El eternauta

Los herederos de El Eternauta firmaron un acuerdo con Netflix

Hoy los herederos tienen los papeles ordenados y quedó el camino despejado para atender la asignatura pendiente.

Ciudad de México, 19 de febrero (MaremotoM).- La invasión extraterrestre que comienza con una nevada mortal y es seguida de un ejército invasor formado por cascarudos, gurbos, hombres-robot y Manos se va a convertir en una serie de Netflix, que dirigirá Bruno Stagnaro. Confirmado, la empresa mundial hará El eternauta.

Ellos, los invasores, enfrentaron el talento militar de la Resistencia argentina, el grupo insurreccional integrado por Juan Salvo. La pregunta ahora es cómo volcarán la historieta a la pantalla. ¿Cuánto se diferenciará a otras series de invasión extraterrestre que se le adelantaron? ¿Cómo contar hoy una aventura de ciencia ficción situada en la Argentina de los años 60? ¿Será una versión libre del director o éste respetará el espíritu de la novela gráfica original, publicada en 1957?

Ayer, Jorge Rial lanzó la granada de mano. El tuit decía:

“Me dicen que hoy están llegando los capos de @NetflixLAT para cerrar formalmente el contrato para llevar a su pantalla “El Eternauta”. Sería una inversión de 15 millones de dólares. La primera gran producción nacional para esa plataforma. Una muy buena noticia.”

Pocas horas después, el rumor -que también publicó Página/12– fue confirmado. Anoche, un contacto con llegada directa a los herederos le dijo a #Factor que Netflix había tomado la decisión de adaptar a una serie la novela gráfica más militada, más amada y más leída por los argentinos, que elevó a sus autores, Héctor Germán Oesterheld, el guionista, y Francisco Solano López, creador de la concepción estética, a una categoría que tiene poco que envidiar a José Hernández, por aquello de que El Eternauta es el Martín Fierro del siglo XX.

El eternauta
FALSO AFICHE. El artista Scuzzo creó un afiche apócrifo que se hizo viral en las redes sociales. Foto: Cortesía

Hasta ayer, martes 18, tampoco sobraban novedades: apenas se supo que había un papel firmado con las familias herederas de la franquicia. Hoy, en una conferencia de prensa realizada en la Usina del Arte, Netflix confirmó que la serie será dirigida por Bruno Stagnaro, creador de la multipremiada Pizza, birra, faso (1997) y guionista, director y productor de series como Okupas (2000), Vientos del agua (2006) y Un gallo para Esculapio (2017).

Hasta 2018, un conflicto con la marca era una barrera insalvable que impedía avanzar proyectos más ambiciosos. Para cualquier compañía era problemático embarcarse a filmar una película, o una serie, como en este caso, sin arriesgarse a contratiempos legales que luego no permitan usar el título, reconocido en todo el mundo.

El acuerdo pondrá a Netflix a trabajar para una temporada que solo se emitirá en América Latina. Si la audiencia acompaña a la serie, seguirán otras dos o tres temporadas y ahí sí, al resto del mundo. El cronograma, desde la realización hasta el estreno, culmina a fines de 2021. El temor a nuevas frustraciones parece disiparse.

Hoy los herederos tienen los papeles ordenados y quedó el camino despejado para atender la asignatura pendiente.

Llevar El Eternauta al cine es largo un sueño cultivado por directores con las más diversas trayectorias: Adolfo AristarainPino SolanasDamián SzifrónIsrael Adrián CaetanoGustavo Mosquera… En 2008, Lucrecia Martel, que venía de presentar tres largometrajes multipremiados, La ciénaga (2001), La niña santa (2004) y La mujer sin cabeza (2008), estuvo cerca de lograrlo: una cineasta salteña, que miraba a Buenos Aires como una extraterrestre, parecía tener la idea, las ganas y la garra para filmarla. La convicción con que habló de su versión de El Eternauta hizo sentir a quienes seguimos la novedad como una posibilidad realmente cercana.

