Los libros de Eve Gil

LOS LIBROS ELEGIDOS POR LA ESCRITORA EVE GIL

Entre sus libros se encuentran Hombres neciosSueños de LotVirtus y Jardines repentinos en el desierto. Es autora de la primera saga otaku en español, cuyos dos primeros títulos son: Sho-shan y la Dama Oscura y Tinta violeta.

Por Eve Gil

Ciudad de México, 31 de diciembre (MaremotoM).- La escritora y periodista Eve Gil es prolífica y porfiada, tenaz en el buen sentido. No es que siempre piensa lo mismo, sino que lo que piensa lo expresa con una frecuencia inaudita y escribe y escribe.

Nació en Sonora, es narradora y periodista cultural. Ha recibido varios reconocimientos, como el Premio Nacional de Cuento Efraín Huerta, el Premio del Libro Sonorense, el Premio Nacional de Periodismo Fernando Benítez, entre otros. Ha sido becaria del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. Entre sus libros se encuentran Hombres neciosSueños de LotVirtus y Jardines repentinos en el desierto. Es autora de la primera saga otaku en español, cuyos dos primeros títulos son: Sho-shan y la Dama Oscura y Tinta violeta.

Esta es su lista, ya famosa en el ambiente, por el que elige a los 20 libros mejor editados de México. Allá vamos.

Guillermo Arriaga
Salvar el fuego, de Guillermo Arriaga. Foto: Cortesía

Salvar el fuego, de Guillermo Arriaga (Alfaguara)

Marina lo tiene todo. No solo aquello que la sociedad considera propio de una vida feliz (un matrimonio estable con un hombre rico, tres hermosos hijos y una vida llena de lujos y viajes), también lo que ella misma se ha forjado: una reputación como bailarina de danza contemporánea. Pero considera que a sus coreografías les hace falta pasión; que se ha mantenido en una medianía políticamente correcta, y  los críticos celebran su contención. Una serie de circunstancias hacen empatar esta frustración con la propuesta que le hacen unos amigos para estrenar una arriesgada coreografía en el reclusorio varonil oriente. Lo último que imagina es que su trabajo logrará conmover a los reos, y menos que conocerá a uno que conoce de música. Nada puede existir más alejado del entorno de Marina que José Cuauhtémoc Huitztilic, quien purga una condena de cincuenta años por matar a dos personas en Coahuila (un sicario y un policía), habiendo cumplido otros quince años por parricidio. Esto no parece asustar demasiado a Marina, quien encuentra la forma de regresar a la cárcel, acompañando a otro amigo, escritor, preso durante algunos meses por golpear a un crítico, que mueve sus influencias para que ella visite a JC y, más adelante, concreten la única posibilidad que tienen que verse a solas y desfogar la imperiosa necesidad que sienten uno por el otro: la visita conyugal. Marina está demasiado enamorada para advertir los múltiples riesgos que corre y podrían hacer estallar la segura burbuja que la contiene; desde extorción hasta acoso sexual por parte del director del penal. Las cosas van agravándose para dos personas que, mal que bien, llevaban vidas sin sobresaltos,  JC en la feliz ignorancia de que su cabeza tiene un precio, y para cuando se percata de ello, ya su relación con Marina pende ya de un hilo. Durante un motín en la cárcel JC toma una decisión precipitada y el amor que Marina experimenta por él se trastoca en un miedo cercano al terror…sin dejar de ser amor.

Cristina Rivera Garza
Autobiografía del algodón, de Literatura Random House. Foto: Cortesía

Autobiografía del algodón, de Cristina Rivera Garza (Literatura Random House)

“Pertenecer a la tierra. Ser uno con la tierra. Ser convocado por la tierra”. Una escritora decide rastrear sus orígenes…y termina trazando una autobiografía que se ramifica como un gran árbol genealógico, y todas esas vidas convergen en una zona geográfica muy específica (norte-noroeste) en momentos de enorme interés histórico. Esta historia, que bien podría ser un “monogatari” más que una novela, nos adentra en la existencia de cientos de personajes, muy brevemente en algunos casos, pero asimismo entrañables. La autora, que forma parte de este mapamundi circundado de algodón, maíz, revolución, infancia… y ha quedado, en parte, estampado en las mejores páginas de José Revueltas, que aparece como personaje, nos permite ingresar asimismo a su propia historia….al feminicidio de su hermana Liliana…su impacto  al leer la palabra “rapto” en el acta de matrimonio de una de sus abuelas y a los incidentes que le acarrea llevar a cabo este, el más preciado -y precioso- proyecto de su singular literatura.

