Esther sin hache

Los documentalistas abrevamos del periodismo, pero usamos un lenguaje distinto: Alejandra Islas

TV UNAM estrena en exclusiva el documental Esther sin h, de Alejandra Islas

La escritura de un diario se convierte en un instrumento de supervivencia. Diario de una madre mutilada refleja el corazón de muchas otras madres que pierden a sus hijos por la atroz violencia en México. Esther logra salir adelante, sin embargo, no queda incólume y, como símbolo de memoria y protesta, elimina la “h” de su nombre. Esa es la sinopsis del documental que TV UNAM estrena el 8 de marzo, dirigida por Alejandra Islas.

Ciudad de México, 3 de marzo (MaremotoM).- El asesinato de su hija Irene en Xalapa, sumerge a Esther –profesora y escritora- en un profundo duelo. La escritura de un diario se convierte en un instrumento de supervivencia. Diario de una madre mutilada refleja el corazón de muchas otras madres que pierden a sus hijos por la atroz violencia en México. Esther logra salir adelante, sin embargo, no queda incólume y, como símbolo de memoria y protesta, elimina la “h” de su nombre. Esa es la sinopsis del documental que TV UNAM estrena el 8 de marzo, dirigida por Alejandra Islas, una documentalista muy experta que a pesar de los temas que elige, siempre da esperanza en sus realizaciones.

­–El documental es estremecedor y nos deja a todos reflexionando ¿Es realmente México un país en guerra?

–Creo que sí. Si vemos el número de pérdidas en esta década reciente, creo que estamos en una guerra doble o triple. Porque ahora estamos en guerra contra un virus. Las personas que mueren por estar en un lugar equivocado, las desaparecidas, es verdaderamente espeluznante que el número supere los 70 mil, en estadísticas oficiales. Hay también una reacción de madres, de familiares, de numerosos colectivos, que han estado organizándose como sociedad civil, en Veracruz está el grupo Solecito, que clama por los desaparecidos. Ahora, el documental no es sobre los grupos sino sobre una madre, que es escritora y que su duelo lo vive a través de una escritura de su diario personal.

Esther sin hache
Esther Rojo, madre, académica, escritora. Foto: Cortesía

–Una de las cosas que me gratificó es cómo ver a través de tu cámara es no sólo el dolor de una mujer sino la belleza de Xalapa, la relación con ella…

–Procuro tener un acercamiento de mucho tiempo con las personas que suelo retratar, para conocer mejor su manera de vivir, su manera de pensar y para mí es una experiencia importante que me deja este oficio de hacer documentales. Con Esther se dio de una manera muy fluida, muy natural. Tenemos muchos puntos en común soy profesora yo también, es una mujer que tiene una visión muy holística de la vida y también muy crítica. Está rodeada de árboles, lo que dije fue que su casa donde florecen los árboles y se puede ver el Pico de Orizaba, es digno para ver ese contraste, entre la naturaleza y la muerte. En sus propias clases de literatura, Esther ha hecho hincapié en el cuidado de la naturaleza.

Pasaron casi dos años cuando lo leí y fue muy estrujante la lectura

–La vida sigue, es lo que el documental da…

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–Lo has leído muy bien y te agradezco eso. Eso es lo que intento transmitir con mi documental. Pese a lo dramático, a lo terrible, de una situación siempre hay manera de enfrentarlo. En este caso Esther utilizó la escritura y este entorno para poder sobrevivir. Siempre hay manera de encontrar resistencia, una sanación, aunque no totalmente, pero siempre son instrumentos que menguan el dolor.

–En el documental, falta el padre

–El padre no estaba, estaba ausente, cuando yo estaba filmando. Los dos están separados desde hace muchos años.

–¿Cómo fue la filmación?

–Yo ya conocía a Esther, sabía de su trayectoria, ella me invitó a un evento en Xalapa por la Paz y ahí me entregó el libro. Pasaron casi dos años cuando lo leí y fue muy estrujante la lectura. Decidí que valía la pena hacer un documental, me interesaba mucho la cuestión de la escritura como una manera de sanar, de sobrevivir. Empecé en marzo de 2017, se interrumpió por el terremoto, pasaron unos meses y lo fui retomando. El año pasado se cumplieron los 10 años del asesinato de Irene, pero se nos cruzó el coronavirus.

Esther sin hache
Alejandra Islas, la documentalista. Foto: Cortesía

–México es el gran país de los documentales

–Desde hace años hay una producción de documentales en México, hay muy buenos documentalistas, lo que no tenemos es una gran visibilidad. Casi todos se van a festivales. En cuanto a temática, se ha abierto mucho la gama de temas que trata el documental. Para mí, soy de una generación donde el documental tenía una causa y he seguido bastante en esa línea. Han surgido mucho los cineastas indígenas. Me pareció una gran oportunidad estrenar este documental en tiempos de pandemia por la TVUnam. Me interesa mucho la audiencia. Esta es una oportunidad para renovar muchos criterios en relación al documental en México.

–¿Te sientes a veces como una especie de periodista?

–A veces sí, pero lo que veo es que los periodistas son los que dan las verdades, hacen una gran lucha incluso arriesgando la vida. Hay muchos periodistas que fueron asesinados. Los documentalistas abrevamos del periodismo, pero usamos un lenguaje distinto. Me interesa más el crear esa reflexión y también despertar emociones.

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