Madre

Un día, el mundo necesitó que le explicaran por qué la ternura amaga con desaparecer pero, tenaz, vuelve y vuelve y, entonces, apareció la maestra Harriet Beecher Stowe: “La mayoría de las madres son filósofas instintivas”.

Ciudad de México, 28 de noviembre (MaremotoM).- 1) Un día, el mundo necesito que alguien convirtiera en música a la ternura y, entonces, cantó el maestro Peteco Carabajal: “Las manos de mi madre son como pájaros en el aire”.

2) Un día, el mundo necesitó que alguien encontrara la casa de la ternura y, entonces, tan desgarrado como certero, sonó el maestro Freddy Mercury: “Tengo la sensación de que el sol se pone/ Vuelvo a casa con el dulce amor de madre”.

3) Un día, el mundo necesitó que alguien le recordara si existe un pasaporte de retorno a la ternura y, entonces, prometiendo las zonas más hondas de la vida, vibró Gustavo Cerati: “Mamá sabe bien/ Pequeña princesa/ Cuando regresé/ Todo quemaba”.

4) Un día, el mundo necesitó que alguien lo hiciera oír el eco de la ternura y, entonces, escribió la maestra Almudena Grandes: “Si tuviera que escoger una melodía, una letra, una canción entre todas las que han existido, sí sé quién la cantaría. Benita Hernández Alonso, mi madre”.

Achraf Hakimi
Es la carta fuerte de Marruecos. Foto: Cortesía Facebook

5) Un día, el mundo necesitó que le explicaran por qué la ternura amaga con desaparecer pero, tenaz, vuelve y vuelve y, entonces, apareció la maestra Harriet Beecher Stowe: “La mayoría de las madres son filósofas instintivas”.

6).Un día, el mundo no pareció necesitar nada salvo partidos de fútbol en un Mundial, pero Achraf Hakimi, que acababa de ser parte de la notable victoria de su Marruecos contra Bélgica, percibió que, aun en medio de los partidos de un Mundial, lo más importante es la ternura y, entonces, esperó que terminara el juego, marchó hasta un costado de la cancha, leyó sin leer todas las palabras que avisan que en una madre caben seguido todas las ternuras del mundo, se arrimó a la suya y la beso.

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