Eduardo Antonio Parra
Laberinto, una novela maravillosa sobre el miedo y la búsqueda. Foto: Cortesía

Laberinto, de Eduardo Antonio Parra (Literatura Random House)

Un ex profesor de literatura retorna a la que fuera su ciudad de origen. Ni familia ni casa. Lo más cercano a un hogar es la cantina…y lo último que imagina -de hecho, cree estar ante una visión -es que se reencontrará allí con quien fuera su alumno más brillante, prematuramente envejecido. ¿Qué hacen ahí? Bien podrían ser fantasmas de un mundo que ha dejado de existir. Esta novela recoge la extensa charla entre estos dos personajes destrozados por “una guerra”, como solía llamársele a las matanzas sin sentido entre cárteles rivales. La historia de la pérdida de la inocencia, en más de un sentido. En medio de la violencia que predomina en la literatura mexicana del siglo XXI, esta novela se caracteriza por trastocar sus lugares comúnes en estados de ánimo; narrar el horror (inenarrable) a partir de las sensaciones y emociones de los personajes. Ruidos, aromas, latidos, dolores. El Terror como pocas veces se ha descrito….y lo que los reseñistas se resisten a mencionar: se trata también de una gran historia de amor.

Guadalupe Nettel
La hija única, de Guadalupe Nettel, editado por Anagrama. Foto: Cortesía

La hija única, de Guadalupe Nettel (Anagrama)

Laura y Alina son dos grandes amigas que, siendo muy jóvenes, se hacen una promesa: Jamás serán madres. Justo cuando Laura parece haber encontrado el amor, y el hombre de su vida le confiesa que desea procrear con ella, toma una determinación que podría juzgarse radical…incluso cruel: se practica una ligadura de trompas. Como consecuencia, aquel amor termina y ella regresa a México para consagrarse a una tesis doctoral. Casi al mismo tiempo, Alina anuncia a Laura, exultante de felicidad, que espera un bebé de su esposo, Aurelio. Aquella termina tomándose su tiempo para acompañar a Alina a realizar las compras alusivas al acontecimiento. Conoce ya el sexo de su bebé, se llama Inés, y Laura se vuelve parte orgánica de aquel proceso. Mientras participa en la felicidad de su amiga e intenta aplicarse a la elaboración de su tesis, escucha al otro lado de la pared los gritos de un niño que agrede a su madre con los apelativos más terribles. Al elegir nunca ser madre, pero no poder evitar ser hija, es capaz de ponerse en los zapatos de ambos, niño y madre, con absoluta objetividad. Laura intenta ser mediadora en aquella relación de odio por ambas partes, aunque el de la madre sea pasivo, abnegado. Por si lo anterior no bastara, la tragedia se instala en la vida de Alina. Inés no es tan perfecta. Pocas semanas antes de nacer le detectan una grave anomalía cerebral, tanto, que, afirman los médicos, no le permitirá vivir más allá de unas horas –o minutos- tras el parto. Alina y Aurelio que ya tienen todo listo para recibirla, su habitación con princesas, su ropita de color rosa, no saben qué hacer con todo esto…no saben dónde poner el amor que han acumulado. Lo que queda es esperar a que Inés nazca y despedirse de ella. Nunca se le ha ocurrido pensar, a Aurelio tampoco, que los médicos podrían estar equivocados…que Inés podría no morir, lo cual no significa propiamente vivir.

