Gabriela Jáuregui

“Lo que importa es el hervidero de la literatura que está viva detrás del canon”: Gabriela Jáuregui

Gabriela Jáuregui pondrá la voz del #metoo en el Hay Festival, que se llevará a cabo entre el y el 8 de septiembre, en Querétaro.

Ciudad de México, 23 de junio (MaremotoM).- La escritora mexicana Gabriela Jáuregui pondrá la voz del #metoo en el próximo Hay Festival. Coordinará una mesa con Maria Fernanda Ampuero, Lina Meruane e Isabel Zapata y presentará su libro Tsunami (Sexto Piso), que reúne textos de escritoras sobre lo que significa ser mujer.

Gabriela Jáuregui es autora de Controlled Decay (Akashic, 2008) y de dos libros de género híbridos, Leash Seeks lost Bitch (Song Cave 2015) y ManyFiestas (Gato Negro, 2017), así como de un libro de relatos cortos en español (La memoria de las cosas, 2015) y de la antología feminista Tsunami (Sexto Piso, 2018). Tiene un doctorado en Literatura Comparada de la Universidad del Sur de California, una maestría en Escritura Creativa de la Universidad de California Riverside y en Literatura Comparada y Teoría Crítica de la Universidad de California, Irvine.

Es editora fundadora del colectivo editorial Surplus Ediciones en México. Es becaria del The Paul & Daisy Soros Fellowships for New Americans (2007).

Gabriela Jáuregui
Prepara la segunda parte del Tsunami. Foto: Sexto Piso

Se ríe un poco cuando le decimos que está identificada con el #metoo, como la escritora que va a hablar de ese tema. Pero lo cierto es que cuando fue un poco la tormenta de las denuncias de las escritoras en México, ella y Brenda Lozano se pusieron un poco al frente de lo que estaba pasando.

Antes, también era y sigue siéndolo amiga de Aura Estrada y estuvo en las llamadas para anunciar el concurso, como un poco la voz de Francisco Goldman, quien al principio se mostraba sumamente dificultado para hablar en voz alta sin llorar. Gabriela es un poco como esas amigas que siempre hacen falta. No importa si en el trayecto ella va a notar un poco en segundo grado sus propios intereses, hace frente a la circunstancia. Es un poco activista y gran escritora solidaria. Su voz suave, sus modales fínisimos, hacen mucha diferencia en un mundo donde a veces hay demasiado ruido.

–¿Cuál ha sido el balance del #metoo?

–Me parece difícil hacer un balance de algo que sigue en curso. Uno de los errores que siento que pueden ocurrir, es que todos queremos que se termine, que haya conclusiones certeras, se logró esto, cambiamos aquello. Que las mujeres no denuncien a nadie. El #metoo se sigue desarrollando y no sé si tendrá un fin completo. El hecho de que hayan salido tantos artículos de autores mayores diciendo que pare eso, me parece que estamos haciendo las cosas bien. Está moviendo cosas que incomodan a la gente.

–Me encanta ir aprendiendo como periodista. Me acabas de decir que mi pregunta fue horrible y lo entiendo…Uno empieza a preguntar cosas que realmente interesan, porque la lucha de las mujeres es constante

–Exacto, es lo que acabas de decir. La lucha es una consigna, siempre que haya mujeres vivas seguirá la lucha. Me encantaría que mañana dijéramos que esta lucha se acabó, se terminó el machismo, pero sigue y sigue, a veces la lucha toma unas aristas que nos pueden gustar más o menos, pero está vivo, porque estamos vivas nosotras.

–La lucha feminista es radical. Las actitudes feministas molestan a la gente…

–Si molesta mucho, es algo que se está haciendo bien. Hay intereses que se están incomodando, privilegios que se están cuestionando y eso quiere decir que está bien. Por otro lado me encantaría conocer a tu hermana, ya me has contado de ella. Es un punto interesante, determinar que no es una lucha contra los hombres, sino una lucha en contra del patriarcado. Es algo que tenemos nosotras también. Nosotras también nos estamos deconstruyendo y eso es parte de la lucha. El patriarcado a quien más daño le hace es a la mujeres.

