Mariño González: “Lo importante lo hago a cada paso de mis días”

Es un gran narrador (Fútbol, Vietnam, Pésimas personas, sus obras), ahora prepara su nueva novela, pero además dibuja, pinta y hace música. Ah, es el jefe de prensa de la FIL.

Guadalajara, Jalisco, 29 de mayo (MaremotoM).- Entrevistar a Mariño González tiene ese sabor de que te debes ubicar como alguien extraño. Lo ves todos los años al frente de la labor de prensa de la Feria Internacional en Guadalajara, pero sabes además que es un gran narrador (Fútbol, Vietnam, Pésimas personas, sus obras).

Por otro lado, de un tiempo a esta parte no sólo muestras fotografías con sus perras, con su esposa, sino que aparece casi trasvestido al frente de una banda de canciones punk o de otra banda (Los Magones) junto a otro narrador genial, Antonio Ortuño.

Claro, Mariño también pinta y si fuera productor yo mismo lo contrataría como actor. La vida de creador de González es tan rica no sólo por las cosas que hace, sino también por los cómplices que consigue.

¿Qué pasa con esa vida llena de expresiones? ¿Tendrá algún éxito? ¿Llenará nuestras expectativas? ¿Qué preguntas estoy haciendo?

“Sólo escribo, pinto, canto, compongo y voy haciendo mi camino”, dice Mariño sin hacerse cargo de las expectativas ajenas, consciente eso sí de que es fanático (“aunque también pienso que se deben morir los héroes”, dice) de Joe Strummer, el creador de The Clash.

–¿Tu vida literaria también se está transformando a través de la música, a través de la transformación?

–Definitivamente me veo como un escritor y creo que la escritura me ha llevado a otras disciplinas, no a manera profesional, no me atrevería por ejemplo a llamarme música pues creo que sería una ofensa para mis amigos que sí lo son. Sí es una curiosidad que siempre tuve a lo largo de mi vida y que por una y otra razón no había logrado experimentar hasta ahora ya mayor. El tipo de música que más me gusta es el punk y entonces me dije me subo a un escenario sin saber tocar. Empecé a ejercitarme un poco en esa disciplina y he tenido la suerte de contar con algunas complicidades para subirnos al escenario y divertirnos.

–Pensaba, salvando las distancias, en Joe Strummer, del que vi hace poco un documental y donde me di cuenta de que él era realmente un escritor…

–Está esta bonita historia de Joe Strummer buscando los restos de Federico García Lorca, un personaje al cual le tenía él una devoción absoluta, como la que yo le tengo a Joe Strummer. Estoy de acuerdo contigo en que terminó siendo un escritor, un analista de su época y creo que fue un paso consecuente de su vida en el punk.

–Cuando empecé a estudiar Letras me decían que no iba a poder escribir, ¿tú cómo estás literariamente hablando tan envuelto en la literatura?

–En el ámbito estrictamente literario por el momento estoy en una etapa de mera escritura, por el momento no tengo interés en publicar sino en escribir algo que me satisfaga y en la que yo sienta que puedo comunicar algo. Sin embargo, precisamente por esta posibilidad de brincarme hacia otras disciplinas, a veces al dibujo, a veces a la música, a veces a cierta clase de locura performática con los amigos, también lo veo como cierta clase de escritura. En ese sentido me siento más activo en otras cosas, pero el ejercicio de la escritura no lo he abandonado. Ahora estoy escribiendo una novela, que ha comenzado a alimentarse de estas otras experiencias.

–Eres muy amigo de Antonio Ortuño, ¿ha sido desde el punto de vista literario ser amigo de él?

–No sé si desde el punto de vista literario, pero en el punto personal definitivamente sí. Antonio y yo nos conocemos desde 1997, cuando empezamos juntos a meternos en el periodismo, sin saber muy bien qué es lo que estábamos haciendo. Él no tenía formación periodística, yo tampoco, éramos dos renegados de la escuela, caímos en ese entonces a un periódico que ya se estaba yendo a la huelga, Siglo XXI. En términos de carrera literaria no podría decir nada porque ambos hemos sido un acompañamiento para el otro. Una influencia definitiva, pero nunca en términos de competencia, porque Antonio siempre ha tenido muy claro el tipo de narrador que ha querido ser y en mi caso no lo he tenido tan claro. He estado a tontas y a locas con esta personalidad múltiple mía, queriendo estar en muchas cosas, pero con una amistad que se ha afianzado con los años. En este interés mío de pasar a la música, Antonio fue un gran cómplice. Ambos saltamos al mismo tiempo a hacer una banda de rock sin saber él tocar la batería, sin yo saber tocar la guitarra ni cantar, ya teníamos un séquito muy interesante en Guadalajara que nos iban a ver y tal. Ha sido como rejuvenecer y reencontrarnos, con todo aquello que nos emocionaba pero ahora intentando hacerlo.

