Shalom Auslander

LIBROS DE LUNES | Lamentaciones de un prepucio, de Shalom Auslander 

Lamentaciones de un prepucio (Blackie Books, 2012) es un libro plagado de sufrimiento, realidad e historias graciosas de un mortal y su neurosis, cualquiera que haya sido educado bajo alguna estricta religión se sentirá identificado, hará una lista de los pecados que son un saldo vencido y temblará ante las consecuencias que se avecinan. El castigo es el único destino.

Ciudad de México, 24 de enero (MaremotoM).- Shalom Auslander es un escritor nacido en Nueva York, criado y educado bajo la estricta religión del judaísmo ortodoxo. La única versión que conoció de Dios fue la del todopoderoso  castigador e iracundo que podía aplastarte con sólo desearlo. Desde las primeras páginas del libro el autor deja claro que quisiera no creer en esa figura que siempre le ha parecido un tanto abusiva y rencorosa, pero no puede. Con la noticia del embarazo de su esposa y la llegada de su primer hijo vienen una serie de memorias personales sobre cada una de las veces que intentó revelarse ante el engañoso creador del universo. Shalom Auslander no tiene la menor duda, Dios intentará vengarse de él por no haber sido un devoto creyente, por comer comida no kosher, por no guardar el Shabat, por robar, por masturbarse y ver pornografía y seguro será matando lo que más ama en el mundo, a su esposa y a su hijo por nacer.

Lamentaciones de un prepucio (Blackie Books, 2012) es la historia de su infancia y juventud, la vida de un judío ortodoxo insatisfecho y dispuesto a transgredir para alcanzar todo el placer posible en este plano de existencia, el infierno estaba asegurado. Auslander se burla con descaro de su pasado y cuestiona a esa figura divina que es incapaz de hacer algo para solucionar la hambruna en el mundo y los conflictos bélicos, pero está al pendiente de la bendición de los alimentos y castiga a quienes no lo hacen de manera correcta. Cada página pone en duda las prioridades de Dios y cuestiona esas decisiones exageradas que tomó a lo largo de la historia, como el castigo a Moisés por haber golpeado a una piedra.

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Esta obra es una declaración sobre la mala relación que el autor mantiene con su religión, a pesar de no ser un practicante en la actualidad, pero también es la historia de una familia disfuncional. La fe nunca fue para Auslander un refugio de paz, al contrario, era y es una zona de guerra constante con Dios: “No hacia falta provocarlo. Llevaba demasiado tiempo en el tablero de ajedrez de Dios como para saber que cada movimiento hacia delante, cada buena noticia —¡Éxito! ¡Matrimonio! ¡Hijo!— no es más que otro gambito divino, un fingimiento, una simulación, un truco; parece que estoy avanzando por el tablero, pero Dios no tarda en decir jaque, y todos los que van conmigo sucumben, la esposa muere, el bebé se asfixia. La jugada magistral de Dios.”

Shalom se permite descargar el miedo que lo invadió desde su niñez y durante su  adolescencia en una historia entrañable sobre crecer, sobre la familia, las decisiones, las consecuencias y la vida misma. En este libro hace uso del sarcasmo y la sorna para imaginar una versión del todopoderoso al que sí puede confrontar, por lo menos hasta antes del embarazo de su esposa. Lo que viene después es el reencuentro con la familia de la que huyó, el regreso de las tradiciones judías ortodoxas a su vida laica, las carcajadas de Dios y la gran pregunta: ¿Circuncidar al bebé o no hacerlo?

Lamentaciones de un prepucio (Blackie Books, 2012) es un libro plagado de sufrimiento, realidad e historias graciosas de un mortal y su neurosis, cualquiera que haya sido educado bajo alguna estricta religión se sentirá identificado, hará una lista de los pecados que son un saldo vencido y temblará ante las consecuencias que se avecinan. El castigo es el único destino.

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