Emiliano Monge
Tejer la oscuridad, de Emiliano Monge. Foto: Cortesía

Tejer la oscuridad, de Emiliano Monge (Literatura Random House)

¿Qué está sucediendo? Cada uno de los múltiples narradores intenta explicarnos su versión, y conforme la lectura avanza, más nos convencemos de que se trata de algo demasiado horrible. Se habla del clima… de un calor devastador como el infierno….se menciona un orfanatorio…pero los niños que están allí parecen estar huyendo y escondiéndose de unos seres malignos. Se alude a experimentos con humanos. Hay que tomar soluciones radicales. Por comienzo: escapar. Luego, lo más difícil: encontrar un lugar habitable en medio de la devastación. No dejar de escribir sobre lo que está sucediendo….y cuando se acaben los espacios para ello, convertirse en diarios tatuados; carne para las palabras…. la necesidad de supervivencia y procreación provoca que los instintos animales se antepongan a la conducta aprendida, la “humanidad”….pero en medio de todo esto prevalece la máxima inmortal: “Toda historia que se olvida, está condenada a repetirse”.

Los libros de Eve Gil
Muerte en el jardín, de Martín Solares. Foto: Cortesía

Muerte en el jardín de la luna, de Martín Solares (Literatura Random House)

Aunque se trata de la continuación de una novela publicada en 2018 titulada “Catorce colmillos”, y todo pinta para que sea una serie de novelas, “Muerte en el jardín de la luna” puede leerse de manera independiente y es un experimento arriesgado con un resultado encantador. Ambientada en un París idealizado de la década de los 20’s del siglo XX, mezcla de noir, fantasía, realismo mágico, surrealismo y hasta dadaísmo, pero, esencialmente, una novela negra con unos protagonistas entrañables que bregan entre fantasmas y monstruos con excepcional elegancia y diálogos geniales. Pierre Le Noir, un Hercules Poirot ingenuo, tiene que lidiar con varios problemas: el principal, descubrir al asesino de su mentor y mejor amigo….descubrir quien se oculta tras el asesino serial que reproduce las técnicas de Jack el destripador….huir de un jabalí que lo quiere matar y, lo más complicado, lidiar con André Breton y los surrealistas.

Los libros de Eve Gil
Cara de liebre, de Liliana Blum. Foto: Cortesía

Cara de liebre, de Liliana Blum (Seix Barral)

“…no es complicado deshumanizar a alguien. Si solo miras el exterior, te das cuenta de que es pura maquinaria…” Tras una vida entera de ser juzgada y martirizada por un defecto físico, y habiendo perdido la cuenta del número de cirugías que no consiguen borrar la huella de su labio leporino, Irlanda se da el lujo de ser una tímida maestra de día…y una seductora mortal de noche. Opera básicamente en lugares donde la luz es baja…lo suficiente para borrar de su rostro lo que no coincide con su seductor cuerpo. Pero no es una simple buscadora de acostones: es una cazadora, en todo el rigor del término. No tiene un tipo concreto de hombre….lo mismo puede ser muy atractivo, que…Nick, vocalista del grupo que toca en La Cebolla de Cristal y que carece de talento, y de todo….excepto de unos maravillosos ojos azules…y su desproporcionado ego es lo que despierta en Irlanda una atracción que poco tiene que ver con el amor. Al mismo tiempo, una aspirante a pintora que se dedica a depilar personas de nombre Tamara, se enamora del mismo sujeto, y sin importarle que sea un patán, parece dispuesta a todo para rescatarlo de la trampa mortal en que caído, aunque… ¿cómo imaginar que una gentil maestra con cara de liebre esconde a una asesina serial?

Verónica Ortiz
Un libro editado por Lectorum. Foto: Cortesía

Una decisión equivocada, de Verónica Ortiz Lawrenz (Lectorum)

Recurre a las armas del periodismo de investigación para recrear hechos reales y desgarradores con la mayor nitidez posible, hasta obtener algo así como un mural narrativo. Una de esas historias que valida el cliché de “la realidad supera a la ficción” y, en concreto, aborda el vía crucis de Anita Lawrenz, nacida en Álamos, Sonora, que termina en un gulag de Siberia por motivos que parecieran fruto de otro cliché: estar en el lugar y momento equivocados. La familia Lawrenz Tirado, cuyo patriarca, Juan (Hans), de origen alemán, y su esposa, Laura Tirado tienen tres hijas, Anita, Martha (madre de la autora) e Irene, quienes son enviadas a Alemania para recibir una mejor educación. Contrario a sus hermanas menores, que no tienen problema en asistir a una Haushaltungschule, escuela para amas de casa, Anita opta por estudiar para maestra, lo que origina su separación de las hermanas menores. La suástica nazi ondea de todos los edificios gubernamentales, sin exceptuar las escuelas. El tormento de Anita comienza tras la derrota de Alemania y la ocupación de Berlín por parte del ejército ruso, cuando se propone encontrar a sus hermanas. Termina capturada por uno de estos brutales soldados que, haciéndose pasar por alemán, la conduce a la trampa de la que demorará mucho tiempo en escapar: el dominio de la NVDK, la policía secreta rusa.

