Milan Kundera

LIBROS DE LUNES | La inmortalidad, de Milan Kundera

Milan Kundera expone en esta obra, La inmortalidad (Tusquets) tan sólo un atisbo de cómo trabaja su mente. Entre capítulos juega con los protagonistas y los desdibuja para resaltar aquello que los hace inmortales, aquello que los hace permanecer más allá de sus historias. Los escenarios son como piezas de un rompecabezas, una crítica existencialista que se va armando a lo largo de sus más de cuatrocientas páginas.

Ciudad de México,7 de junio (MaremotoM).- Una novela cuyos protagonistas son sólo el pretexto para presentar a la sociedad actual,  las vicisitudes que los ocupan y una profunda disertación sobre la inmortalidad.

Milan Kundera expone en esta obra, La inmortalidad (Tusquets) tan sólo un atisbo de cómo trabaja su mente. Entre capítulos juega con los protagonistas y los desdibuja para resaltar aquello que los hace inmortales, aquello que los hace permanecer más allá de sus historias. Los escenarios son como piezas de un rompecabezas, una crítica existencialista que se va armando a lo largo de sus más de cuatrocientas páginas.

Milan Kundera
Milan Kundera, La inmortalidad, editó Tusquets. Foto: Cortesía

Hay personajes ficticios que se cruzan con personalidades de la política, el arte y la cultura. Beethoven, Goethe, Bettina Von Arnim, Hemingway y Napoleón, entre otros, dan un paso al frente para desmenuzar cómo el hombre puede alcanzar esa eternidad. A veces en diálogos encendidos, a veces narrados por alguien externo. Es imposible no caer en el juego de la reflexión, de la duda, de la curiosidad sobre aquello que a veces perseguimos de manera inconsciente, el infinito de nuestra esencia. El acertijo está en lograrlo sin quedar en ridículo o sin convertirse en un mal chiste, porque a veces son justo las partes que no queremos que sobresalgan de nuestras vidas las que se quedan para la perpetuidad. Parafraseando a Hemingway entre las páginas de esta obra: la gente recuerda el tipo de hombre que fuiste y no la obra que realizaste durante tu vida.

Una imagen, una palabra, un simple acto, el nombre del padre, la historia familiar y hasta lo imposible, determinan ese salto entre lo finito y lo eterno.  La inmortalidad no es algo fácil de alcanzar. Caer en la maraña de conceptos,  motivos y situaciones que saltan entre el amor, el arte, la descendencia, el nombre, la tensión erótica, lo intangible y lo abstracto resulta parte del juego para cualquier lector. Kundera habla a través de sus personajes y lo expone con absoluta claridad: “me niego a morir con el presente y sus preocupaciones, quiero trascender a mí misma, ser parte de la historia, porque la historia es la memoria eterna.”

El libro se puede adquirir en cualquier librería del país en físico y en digital.

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