Coronavirus

Los jóvenes también se contagian y mueren por coronavirus

¿La ignorancia es maldad? ¿Esos jóvenes se salvan porque son jóvenes y son ignorantes? ¿Viven ese tiempo que pronto pasará y cuando te das vuelta no quieres saber nada con esas anécdotas?

Ciudad de México, 8 de octubre (MaremotoM).- Un año más en el que recuerdo el cumpleaños de John Lennon. Como algo personal. Como algo propio. Cumple 80 años, es decir, hace 40 años que ya no vive porque un loco lo asesinó en la puerta de su edificio. Claro, cada vez que sale ese Chapman a decir que quiere salir de la cárcel, sale mi enano fascista del medio del cuore y dictamina: ¡Que se quede en la prisión!

Pero qué sé yo. La otra vez en un arranque de diversión me agarraba la cabeza diciéndome: cuántas cosas que sé yo. Como un sinónimo de la ignorancia, porque esas cosas que creo saber en realidad me aprisionan, me dan un sustento de ser que a lo mejor no quiero o no tengo nada que ver con él.

De todas maneras, en estos días me agarra una tristeza enorme. ¿Hay un destino? ¿Alguien sabe que tú nacerás para hacerle mal a otro?

Un documental en Netflix, de esos que uno ve mientras come, mientras le saca tiempo al tiempo, muestra la cara de un hombre que acaba de matar a su esposa y a sus dos hijas. Uno lo ve incluso como un rostro dado vuelta para ver si le encuentra un rasgo que uno pueda decir: tiene esto, mira, es un monstruo, para poder identificar como en un ganadero aquella vaca que dará leche o no.

Pero no es así. El hombre va al gimnasio. Tiene una barba candado que le queda muy bien. Unos lentes maravillosos que se los debe de haber comprado mediante un catálogo por Internet. No, nunca sabré por el aspecto quién es el asesino.

Tal vez por eso tantas novelas negras, digo yo. Lo cierto es que yo no tengo 80 años, pero pareciera ser que ya estoy muerta. Como esos jóvenes que se han reído de Eddie Van Halen porque se murió por viejo (tenía 65) y además ni siquiera lo conocían.

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¿La ignorancia es maldad? ¿Esos jóvenes se salvan porque son jóvenes y son ignorantes? ¿Viven ese tiempo que pronto pasará y cuando te das vuelta no quieres saber nada con esas anécdotas?

Recuerdo estar hablando por teléfono a todos mis amigos. Estoy en la casa de alguien. Empiezo a llamar (cuando los teléfonos eran de disco y cada llamada era carísima). No sé cuánto tiempo pasa. Hasta que Dida, una señora muy grande (tendría la edad que tengo ahora) me dice que corte, que el teléfono no es público y ahora –en este preciso momento- me da una vergüenza que me pongo colorada.

A lo mejor ese joven Tomás Pergolini estaba hablando por teléfono en una casa ajena sin saber si tenía permiso. Claro, recuerdo ese bochorno cuando yo tenía 15 años. Este Tomás tiene 26.

Siempre que esto pasa recuerdo La guerra del cerdo, ese libro maravilloso de Adolfo Bioy Casares, un autor que me encanta y siempre decía que si los libros de uno obligan al lector a escribir es que es bueno. Me encanta eso. Los libros buenos son los que nos hacen escribir, aunque luego todo se vaya a la basura.

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Los jóvenes no son invencibles al coronavirus. Foto: ONU

También vi la película. Muy joven. En una televisión blanco y negro, moviendo la antena, con un Luis Politti que todavía recuerdo, José Slavin, Emilio Alfaro (tan joven), todos muertos ahora, pero forman parte de todo “eso que sé”.

La guerra del cerdo relata una feroz cacería contra los viejos por parte de los jóvenes y el libro y la película, dirigida por Leopoldo Torre Nilsson, es eso: cómo los jóvenes persiguen a los viejos.

No veo más las películas coreanas, porque pasan los dramas humanos interpretados por jóvenes no mayores a los 20 años. Los viejos tienen 45. No hay mayor edad que esa.

¿El nuevo coronavirus es como la guerra del cerdo?

Extraño. Porque en Francia han comenzado a contagiarse los jóvenes. En Colombia, también. Y en México, mueren por covid-19 más jóvenes que ancianos.

Mientras tanto, yo escucho a Martín Zarzar, un peruano jovencísimo que ha tomado las canciones viejas y las ha hecho modernas. Quizás porque sabe, como el viejo Einstein, que el tiempo es relativo.

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