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Carmen Boullosa
El libro de Eva, publicado por Alfaguara. Foto: Cortesía

El libro de Eva, de Carmen Boullosa (Alfaguara)

Se habla de que la Biblia debe haber perdido mucho entre tantísimas traducciones y manipulaciones…y, por supuesto, quienes han salido perdiendo en este maremagno de tachaduras, enmendaduras y omisiones, han sido las mujeres…y sin embargo, el personaje femenino más vapuleado del Nuevo Testamento, a quien se atribuyen todos los males del mundo, logra, al fin, defenderse y contarnos los que realmente sucedió: para empezar, es falso que sea producto de la costilla de Adán: ella es un ser independiente. También es falso que haya probado la manzana por un ansia de conocimiento…la probó porque era deliciosa. Ninguna serpiente la tentó; Adán, goloso, quiso una probadita… Eva, inventora de palabras, organizadora de la primera sociedad pre histórica, peleó con ángeles, descubrió el clítoris, inventó el pene, tuvo más hijos e hijas, además de Caín y Abel… Lilith le hacía los mandados…. Estas, y otras maravillas conforman esta exquisita fabula.

Beatriz Rivas
Lo que no he dicho es una novela de Alfaguara. Foto: Cortesía

Lo que no he dicho, de Beatriz Rivas (Alfaguara)

¡Está temblando!… ¡Es un terremoto! El voluptuoso sueño de los amantes se ve interrumpido. Hay que correr…sobrevivir…pero la mujer, de nombre Irene, no logra sentirse asustada. Permanece inmóvil…y es entonces, durante esos segundos decisivos, que ve desfilar su vida ante sus ojos: literalmente. Y con “vida” me refiero a otras vidas que se cruzan con la suya: abuelos, padres, hija, amigos, esposos, amantes… ¿es posible realizar un balance de lo vivido en lo que dura un terremoto? ¿Relacionar los diversos desmoronamientos del amor con el de una estructura? ¿Mirar en la muerte la posibilidad de volver a reunirse con quien se ama, siendo agnóstico? “¿Por qué?, se pregunta a lo largo de la novela… ¿Por qué no corrí a verlo?”

Los libros de Eve Gil
El amante polaco, de Elena Poniatowska. Foto: Cortesía

El amante polaco Libro 1, de Elena Poniatowska (Seix Barral)

El libro más injustamente tratado del 2020. Todo mundo se quedó con un detalle de este primer tomo, del que no aparece aún su muy prometida continuación: Elenita denuncia una violación… Elenita se suma al #metoo… los parientes del escritor presentado en la ficción como “el maestro” arremeten contra la autora… ¿y lo demás? En este libro, cuyo título refiere al célebre Príncipe Stanislaw Poniatowski, bisabuelo de la autora, se recrea de manera sumamente ágil, visual y encantadora la historia del antepasado de nuestra Elenita, y lo compagina admirablemente con su autobiografía. Poniatowska, que oficialmente sigue siendo Princesa de Polonia, nos enseña dos lecciones: la más importante, el arte de narrar -y ambientar- con autenticidad y belleza…la segunda, dolorosa: ni las princesas se salvan de las humilaciones cotidianas que sufrimos las mujeres comunes.