El guión de Martel no le gustó a la familia. En abril de 2018, Álex de la Iglesia, en una entrevista a Viva dijo que había dos películas que quería filmar en la Argentina: una terror “en algún edificio emblemático de Buenos Aires” y El Eternauta, “que siempre he querido hacer”. Dijo que logró, incluso, el sí de Ricardo Darín, quien le contestó que estaría dispuesto a trabajar en la película en caso de que él la hiciera. “Algún día sorprenderemos con eso”, agregó.

Te puede interesar:  Los claroscuros de los suplementos vitamínicos y los transgénicos, por TV UNAM

Hoy las aristas de la controversia no son nombres de cineastas si no la mayor plataforma de streaming del mundo: Netflix, cuestionada por mainstream –lo cual no descarta que exhiba filmes o series que resultan ser críticas con el sistema capitalista (sin peligro rojo a la vista).

Un temor más que cantado apareció en las redes sociales. ¿Cuánto será capaz de traicionar Netflix a la versión original de El Eternauta? ¿Acaso los gringos yanquilizarán una historieta más argentina que el dulce de leche, Juan Moreira o Hijitus? Ese miedo atávico a alterar el espíritu original de una serie, curiosamente, suele ser más intenso entre los fans que más esperaron una adaptación fílmica de la historieta.

Es difícil imaginar que Netflix cometa un error tan obvio. Sin embargo, el petit comité que visitó Buenos Aires adelantó que el rodaje “no se realizará totalmente en la Argentina”, ya que las locaciones van a estar sujetas a costos. Y sí, cuesta un poco imaginar las escenas bélicas de El Eternauta en Los Ángeles, Washington o Chicago. Las tropas irregulares de la resistencia dieron batalla a los cascarudos en la General Paz, enfrentaron en la Cancha de River a las nubes que causaban alucinaciones, conocieron la lobotomía cerebral de los tele-directores en la Glorieta de Barrancas del Belgrano y su derrotero continuó hasta Plaza Italia y Plaza de los Dos Congresos, donde los invasores habían montado su cuartel general. ¿No sería una locura replicar escenografías urbanas actualmente disponibles?

Un aspecto nada menor que compromete a la realización cinematográfica tiene que ver con la postura ideológica: H.G.O. fue un autor atento a transmitir en su obra su sensibilidad social y política.

El primer Eternauta publicado entre 1957-1959 fue concebido en una época en que el clima social imperante –a partir de la llegada al poder del general Juan Domingo Perón– alentaba la posibilidad de un proyecto político con fuerzas armadas integradas con los sectores populares. No desentonaba que Juan SalvoFavalli y sus compañeros pelearan codo a codo con el Ejército. Esa fue, quizá, la mayor diferencia con la vuelta de tuerca al guión de El Eternauta, que Oesterheld lanzó con Alberto Breccia en 1969 para revista Gente, que acabó mal y pronto.

“Los tiempos han cambiado: si en la primera versión de Solano López toda la Tierra es invadida, en la segunda las potencias del Norte negocian con los alienígenas la entrega de la los territorios situados al Sur del planeta; como si esto fuera poco, en este Eternauta el rol de los militares argentinos durante la organización de la resistencia es totalmente secundario. Las diferencias son bien claras, la Argentina de 1957 no es la Argentina de 1969, nadie espera nada de las fuerzas armadas, sólo bastonazos, muerte y represión”, escribió el ensayista Carlos Scolari.

Quizá la historieta que reflejó más acabadamente al último Oesterheld, militante de la agrupación Montoneros desaparecido junto a sus cuatro hijas a los 59 años por la dictadura militar, fue La Guerra de los Antartes, iniciada en 1970 en la revista 2001 Periodismo de Anticipación junto con el dibujante León Napoo.

Frente al pedido de los antartes de asociarse a ellos a cambio de algunos privilegios, el presidente Chango Medina (un líder carismático a quien hoy se perseguiría por “populista”), le grita al pueblo desde el balcón de la Casa Rosada: “¡Amigos! ¡Escuchen! ¡El Chango Medina va a darles una última orden! ¡Una última orden que deberá ser obedecida hasta el fin! ¡¡¡¡GUERRA A LOS ANTARTES!!!”.

Pero La Guerra de los Antartes deberá quedar para otra película.

Fuente: Factor 3024 / El blog de Alejandro Agostinelli. Original aquí.

Comments are closed.