“Lo que intento poner sobre la mesa es la idea de ser observado, vigilado”: Mario de Vega

El artista participa hoy y mañana en el Coloquio “Virus: Historias: Umbrales”, una gran reflexión a partir de siete películas en siete mesas de diálogo.

Ciudad de México, 3 de julio (MaremotoM).-  Organizado por 17, Instituto de Estudios Críticos con sede en México, el Coloquio Internacional “Virus: historias: umbrales” se realizará del 29 de junio al 4 de julio a través de 17radio.org y otras plataformas digitales, sin costo, previo registro. La reflexión se generará a partir de siete películas en siete mesas de diálogo con la participación de especialistas en historia, medicina, política, literatura y arte para revisitar rastros de epidemias anteriores y aprender del pasado para bosquejar el futuro.

Uno de los participantes es, este 3 de julio, el artista mexicano con residencia en Berlín, Mario de Vega, quien hablará de sus proyectos en curso en el campo del sonido. Su propuesta lleva por título “Disonancia al unísono de asfixia. Fuerzas vibratorias y el valor de lo táctil”. Hacia el final del encuentro, también se referirá a un performance que sostendrá: “Láser dirigido contra objetivo. Acción para redes sociales y transmisión de datos”. La conversación sobre esta pieza tendrá lugar el sábado 4 de julio, a las 15:30 horas.

Mario de la Vega
Lo que ocurre en el mundo contemporáneo, no es algo que sucede de un momento a otro, sino que hay una serie de eventos que generan que el sistema de pronto colapse. Foto: Cortesía YouTube

–Haces un arte conmovedor

–Creo que el arte es un comentario, un catalizador del tiempo en que vivimos. En este caso mi contribución al coloquio es el inicio de una conversación. Una conversación que va más allá del arte. La intervención como tal es un pretexto para compartir información con el público. Información que ignoramos y que muchas veces no queremos saber. En este caso es hablar de tecnología móvil, nuestro teléfono celular. Hablaremos sobre la cámara que tienen estos móviles. Básicamente lo que intento poner sobre la mesa es la idea de ser observado. Este ser vigilado, esa presencia ausente, esta cosa que está y no está. En el caso de la movilidad es que hay algo muy curioso y es que la cámara que está en el teléfono tiene una mente ciega. La fidelidad de la cámara ocurre por un algoritmo. Cada una de las imágenes que tú generas con tu teléfono, en las redes sociales, está siendo analizada por un algoritmo que establece relaciones con esa imagen y la imagen que vemos no es ella en sí, sino la combinación de muchas imágenes. Esa es la pandemia, lo que me interesa problematizar, discutir, como un tema que nos atañe a todos.

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–Hablas de la pandemia y te refieres al control. Zizek dice que dejar que nos protejan para no morirnos o dejar de estar controlados y acceder a eso que llamamos libertad…

–Específicamente desacuerdo totalmente con Zizek. Me produce una aspereza total y no lo tomaría como referencia. Yo me refiero al panóptico y creo que puede establecerse como una analogía directa a la pandemia. Yo me regresaría al Siglo de las Luces en Francia y mi propuesta es que la guerra fue declarada a la humanidad mucho tiempo antes. Lo que ocurre en el mundo contemporáneo, no es algo que sucede de un momento a otro, sino que hay una serie de eventos que generan que el sistema de pronto colapse.

–Te refieres entonces a la memoria, este asunto de pensar que hay muchas epidemias que se han ido dando

Creo que la gran diferencia que existe con la pandemia que sufrimos ahora es precisamente la mediatización de la pandemia. El poder mediático que tiene, la administración del miedo, tememos del otro, de las personas, es como un estado de psicosis, es un arma falaz, algo que paraliza. Paralizar la India o México, está fuera de nuestra capacidad de entendimiento.

–Por otro lado, reaccionamos frente a la pandemia muchas veces mal

–Yo diría que simplemente reaccionamos. Me resulta difícil pensar qué es reaccionar bien o reaccionar mal. Esta casi intuición o el mandato de lo que se tiene que hacer. En mi opinión hay un punto en que este ocurre ha sido utilizado con otros fines. Hay un tema de salud muy delicado, que afecta a los más vulnerables, pero tiene otras repercusiones.

–¿Quieres decir que detrás de la pandemia hay como una conspiración?

–No lo diría de esa forma. No lo planteo así, sino que intento tener una visión más alejada del tema. Intento pensar en esto en más allá de la salud. Yo abriría una discusión que tiene que ver con los sistemas de comunicación.

–Tú hiciste una muestra que tenía que ver con no dejar entrar a la galería con una placa infrasónica… ¿Qué dirías del sonido?

–Para mí el sonido es una condición táctil, es un fenómeno vibratorio que toca cuerpos. El mundo está en una protesta sónica. La ausencia de lo táctil nos obliga a comunicarnos con palabras, es un tema lingüístico muy interesante. Hay una condición física de la sonoridad.

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