F.G.Hagenbeck
Sangre helada, editada por Océano. Foto: Cortesía

Sangre helada, de F.G Haghenbeck (Océano)

Hay quienes creen que para México no existió la Segunda Guerra Mundial…¡se equivocan! El Presidente Ávila Camacho se vio obligado a tomar partido por los Estados Unidos, aunque en el fondo su simpatía estaba con los alemanes. Se llegó al extremo de despojar de sus bienes a todos los ciudadanos mexicanos con antecedentes alemanes, o alemanes radicados en México, incluso los ya nacionalizados. Muchos de ellos fueron a dar a la Fortaleza de San Carlos, en Cofre de Perote, Veracruz, y entre ellos están los Federmann y sus dos hijas, la atractiva adolescente Victoria y la pequeña María que padece “ataques” que en realidad son premoniciones. Es la única que intuye que algo sobrenatural ronda las cercanías del lugar donde han sido alojados…termina de confirmarlo cuando Toño, el hijo del director del confinamiento, desaparece misteriosamente. Una serie de excavaciones arqueológicas cerca de Perote importuna a un dios monstruoso deseoso de sangre y venganza… ¿qué les espera a los distinguidos huéspedes de la Fortaleza?

Lisa Owen
La segunda novela de Lisa Owen. Foto: Cortesía

Testamento, de Lisa Owen (Destino)

Lisa Owen, reconocida actriz de cine, teatro y televisión, ha incursionado exitosamente como guionista con la venia de Vicente Leñero (qep), y al mismo tiempo en la literatura. “Testamento” es su segunda novela. Lo mismo puede ser leída como una bildungsroman que como una crítica puntual del medio literario, con sus gurús y sus engranajes empresariales. Narrada en primera persona por un escritor treintañero de nombre Federico Carreño que se ha retirado a una cabaña en una playa remota -El Arenal- para escribir una novela, sin traspasar las tapas negras de su cuaderno Ideal. Casi hacia la mitad aparece su editora, Olga, como para decirnos: No se confundan, esta no es la historia de un escritor que cree no tener nada que decir…sino la de uno que no es escritor y tiene la consigna de escribir una segunda novela. “Testamento”, la novela supuestamente escrita por Federico, ha ganado el Premio de Editorial Meñique y aborda la vida de Isaac, un niño sexualmente abusado por su hermano mayor. Federico es el personaje de la novela (Isaac), pero no su autor. Ahora tiene la consigna de escribir una segunda. Lejos está de imaginar que vivirá muy de cerca las situaciones que debería desarrollar en su novela, que conocerá a una joven prostituta llamada Capullo y un afroamericano de nombre Tambú, que desde antes de conocer a Federico escribió una novela con Isaac como protagonista: una secuela de “Testamento”

Los libros de Eve Gil
Love is love, de Selene Carolina Ramírez. Foto: Cortesía

Love is love, o de cómo me ato las cintas, de Selene Carolina Ramírez (Nitro Press)

Un libro que nos hace experimentar la más sublime subjetividad de “el amor”. Descubrir el placer sexual durante una inocente pijamada; el silencioso intercambio, definido como “polinizar”; relatos que subrayan el talento de la autora para abordar temáticas que han dejado de ser un tabú, como la homosexualidad, con la misma originalidad que otras no tan frecuentadas, como pudieran ser la sexualidad de los asexuales (tal cual), el deseo experimentado por un cuerpo deforme de nacimiento; el enigmático apego de una joven promiscua hacia un embarazo producto de una violación; la meticulosa planeación de la venganza de una niña violada, hasta llegar al relato que cierra esta magnífica colección,  en el que un hombre de gran hermosura experimenta una potentísima atracción por la belleza per se…y eso descarta de tajo a los seres humanos.

Claudina Domingo
La noche en el espejo. Foto: Cortesía

La noche en el espejo, de Claudina Domingo (Sexto Piso)

“Cada quien tiene sus penurias y la mía es tener que huir siempre de algo”, y es literal, porque la enigmática protagonista, una pintora que parece habitar un mundo alterno a la realidad, en que sus dibujos cobran vida, los animales hablan y ocurren cosas raras y fascinantes en el metro, corre de cabo a rabo, siempre apurada por llegar a un lugar que, invariablemente, será alucinante. Personalmente me hizo pensar en Leonora Carrington, también en Samuel Becket. Lo más destacable, sin embargo, es la hermosura de su prosa que no es, como en otros casos, vacía de significado. Su faceta poética se manifiesta a través de una prosa tupida y efervescente.