Gabriela Jáuregui
Tengo a un montón de compañeras y nos hemos ido deconstruyendo y cuestionando los momentos patriarcales. Foto: Cortesía

–Cuando era adolescente las mujeres usaban la liberación sexual. Hoy las jóvenes son mucho más solidarias

–Tengo a un montón de compañeras y nos hemos ido deconstruyendo y cuestionando los momentos patriarcales. Siento que hay más solidaridad entre las mujeres, las actitudes eran más normalizadas como pelearnos entre nosotras o creer que la guerra de una contra otra. Somos todas compañeras y el problema depende de la estructura.

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–Vas a dar la voz del feminismo en el Hay Festival. ¿Qué significa estar allí?

–Me parece esencial que festivales tan importantes como el Hay abran espacios de diálogo para esto. Hay más sororidad y más solidaridad entre las mujeres, pero también conviene escuchar la voz del público, ¿cómo piensa el feminismo? Oír a varias voces alrededor de una mesa va a ser muy bueno. Siento que el hecho de que pongan un poco en la mesa en el Hay y el tema del feminismo en festivales grandes es muy buena señal, de que las cosas están cambiando.

–¿Qué pasa con la literatura femenina? ¿Había tantos libros antes, uno lee más ahora, las mujeres nuevas escritoras tienen una visión más amplia?

–Creo que es un poco de todo lo que mencionas. De pronto, si las editoras empiezan a abrir un poco los espacios para que se publiquen autoras, el hecho de que existen esos espacios es que jóvenes autoras digan, ah, bueno, si las publican a ellas es algo que yo podría hacer y lo último es que como todo eso está pasando es que nosotras, lectoras (yo también soy lectora) estamos viendo más libros de autoras y al mismo tiempo estamos haciendo ese ejercicio de que nos hemos leído el canon, a hombres buenísimos y hemos leído libros mediocres de grandes autores, pero no habíamos leído a Elena Garro, a Nellie Campobello, esas mujeres relegadas del canon literario. Esas mujeres se están rescatando mucho.

–¿Qué piensas cuando las mujeres tienen un prestigio menor que sus colegas escritores?

–Un poco sucede en todas las artes. La obra de las mujeres recibe menos atención y menos espacio que la de los hombres. Por el hecho de ser autoras, va a ser un poco difícil que una editorial publique libros que no son geniales. En el caso de los autores, se les da ese privilegio automático.

Gabriela Jáuregui
El canon está muy bien que se vaya cambiando y creo que está cambiando, justamente cada vez más aparecen los nombres de escritoras que se habían olvidado. Foto: Cortesía

–¿Habría que cambiar el canon?

–El canon está muy bien que se vaya cambiando y creo que está cambiando, justamente cada vez más aparecen los nombres de escritoras que se habían olvidado. Al mismo tiempo siento que la desventaja de un canon es que anquilosa las cosas, las mata un poco. Lo que importa es el hervidero de la literatura que está viva detrás del canon. Me interesa mucho más eso, pero también es cierto que el canon debe modificarse para que en las escuelas, en las universidades, en los puestos que venden libros en el Metro, se vean otras voces y otras historias.

–¿Cómo te sientes al estar identificada con el tema del #metoo?

–No sé por qué se me identifica a mí con el tema de #metoo, pero lo que siento como escritora de pronto pareciera que hay que luchar contra corriente, contra viento y marea, cuando no necesariamente tendría que ser así. O bien por no ser mujer, que fuera por otras razones. A menudo es por la razón de ser mujer y no por otras razones. A veces siento un poco frustrada, pero en general, la verdad, me siento muy esperanzada, bien acompañada, por un montón de mujeres que nos leemos entre nosotras, nos platicamos y también por hombres aliados, inteligentes e interesantes que están dispuestos a cuestionar sus privilegios y a compartir espacios con nosotras.

–Tienes un carácter muy especial, eres tranquila, eres como una persona de elaborar y transmitir un mensaje

–Una de las cosas que siempre me decía mi mamá era que lo cortés no quitaba lo valiente.

–A nivel de literatura, ¿qué estás haciendo?

–Estoy terminando mi novela, llevo siete años trabajando en ella. Estoy tranquila y contenta por haber cerrado ese ciclo. Estoy preparando el volumen dos de Tsunami.

–¿De la novela se puede decir algo?

–Habla de una comunidad de mujeres donde sucede un asesinato. Entre las que sobreviven piensan quién fue y por qué mataron a su amiga. Por ahí va.

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