José Ovejero

“Leer no nos hace mejores y si nos hace más libres, ¿cómo?”: José Ovejero

José Ovejero no cree en la libertad, pero está decidido a explorar y a resolver la paradoja: la literatura nos hace libres.

Ciudad de México, 2 de junio (MaremotoM).-  La invención del amor, el libro con que el español José Ovejero obtuvo el Premio Alfaguara de Novela 2013, es casi una novela negra donde la ficcionalización de ese sentimiento tan explorado en poemas y canciones románticas es puesto a prueba por alguien a quien el autor, nacido en Madrid en 1958, describe como “un psicópata divertido”.

Se trata de un juego de identidades que cobra por momentos matices macabros y que desafía todo el tiempo al lector, exhortándolo a identificarse con los profundos estados de soledad y de autoengaño que atraviesa el protagonista, un tipo cuarentón como todos, con una vida opaca y sin sorpresas como la de cualquiera.

Por esta historia que el jurado del premio calificó de “thriller” poco convencional, Ovejero se embolsó 175 mil dólares y una escultura de Martín Chirino. La invención del amor “revela la fuerza transformadora de la imaginación y su capacidad para construir nuevas existencias”, dijo el escritor español Manuel Rivas, en representación de los dictaminadores.

Ahora viene con dos libros a México, con dos nuevas editoriales, Galaxia Gutenberg y Páginas de Espuma, con nuevas profesiones (actor y documentalista), para refrendar el amor que sienten por él los lectores mexicanos. A este país viene casi todos los años y siempre trayendo algo nuevo.

José Ovejero
La añoranza del héroe, de José Ovejero (Galaxia Gutenberg)

Mundo extraño(Páginas de Espuma 2018) y una nueva edición de Añoranza del héroea cargo de Galaxia Gutenberg, son los libros que trae bajo el brazo, en una circunstancia donde el Alfaguara no es el primer premio importante que ganó José Ovejero, quien en 1993 mereció el Premio Ciudad de Irún 1993 con su poemario Biografía del exploradory en 1988 se hizo con Grandes Viajeros con China para hipocondríacos; por Las vidas ajenasconsiguió el Primavera 2005 y por La ética de la crueldad, el Anagrama de Ensayo 2012.

“La literatura nos ayuda a desmontar el orden aparente de la realidad y a partir de ahí puedes construir otros órdenes y crear otras unidades”, ha dicho este autor nacido en

Madrid en 1958, donde actualmente reside.

Vivió gran parte de su vida adulta en el extranjero (Bonn y Bruselas). Su primera publicación fue un libro de poemas narrativos sobre Henry Morton Stanley. Posteriormente un ensayo sobre Bruselas, un libro de cuentos y una novela. Esas cuatro publicaciones marcaron un rasgo de su trabajo: la exploración de los distintos géneros. Desde entonces ha publicado novelas, libros de cuentos, poesía, teatro, libros de viajes y ensayos.

En 2016 comenzó a actuar, representando adaptaciones de sus relatos en el espectáculo Qué raros son los hombres.

Ha participado en conferencias en universidades e instituciones culturales en España, Italia, Estados Unidos, Bélgica, Francia, Canadá, Australia, Argentina, Ecuador, México y otros países. También imparte regularmente talleres de escritura creativa en diversos centros y universidades españoles y extranjeras.

En 2017 realizó, junto con Edurne Portela, el documental Vida y ficción.

–¿Cómo te sientes con la nueva editorial, Galaxia Gutenberg?

–Las editoriales son un mundo complicado, porque cambian. Yo estaba en Ediciones B, que cambió de dueño, cambió de editor, no me he sentido cómodo…Las editoriales cambian y en Galaxia he tenido la ventaja de que es una editorial independiente, hay un editor con un criterio, el problema que tiene es que en México estén a un precio asequible. Claro, como vienen como libros importados, se ponen muy caros. A ver si consiguen imprimirlos aquí, sería más fácil.

–¿Cómo has mirado el tema de los libros y tu vida, en el sentido de que deberías ser mucho más conocido en México?

–No me quejo, uno elige su camino y pagas un precio. El hecho de cambiar de género, cambiar de una novela a otra, puede ser muy difícil para eso que llaman “mercado”. No saben muy bien dónde meterte. Pero siempre he apreciado mucho la capacidad creativa. ¿Ser César Aira? No lo sé.

