Lord Dunsany

LIBROS DE LUNES | La hija del rey del país de los Elfos, de Lord Dunsany

En esta versión viene un prólogo de Neil Gaiman  dónde elogia sin reparos la narrativa de Lord Dunsany y hay también un epílogo de S.T. Joshi donde habla de la emotiva y compleja interacción entre la novela y la naturaleza, el arte y la religión.

Ciudad de México, 27 de diciembre (MaremotoM).- Mi papá falleció hace un par de años, en estas fechas la nostalgia siempre me alcanza, él también amaba las fiestas decembrinas. Lo recuerdo tarareando canciones infantiles en dónde los personajes hacían grandes proezas, incluso en YouTube aún ronda un video dónde canta a toda la familia una canción clásica de Disney. Quiero pensar que a eso se debe mi fascinación con las historias fantásticas. Cuando leí La hija del rey del país de los Elfos, escrito por Lord Dunsany y traducido por Wendolín Perla (Perla Ediciones, 2020) volví a sentir la magia de la infancia, esa que mi papá compartía con su canto. Adentrarme en las páginas de este libro fue como colarme a otra dimensión en dónde todo era belleza, incluso lo doloroso.

Sin duda una obra de arte angular de la literatura y una pieza fundamental para quienes amamos la magia de las palabras y el descubrimiento de otros mundos ilusorios. Este libro se ha convertido en mi biblia, en un portal que atesoraré en mi mente y corazón, al que acudiré cuando la realidad me atosigue con su crudeza.

La historia inicia con la petición del pueblo a su rey, desean que la magia viva en la tierra de los hombres, por lo que el rey decide enviar a su hijo, Alveric, a traerla de esa región inexplorada y encantada. El joven príncipe regresa de su aventura con la princesa Lirazel y se casa con ella, sin el permiso del rey del país de los Elfos. Él, al enterarse y con la ayuda de una runa mágica, separa a su hija de la vida terrenal para regresarla a la comarca donde los días son eternos y nada envejece, donde existen flores que jamás conoceremos, sólo imaginadas por pintores inspirados en paraísos oníricos.

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Una historia de amor que atraviesa fronteras mágicas, tiempos y tierras muy lejanas, un cuento de añoranzas de infancia, recuerdos de sueños cobijados de estrellas y deseos infinitos por alcanzar a tocar la belleza que a veces se asoma en un atardecer, en el oleaje del mar o en la brisa fresca de verano.

El lector acompaña al príncipe Alveric en su búsqueda desesperada e incansable para recuperar a Lirazel. También conocemos a través de las páginas a Orión, el hijo nacido de ese amor fugaz, mitad hombre, mitad elfo y los seres mágicos que cruzan las fronteras entre ambos mundos para admirarse con las diferencias y pequeñeces que dejamos de notar con el pasar del tiempo.

Es un libro que nos recuerda la belleza de la vida, de la naturaleza, de las canciones y de las historias de amor y fantasía. La magia no necesita ser robada de ninguna tierra encantada, vive en cada trinar de los pájaros, en el titilar de las estrellas, en los rayos del sol que dan calidez al alma. Lord Dunsany dijo que su novela bien podría ser un poema de largo, muy largo aliento y el creía que nunca volvería a escribir así de bien.Perla Ediciones

Nada de lo que les cuente será suficiente para acercarme a la grandeza del texto, necesitan experimentarlo por ustedes mismos y llenarse el alma con las descripciones detalladas de los escenarios, las emociones y las acciones de sus personajes, para volver a sentirse maravillados como cuando eran niños y sus padres les endulzaban los días de vacaciones con música e historias encantadas.

En esta versión viene un prólogo de Neil Gaiman  dónde elogia sin reparos la narrativa de Lord Dunsany y hay también un epílogo de S.T. Joshi donde habla de la emotiva y compleja interacción entre la novela y la naturaleza, el arte y la religión.

El libro lo pueden encontrar en cualquier librería del país o pedirlo directamente a la página de Perla Ediciones www.perlaediciones.com

 

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