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–Rosa Esther Juárez, Benito Taibo, dicen que tú escribes muy bien, ¿Cuáles son las expectativas de los demás y las tuyas?

–Agradezco sus lecturas, son personas que me han apoyado mucho. La primera entrevista es de Rosa Esther. Ella la otra vez me decía dónde conseguir mi libro Vietnam, porque cada vez que lo compraba lo regalaba. Siento que a veces la gente espera que te definas en una sola disciplina, en el ámbito de la creación, ser autor te obliga a estar en las presentaciones de libros y difícilmente se entiende a alguien que está brincando de un lado para otro. La escritura no es lo único que hago y no es lo único que voy a hacer. Mi expectativa personal es no quedarme haciendo una sola cosa en la vida. A veces puedo comunicarme más por medio de la música o por medio del dibujo. Tener esa libertad de no ser uno solo.

Mariño González
La escritura no es lo único que hago y no es lo único que voy a hacer. Foto: Cortesía Bernardo de Niz

–¿Cómo creador está un poco escondido, harás algo importante en algún momento?

–Lo importante lo hago a cada paso de mis días. Pienso que a veces la gente tiene la idea de lo que es “hacerle” en la vida, lo que es tener éxito o pensar en los logros que va a tener y esa no es mi manera de pensar. Mi logro es subirme a un escenario para ver lo que voy a hacer con mis amigos, tocar frente a un grupo pequeño de gente pero hacer conexiones entrañables. No aspiro a tener un gran premio ni a tener un reconocimiento, si llegan qué bueno, pero no es esa mi intención. La importancia de las cosas que hago es precisamente que puedo seguir moviéndome. Si dejara de ser tan loco, si negara el impulso de ponerme a dibujar o simplemente lo hiciera para buscar un premio no funcionaría, porque no soy así. Prefiero estar haciendo cosas todo el tiempo.

–Trabajas en la feria. ¿Cómo te sientes?

–Yo amo la FIL, tú lo sabes absolutamente. Tengo la suerte de trabajar en un lugar del que fui fan primero. He visto en otros amigos la dicotomía de tener un trabajo formal y sus aspectos de creación, pero a mí de una manera casi mágica. Todo se complementa. Mi trabajo en la Feria Internacional del Libro se relaciona con el trabajo literario, con la música, incluso con los amigos que hago. El nuevo proyecto musical que hago lo estoy haciendo con un periodista de Guadalajara que también cubre la FIL y con Josué Nando, mi compañero. Ya veo mi vida de una manera orgánica.

–¿Cómo se llaman los proyectos de música?

–Tenemos dos proyectos. Uno es el de Los Magones, donde estoy con Antonio Ortuño, con Oscar “el Polla” Frías y con Álvaro Moreno, que nos despedimos el año pasado porque Antonio se fue a vivir a Alemania. Ahora regresa y entonces queremos volver a retomar el grupo. Es un grupo antipriísta. Vino este cambio y pensábamos que íbamos a descansar un rato, pero vemos que no. Ya vimos que hay material para trabajar. El otro proyecto es con Jorge Pérez, periodista del diario El informadory escritor también y Josué Nando, fotógrafo, compañero en la FIL. Todo empezó porque Jorge sacó su primer libro de cuentos que se llama Contratiempo. Y en este libro hay ocho canciones que están escritas al pie de página. Nos invitó a presentarlo y dijimos, en lugar de la mesa, hagamos las canciones. Nos reunimos e invitamos a un baterista punk de la escena tapatía, le dio un sonido muy peculiar a las canciones, hicimos la presentación del libro, le gustó mucho a la gente e hicimos una gira por toda la ciudad. La banda se llama La otra banda canceló.

–Cuéntame un poquito tu novela

–Es una novela en la que todos los personajes soy yo. No es una obra de narcisismo sino que yo me lo propuse como un ejercicio narrativo y de construcción.

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