Manuscritos de la ciudad reptil

MANUSCRITOS DE LA CIUDAD REPTIL | Supuesta información filtrada sobre las (sin) razones de Putin para invadir a Ucrania

Llegaron a nuestra redacción una serie de faxes cuyos aparentes remitentes son fuentes rusas que revelan la intención de hacer público el cúmulo de motivaciones que, según parece, flotan en el aire de los pasillos del Kremlin estos días tan agitados.

Ciudad de México, 15 de julio (MaremotoM).- Al respecto, la opinión de nuestros asesores en semiótica está dividida: algunos sugieren que la información puede tratarse de una treta, ya que los servicios de inteligencia contrastantemente suelen difundir indicios errados, mientras que otros creen que, independientemente de si tal repertorio de embrolladas razones o sinrazones haya sido tamizado por un pensamiento crítico, el detalle de haber utilizado el fax (tecnología hoy día casi en desuso y tan sólo limitada a información clasificada), además de haber enviado tan variado registro, hace que tal manifiesta insensatez revele su carácter de fuente, si no fidedigna, al menos sí “confiable” en cuanto a su premura por filtrar información sensible de lo que se baraja en aquel régimen (por lo menos otorga pistas de las percepciones o narrativas subyacentes).

La lista que nos ha llegado progresivamente suma a la fecha estos 10 “móviles” (esperemos que nuestra traducción del ruso no haya modificado el sentido de algunas ideas):

Fax 1. Putin, desencantado de la totalidad de Occidente (Rusia incluida), quiere impulsar las vanguardias fraguadas a principios del siglo XX a un nivel definitivo y así acorralar, de una vez por todas, las inercias irremediables de las civilizaciones de raza blanca o descolorida (procurando además evitar que conduzcan a un recurrente ciclo fascista). En una jugada ajedrecística de “Jaque Mate compartido”, busca erradicar o neutralizar la civilización de corte europeo y judeocristiano y permitir así que otras razas y visiones se puedan encargar del futuro desarrollo de la Humanidad (“si es que la necedad de Occidente llegue a permitir que ésta sobreviva para tal fortuna”, citando a Putin según el fax). Dicha operación– filtra el documento– lleva el nombre extravagante de “Salseros al poder”.

Vladimir Putin
Vladimir Putin y las causas secretas. Foto: Cortesía

Fax 2. Putin asume la misión histórica de sondear si la existencia de un ser superior que se interese por parar en seco las barbaries humanas. Se trate de un dios, un consejo de dioses o una civilización extraterrestre vigilante, Putin apuesta a que, con tanto jaleo, dichas entelequias por fin se manifestarán ante nuestro mundo en peligro. Además, Putin quiere llegar a las últimas consecuencias y cerciorarse de que dichas entidades supuestamente extraterrestres no vayan a resultar maquinaciones y montajes elaborados por la OTAN para instaurar, con supuesta bandera ajena, los intereses ulteriores del autoproclamado “mundo libre”.

Fax 3. La invasión a Ucrania es una cortina de humo para, furtivamente, destruir el Black Metal noruego y el neopaganismo de las histéricas conspiraciones vikingas (especialmente aquellas que buscan proclamarse como antecesoras del pueblo ruso).

Fax 4. Putin se adelantó a la OTAN para prevenir una operación estratégica en la que ésta planeaba utilizar insectos y alimañas radiactivas (aquí los rusos subrayan la importancia de evitar que esta plaga se desate de todos modos debido al caos, ya que sería desafortunada para cualquiera de los bandos).

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Fax 5. Putin proyecta que cualquier resabio de ese “lobby sionista” que buscaba poner en jaque a la Rusia post-soviética sea desterrado a la Luna o a otro cuerpo celeste, de preferencia más cerca del Astro Rey. En su opinión, dicho traslado podría justificarse como apoyo para que el pretendido “pueblo elegido” –recurrente argumento narcisista del sionismo invasivo– pueda así acercarse a su abogado celestial (donde quiera que éste radique, a menos que fuera asimismo errante), aunado al beneficio de que tal inédito acuerdo migratorio salvaguardaría de paso a los palestinos, al Medio Oriente e incluso al resto de los judíos y a todo dios en tierra y mar a la vista.

Fax 6. Putin es un nostálgico de los valores rusos plasmados en los frescos de las iglesias ortodoxas y después reverberados en los planos panorámicos del cine soviético. Comparte la idea de que culturas como la estadounidense, soberbia e impertinente, en contraste con el resto de los países –especialmente los de Asia– tiende a parecer adolescente y vulgar, por lo que, a pesar de “la seductora y aliviante ligereza de la estupidez”,  el mundo ha de aliarse para evitar apapacharla tanto (no sabemos si tradujimos bien el anterior término en cursivas).

Fax 7. Putin odia el marketing, los emoticones, la fast food, pero también desconfía de los hipsters, del mindfullness y del crowdfunding; si por él fuera, negociaría directamente con los capos de las mafias más serias de cada país, sobre todo en situaciones de emergencia que reclamen perspectivas pragmáticas que no escatimen recursos épicos.

Fax 8. Putin –en un descuido por tanto paisaje pop en el siglo que corre– pensó que Zelenski pertenecía a un reality show, no le prestaba mucha atención hasta que advirtió que la producción de la OTAN estaba cruzando la línea, incluso sin recato (como aquel personaje Borat). A pesar de que Putin tolera la comedia –son conocidos sus guiños de humor y anécdotas relajadas en sus visitas diplomáticas–, los últimos meses empezaron a salirse de control y han adquirido tintes de comedia negra o, para efectos de rating financiero, atributos de tragicomedia surrealista.

Fax 9. Putin aprovechó el impasse entre las olas de mutaciones pandémicas y la ansiada espera por el inicio de la Copa del Mundo para –en defensa a maniobras ya planificadas tiempo atrás por los que buscan controlar el (des)orden mundial– ejecutar un entremés que moviera el tapete y la alfombra roja de ese aciago y banal way of (dead) life.

Fax 10. Putin, a fin de cuentas, no podría ser enjuiciado por Occidente porque Putin no existe, es un algoritmo un poquito más convincente que otros algoritmos (nota: este último fax llegó incompleto, por lo que ha de tomarse con mayor reserva que los anteriores).

Por cierto, ¡feliz 28 de diciembre! (aunque estemos en julio); acaso en los próximos meses la realidad vaya a rebasar a la ficción definitivamente.

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