Los 10 libros favoritos de la editora Fernanda Álvarez

Ciudad de México, 21 de marzo (MaremotoM).- Nunca había pensado en una lista de mis libros favoritos, pero es una buena forma de acomodar la mente. Conforme los he pensado, creo que los dividiría en tres rubros principales para mí: los que me salvaron la vida, los recurrentes y los inolvidables. Así les comparto mi listado.

Los que me salvaron la vida:

1.Aprendizaje o libro de los placeres de Clarice Lispector. Aunque es un libro del que ella no se sentía orgullosa, a mí me salvó la vida. El libro me planteó el cuestionamiento del significado del amor y la posibilidad de volver a construirse. Y algo que me volvió loca: el inicio y el final.

2.La escala de los mapas de Belén Gopegui también llegó en su momento justo. Es la historia de un hombre que visita a su psicóloga y que está en busca de un hueco. A mí a veces me gustaría vivir en uno.

3.La mujer comestible y El asesino ciego de Margaret Atwood fueron los primeros libros que leí de ella. Los pongo en mi rubro de salvar la vida porque a partir de entonces esta autora me ha seguido durante todos estos años. La mujer comestible tiene que ver con la protagonista y su miedo a ser comida por el otro si acepta casarse con él; El asesino ciego es una novela de suspenso que sucede poco después de la Segunda Guerra Mundial. Laura se despeña en su coche y no saben qué pasó. Después aparece Iris, su hermana, que empieza a contar la historia.

Los recurrentes:

4.El umbral la arena de Edmond Jabès. Hay momentos específicos de mi de vida en los que volver a él, abrir una página y leer en voz alta sus versos, me devuelven la tranquilidad de la existencia.

5.Poesía de Borges. Al margen de sus cuentos, que también me parecen imprescindibles, cuando leí por primera vez su poesía en la universidad, me abrió un mundo en el que vislumbré o intuí la capacidad del lenguaje.

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4.Poesía completa de Idea Vilariño. A esta poeta uruguaya acabo de descubrirla. Fue el año pasado. Pero sé que llegó para quedarse lo que me resta de vida.

Los inolvidables:

7.El señor presidente de Miguel Ángel Asturias. Al margen de ser una novela sobre la dictadura, la plasticidad que hallé en el lenguaje que Asturias plantea en el libro, no me ha abandonado nunca. Todavía recuerdo las sensaciones, los movimientos de las hojas con el aire, y una atmósfera brumosa, casi oscura en torno a la historia. Mientras lo leía imaginaba las pinceladas gruesas de la época expresionista.

8.Viaje a la semilla de Alejo Carpentier. Cuando lo leí recuerdo abrir los ojos con ese brillo de entusiasmo y sentir un nudo en el estómago por descubrir la maravilla que Carpentier había conseguido en este libro al contar la historia hacia atrás. Me pareció deslumbrante poder seguir paso a paso la reconstrucción de un espacio y de una época.

9.La mujer singular y la ciudad de Vivian Gornick. Este libro llegó hace poco a mi vida. Me parece que fue a finales del año pasado. Me fascinó. Un libro hecho de mosaicos de vida por una ciudad que es Nueva York, que podría ser cualquiera. Un libro que por momentos podría ser espejo, o espacio de reflexión.

10.Pedro Páramo de Juan Rulfo. Por supuesto, no podía faltar este libro. La primera vez que lo leí fue en la preparatoria y fue una sacudida en el piso. Recuerdo que subrayé casi cada frase del libro y una me ha acompañado a lo largo de mi vida: “un suspiro es un soplo de vida del que uno se deshace”.

Y sé que esta lista podría expandirse sin límites porque hay muchos libros que han dejado una oleada, una mota de polvo, un grano de arena, una luz o un sonido en mí después de su lectura. Hay muchos que me siguen acompañando a pesar de mis propias transformaciones.  Y a ellos también los reconozco y les agradezco.

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