Sara Sefchovich
Demasiado odio, de Sara Sefchovich. Foto: Cortesía

Demasiado odio, de Sara Sefchovich (Océano)

La inesperada secuela de un clásico de los 90, “Demasiado amor”….el anhelado retorno de la muy querida Sara Sefchovich como novelista, “Demasiado odio” es el reverso, en muchos sentidos, de aquella novela que causó sensación. Beatriz, la protagonista, se ha retirado del “negocio del amor”…naturalmente, ha envejecido. Su único anhelo es volver a recorrer su amada república…solo para encontrarse que ha caído en una enorme trampa donde los narcos han desbaratado todo aquello por lo que siente nostalgia. Termina siendo secuestrada por un joven criminal de nombre Poncho con el que mantiene una relación esquizofrénica en la que él jugará tres roles: violador, amante, hijo. Lo acompaña en una loca escapada por el mundo en la que eligen al azar los países que visitarán, y en todos ellos Poncho se las ingenia para recrear el caos del que, supuestamente, huyen.

Las horas furtivas, de Mauricio Carrera (Lectorum)

Los libros de Eve Gil
Las horas furtivas, de Mauricio Carrera. Foto: Cortesía

Mauricio Carrera es el autor mexicano que rompe récord en concursos nacionales de cuento ganados. No obstante, tiene en su corona una importantísima joya: el José Rubén Romero de Novela 2015 gracias a “Las horas furtivas” que se publica por primera vez hasta el 2020. Notoriamente nutrido por los clásicos, nos presenta una intensa novela fragmentaria con un fascinante personaje femenino que parece salido de la pluma de Juan García Ponce, y sobre la que el protagonista-narrador se lamenta: “No debí acostarme con Jacinta Falcao”. El adulterio entre dos intelectuales casados. Él, un oscuro historiador… Ella, una bomba sexual que escribe una tesis sobre escritores infieles. Ambos necesitan entregarse a una pasión desatada para sazonar sus disputas intelectuales pero, sobre todo, olvidarse del país en guerra en el que viven.

Cristina Rascón
Mi Patagonia. Editó NitroPress. Foto: Cortesía

Mi Patagonia, de Cristina Rascón (Nitro Press)

Sui géneris colección de crónicas de viajes, género muy poco atendido en México. Abarca la zona conocida como triple frontera, Argentina/Uruguay/Brasil, si bien no se circunscribe a puntos definidos, sino que se distiende hacia otras regiones, llegando a tocar la bella ciudad de Buenos Aires, a la que se refiere como “…una Austria exiliada, una Italia al final de la guerra”. El título sugeriría que la viajante llegará hasta la Patagonia, ubicada en un extremo que remite a lo ignoto, aunque será otra Su Patagonia, “Aquí comenzó la vida del planeta (…) Del soplo. De un cráter de meteorito que prendió fuego y todos venimos de su ceniza…”

Los libros de Eve Gil
Rumbo al exilio final, de Bárbara Jacobs. Foto: Cortesía

Rumbo al exilio final, de Bárbara Jacobs (ERA)

Pequeña y emotiva autobiografía en la que Jacobs vuelve a abrirse de capa, especialmente respecto a las lecturas que la formaron como mujer y como escritora, “Para mí -escribe Jacobs- no se ha tratado únicamente de ir registrando lo que voy recordando, sino, más bien, de registrar la reflexión que se desprende de lo que recuerdo de mi vida de escritora, el significado que le doy ahora que me parece que mi camino se acerca a su final…”

Los libros de Eve Gil
Banana Street, de Macaria España. (Foto Cortesía)

Banana Strett, de Macaria España (Nitro Press)

Frank Milller amaría esta nouvelle con ritmo de cómic si pudiera leerla. Dos ciudades del pecado: en una, la protagonista, Isabel Tierra, no puede continuar viviendo tras perder a casi toda su familia a manos del crimen organizado…en la otra, donde pretende iniciar una nueva vida, empiezan a aparecer asesinadas jóvenes con su exacta descripción. La súbita aparición en su vida de un misterioso vengador que le “heredará” una pistola de raras características llamada “La Verga” y la intervención de una policía híper voluptuosa (como las heroínas de Miller) le darán a su vida un insospechado sentido.

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