él por los papeles.

MPT: No, pero si esa gente es así.

MP: Pero oye, yo le digo: «Mira, Alta, tú me perdonas, pero tú sobreproteges a ese nene. Él es un varoncito y los papás se tienen que poner fuertes con ellos y tratarlos como si fueran hombres. Yo entiendo que a una le duele porque una es mai, pero ese nene tuyo necesita más al pai que a ti en este momento. Tú me perdonas, Alta

—le digo yo—, pero a ese nene tuyo le gustan demasiado las novelas y recuerda que es varón».

MPT: Y se encojonó contigo, ¿verdad? Mira, esa gente es trabajadora y to lo que tú quieras y es verdad que pasan necesidades en su país, pero son unos acomplejaos. No se les puede decir nada. Por eso es que Éste no los soporta. Hasta quiere irse de Santurce y él es nacido y criado aquí.

MP: Pero óyete el cuento. Me dice la muy malagradecida que «no se preocupe vecina, que a ese nene se le está criando sin complejos; moléstele a quien le moleste —hablando duro como para que el marido la escuchara—, que bastante ya tiene con ser hijo de una dominicana y aquí hay mucho prejuicio». Y yo le dije:

Te puede interesar:  ¿Por qué (no) leer a Byung-Chul Han?

«Por eso mismo te lo digo, porque después va a ser peor pa él».

MPT: Bien dicho. Mira, y que prejuicio.

MP: No, y me dijo que gracias, pero que ella sabía lo que estaba haciendo, que tenía un bachillerato en consejería.

MPT: Será de Santo Domingo.

MP: Nena, de aquí. Si ellos están cogiendo todas las becas. Pero uno se tiene que quedar callao. Yo le dije: «Mija, pues sorry si te ofendí, pero no fue mi intención». Allá ella.

MPT: Mira y que sicóloga, si ella llegó aquí porque el marido la conoció en un torneo de billar por allá y se enamoró de ella y la mandó a pedir. Éste me dice que en el trabajo hay una que dice que ella no se mete con hombres casados porque se quiere hacer ciudadana. Éste se prende porque es como él dice: «Llegan aquí y se quedan con to, nena». Pasa por ese Barrio Obrero, pasa por Villa Palmeras, pasa por Río Piedras. La Plaza del Mercado está llena de dominicanos y son contaos los de aquí.

Mundo Cruel
“Estas nueve historias son crudas, bellas, divertidas, tiernas, sarcásticas y, sobre todo, humanas.” Foto: Cortesía

MP: Mija, a mí me da muchísima pena, pero ese nene va a sufrir un montón porque la gente discrimina. En la escuela había uno trabajando de bibliotecario. Nosotros recogimos firmas y nos quejamos en la región hasta que lo sacaron. Él era chévere y los estudiantes lo querían, pero, mija, ahora hay muchísimas demandas y, tú sabes, no es bueno para los nenes.

MPT: No, si es como dice Éste. Ahora los patos enamoran a los hombres en la calle. Me dice que en el baño del Plaza y que un tipo mirándolo y mirándolo ahí y él ha sacado la mano y le dio un bofetón para que respetara y le dijo: «Ahora llama a los guardias que sin cojones me tiene». Tú sabes cómo es él.

MP: ¡Qué sucios! Son unos puercos. Dios me perdone, que yo tengo hijos, pero a mis estudiantes yo se lo digo, que eso no es natural y que aunque digan que no, hay ayudas para eso. Sí, mija, en Caguas hay una iglesia que se los lleva para la Florida y allá tienen un campamento y vienen derechitos. Al hijo de la señora que trabaja en Obras Públicas lo mandaron para ese campamento y ya tiene novia.

MPT: Pero a él como que se le nota todavía.

MP: ¿Y qué tú me dices del hermano de mi marido? Él es así, por eso es que vive por Filadelfia, porque aquí no se le acepta eso y cuando él viene se le recibe con el americano y todo, pero sabe más que eso y se quedan en un hotel.

MPT: Éste me dice que el hijo de Margot es así, que todo el mundo lo sabe y que lo han visto salir de una discoteca de esas con otro tipo. Me dice que lo puede ver a pie y no le da pon.

MP: Y el hijo de los de la tienda también, el gordito, al que se le nota muchísimo y siempre está leyendo Teveguía y con el póster pa que voten por Víctor, de Objetivo Fama. Ése es pato. ¿Y qué tú me dices del segundo, el bonitillo? También. Tan lindo que es y tan machito que se ve. También salió así.

MPT: ¡Ay, Virgen! Son muchos, ¿verdad? Mira, se me paran los pelos, y eso que nos faltan las mujeres.

MP: ¡Cállate, muchacha! No digas más na, que la lengua es bruja.

Ahí entró el silencio. Una, la Mamá Preocupada tenía que llamar a Alta para contarle lo que la Mamá Preocupada También decía de su nene. La otra, la Mamá Preocupada También, iba a llamar a Éste por el celular para averiguar a dónde se había ido tan vestidito porque ella pendeja no es. Cada cual se retira. Las vemos a lo lejos y podemos apreciar Santurce repleto de esa rica amenaza que perturba a las preocupadísimas y alarmadas madres. Por lo que se ve, no es para menos.

Luis Negrón – (Guyama, Puerto Rico, 1970) estudió periodismo y ha publicado numerosos artículos en la revista Alborada. Actualmente escribe crítica de cine en el diario La Semana de Boston. Es coeditor de Los otros cuerpos: antología de temática gay, lésbica y queer desde Puerto Rico y su diáspora. Sus reseñas han aparecido en publicaciones como Claridad y El PoetaMundo cruel es su primer libro de relatos.

Comments are closed.