Mario Vargas Llosa

Mario Vargas Llosa presenta Tiempos recios

El premio Nobel de Literatura 2010 presentó en la FIL Guadalajara su reciente novela, Tiempos recios (Alfaguara).

Guadalajara, Jalisco, 2 de diciembre (MaremotoM).- El Premio Nobel de Perú, Mario Vargas Llosa, nacido en Arequipa, hace 83 años, se acompañó con un bastón a todas las presentaciones, quizás porque el tiempo, a pesar de que lo queramos decir o no, pasa para todos los humanos.

Metido mucho más en su carácter político, este hombre al que nadie le pregunta por qué ha aparecido en los Panamá Papers o si piensa que Evo Morales es un dictador o no, estuvo en esta Feria Internacional del Libro en Guadalajara, la número 33, muy acotado y muy cuidado por todos sus amigos, desde el periodista español Juan Cruz, hasta el presidente de la Bienal Vargas Llosa, Marcelo Armas.

Fue muy notable que luego de la conferencia que diera ayer la pensadora y escritora estadounidense Siri Hudsvet, inmediatamente viniera la de él, un testimonio del boom que hoy se ve bastante discutido (Luisa Valenzuela dijo, por ejemplo, que “eran buenos escritores, pero no había mujeres”) y el pergeñador y defensor de ideas que no alcanzan a describir el loco mundo en el que vivimos.

Vino a México para criticar al Presidente Andrés Manuel López Obrador y ser abrazado por los conservadores de una nación llena de pobres y abandonados uno a uno por sus sucesivos gobiernos y que llenaron este domingo 1 de diciembre la plaza del Zócalo.

Mario Vargas Llosa
Estas contradicciones tiene la FIL. @FIL/ Bernardo De Niz

Estas contradicciones tiene la FIL. Un debate permanente que es testigo de las despedidas y las bienvenidas de los viejos y nuevos pensamientos. Ver a Vargas Llosa con un bastón y un rostro súper arrugado hizo pensar que sus ideas están viejas, que vienen las mujeres, los homosexuales, la discusión de la maternidad, del aborto, las miradas hacia un futuro del que todo desconocemos, pero hoy más que nunca se hace presente.

Él, tan inteligente como es, quiso hablar de su nueva novela. Foto: @FIL/ Susana Rodríguez

Él, tan inteligente como es, quiso hablar de su nueva novela, llevando al público y a los periodistas a eso que tanto prestigio le diera a lo largo de toda su vida: esas hermosas novelas escritas con su firma, como Conversación en la catedral, que tuvo en la FIL su homenaje a 50 años de ser publicada, con una nueva edición para los jóvenes lectores.

Presentó Tiempos recios (Alfaguara, 2019), una historia que le contó un amigo escritor y que trata sobre Jacobo Árbenz y como la CIA y los Estados Unidos le hicieron un Golpe de Estado en Guatemala, el 27 de julio de 1954.

Vargas Llosa fue acompañado por Pilar Reyes, su editora, y su amigo Juan Cruz, los asistentes, entre los que se encontraban Enrique Krauze y Antonio Villaraigosa, escucharon los aspectos que fomentaron el nacimiento de esta novela.

Vargas Llosa habló de cómo su novela se enfoca en los acontecimientos, instigados por Estados Unidos, que llevaron a un golpe de Estado de Carlos Castillo Armas en Guatemala, que terminó con el proyecto democrático de los presidentes Juan José Arévalo y el coronel Jacobo Árbenz, armando una cuestión política falsa (¿será como ahora en Bolivia?), que obligaron a los guatemaltecos a entregar el poder.

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“América Latina, en el año cincuenta y tantos, tiene el triste privilegio de ser un territorio donde las famosas fake news que están hoy tan de moda, en esa época el término ni siquiera existía, funcionan de una manera admirable, entre comillas, y llegan a crear una fantasía que muchísima gente entiende como una realidad”, expresó Vargas Llosa al empezar su presentación.

“Esto no es obra de un gobierno, es la obra fundamentalmente de un publicista [Edward Bernays], un publicista europeo que había emigrado a Estados Unidos huyendo de los nazis, que era sobrino carnal, además, de Sigmund Freud y que una compañía norteamericana que operaba sobre todo en América Latina, la United Fruit, la frutera como era conocida, lo había contratado y había pasado a ser el jefe de publicidad de esta compañía”, agregó.

Este personaje, explicó Vargas Llosa, influyó ante la compañía, y a su vez en el gobierno de Estados Unidos para finalizar con el proyecto democrático de Guatemala, al cual le atribuyeron influencias comunistas, por medio de la prensa liberal.

“¿De qué arma se vale para crear esta opinión pública? Dice, ‘vamos a hacerlo a través de la prensa, pero no vamos a hacerlo a través de la prensa conservadora estadounidense, vamos a hacerlo a través de la prensa liberal, la prensa progresista, la prensa de izquierda, vamos a hacerlo a través del New York Times, del Washington Post, de Time Magazine”, explicó el autor, “unos valientes que hoy pelean contra Donald Trump, hicieron aquel Golpe de Estado tan antidemocrático”, dijo.

Los periodistas acuden a Guatemala y reciben aquella información que provoca que se crea que un proyecto que buscaba ser una copia de la democracia estadounidense fuera confundida con un “Caballo de Troya” del comunismo en América Latina.

“Me entusiasman muchísimo las historias, sobre todo esas historias que nacen de la realidad y parecen ficciones por lo disparatadas, lo absurdas, lo poco realistas que son y creo que lo ocurrido en Guatemala, en 1954, es una de estas historias, créanme que no he exagerado nada al contarles esta fantasía, la idea de que Guatemala era el ‘Caballo de Troya’ de la Unión Soviética es un disparate que no tiene pies ni cabeza, porque tanto el señor Arévalo como el señor Jacobo Árbenz, en el poder habían ellos insistido mucho para que la Constitución guatemalteca estableciera que Guatemala nunca tuviera relaciones diplomáticas con la Unión Soviética”, explicó el autor.

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