La añoranza del héroehabla de tu abuelo, de Cuba, de la Guerra Civil Española…

–Esta historia tiene una génesis familiar en el sentido que los personajes están basados en otros que eran familiares. Descubrir a un abuelo que no conocí y de pronto interesarme por la reconstrucción de esa historia. La reconstrucción lleva gran parte de imaginación, porque intentaba hacerlo lo que hacemos con el pasado: conocerlo e imaginarlo a la vez. A partir de ahí fui creando ese personaje, buscando en Cuba a gente que estuvo con mi abuelo, personajes que no salen en los libros de historia que forman esa “pequeña historia” que da origen a mi novela.

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–En todo caso también es descubrir un poco lo que uno es…

–La escritura lo que hace es una ampliación de la memoria y de la experiencia, con lo cual quién eres y quién has sido siendo, porque uno no es el mismo todo el tiempo, la identidad es una simplificación de la realidad.

José Ovejero
Un mundo extraño, de José Ovejero (Páginas de Espuma)

–Cuba y España son países cercanos, ¿cómo ves esa relación ahora?

–Es una relación que descubrí hace muchos años, yo tenía un abuelo cubano, pero no sabía mucho más y el momento en el que se crea la semilla de esta historia, cuando yo tenía 25 años. Hay relaciones familiares muy estrechas. Cuando iba a Cuba mucha gente me hablaba de España. Esa relación ha seguido ahí muy viva, a pesar de las diferencias económicas y políticas. Hay una relación emocional que nos acerca.

–También presentas un libro por Páginas de Espuma

–Sí, son cuentos que presento un poco de refilón, que se editó en México antes que en España. Es un libro de tono totalmente distinto a la novela, porque oscila entre lo intimista y lo desaforado, lo esperpéntico. Son relatos cortos, son relatos que son parte de un todo, que encajan con ese libro.

–¿Qué dirías tú de tu literatura?

–Todo escritor que le preguntes eso te dirá que sus libros son muy distintos. Yo diría que en mi caso es cierto, por la cantidad de géneros que he tratado, obviamente que cada género te da una manera de mirar, pero luego también hay mucha diferencia de estilos, aunque puede haber unos ciertos hilos de fondo. Me atrevería a decir que no escribo sobre lo que me piden, sino sobre lo que no me piden. Después de La invención del amor, que tuvo mucho éxito en México, yo podría haber escrito construida de una manera parecida y lo que hice fue todo lo contrario. Saqué Los ángeles feroces, una novela posapocalíptica, extrañísima y que cambia de perspectiva, que fue cuando me pasé a Galaxia. No es por rebeldía, sino por interés en ampliar mi campo creativo.

José Ovejero
No creo en la libertad, dice José Ovejero. Foto: Facebook

–¿Ahora también eres actor?

–Sé que no voy a tener éxito como actor, estoy empezando ahora, a los 59 años, no me van a abrir las puertas, pero me interesa mucho. Adapto mis personajes a la escena y actúo ahí, a ver qué descubro ahí. Me ha fascinado mucho, me ha dado un poco de miedo, pero es maravilloso.

–¿El documental que has rodado cómo es?

–Se titula Vida y ficción, es una indagación sobre el valor de la escritura. Buscar escritores que nos interesasen e intentar averiguar por qué escriben. Lo que hicimos (con mi mujer, Edurne Portela) fue buscar lo que era central en su literatura e ir hablar con ellos sin avisarles el tema. No queríamos que lo preparasen. Hicimos entrevistas a 16 escritores, muy distintos entre sí.

–¿La literatura es entretenimiento, como se llama la conferencia que vas a dar en el Centro Cultural de España?

–El título no me interesa mucho. De lo que quiero hablar es qué tiene que ver la literatura y la ficción con la libertad. ¿Existe la libertad para el lector? Leer no nos hace mejores y si nos hace más libres, ¿cómo? Yo no creo en la libertad, esa es la paradoja que intento resolver.

–¿Por qué no crees en la libertad?

–Porque creo que la libertad es uno de los grandes mitos que no hemos derribado todavía; aunque haya filósofos como Spinoza, como Schopenhauer o gente como Einstein que no creen en la libertad, los últimos descubrimientos en neurología nos dicen que no tomamos las decisiones con libertad, nos aferramos a la libertad porque es lo que nos distingue del resto de la creación. A mí no me parece que esa libertad existe y sin embargo la literatura nos hace libres.

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