Yásnaya Aguilar

Me interesa mucho las lenguas, pero sobre todo las personas que las hablan: Yásnaya Aguilar

No sabemos nada de los lenguajes, a pesar de que a veces hagamos como que sabemos. Es un poco tener a una maestra paciente y sabia, con todos esos comentarios más allá de las imposiciones y de la violencia, impulsada por su profunda pasión por las lenguas.

Ciudad de México, 18 de enero (MaremotoM).- Todos los artículos de Yásnaya Aguilar reunidos en este volumen son como aprender un verdadero idioma y poder aplicarlo en nuestros días.

No sabemos nada de los lenguajes, a pesar de que a veces hagamos como que sabemos. Es un poco tener a una maestra paciente y sabia, con todos esos comentarios más allá de las imposiciones y de la violencia, impulsada por su profunda pasión por las lenguas, por la lingüística, por la literatura, para rebasar los confines de su nativo ayuujk y de su aprendido español, hasta acercarse a los idiomas más hablados del mundo, como el ruso.

Ya habíamos publicado una entrevista con Irma Gallo y ahora nos tocó el turno a nosotros, en una agenda donde todo el mundo quiere hablar con ella.

Yásnaya Aguilar es una escritora, lingüista, traductora, investigadora y activista originaria de Ayutla Mixe, Oaxaca. Estudió la licenciatura en Lengua y Literatura Hispánica, así como la Maestría en Lingüística en la Universidad Nacional Autónoma de México. Su trabajo se encuentra fuertemente enfocado a proyectos sobre divulgación y estudio de diversidad lingüística y lenguas originarias en riesgo de desaparición en México; es muy destacable su participación en proyectos en el desarrollo de contenidos gramaticales para materiales educativos en lenguas indígenas.

“Es increíble cómo a veces ignoramos cosas de otras culturas, que están lejos, pero aquí llevamos 500 años de convivencia e ignoramos todo. Ha sido así porque evidentemente ha habido una planificación para que nosotros ignoráramos todo”, dice Yásnaya Aguilar, autora del libro de Almadía, Manifiestos sobre la diversidad lingüística.

“Crecí en una comunidad que está rodeada por comunidades indígenas, crecí escuchando otras lenguas, fue cuando me mudé a la ciudad es que descubrí que había un montón de prejuicios muy fuertes, que no conocía de antes”, agrega.

Yasnaya Elena Aguilar
El libro editado por Almadía. Foto: Cortesía

Hay en las comunidades indígenas algunas lenguas que son más importantes que otras, teniendo en cuenta la cantidad de personas que lo hablan. Yásnaya explica eso: “Bueno, en realidad depende, es difícil medir la presencia de las lenguas. Una cosa es la cantidad de gente que lo habla, otra puede ser el estatus político de la lengua. Por ejemplo, el yoruba, que se habla en África tiene cuatro veces más hablantes que el danés o que el sueco. Sin embargo, los intereses lingüísticos de los daneses no están siendo agredidos como el yoruba. En el caso del zapoteco, en realidad es un conjunto de lenguas, está la del istmo y está la del norte, que es una diferencia que se aplica igual en las lenguas romances”, dice.

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Los Manifiestos sobre la diversidad lingüística nos aclara esa diversidad que todos tenemos. “Si hay algo que es profundamente humano y que nos hace personas es el lenguaje. Hay unas 6000 lenguas en todo el mundo y solo unas pocas que han sido referidas con políticas de Estado. A las otras las han combatido. Me interesa mucho las lenguas, pero sobre todo las personas que las hablan”, expresa.

Yasnaya Elena Aguilar
Pero cuando es para ponerle el nombre a una niña en otomí, en hñahñu, es toda una peripecia legal porque ahí no es un nicho permitido. Foto: Cortesía Hay Festival

“Esa característica de que pocas personas hablen una lengua, que sean además viejas, sigue, porque hay una violentación sobre las personas que hablan lenguas indígenas. En la cárcel, no pueden enfrentar su proceso en su propia lengua, el sistema de salud es monolingüe, todo el tema de obstetricia para las mujeres indígenas está relacionado con los derechos lingüísticos”, afirma.

“En ese sentido sigue sucediendo porque no hablar una lengua que no es del Estado mexicano implica violencia. Las lenguas indígenas están en casi todos los países del mundo, las lenguas indígenas son aquellas lenguas que han sufrido colonialismo, es un problema de poder el Estado que se comporta como si fuera monolingüe en un contexto que es multilingüe”, dice.

Yásnaya Aguilar no sólo escribe y habla sobre la situación de las lenguas indígenas, sino que también es activista. Habla precisamente de lo que es urgente, lo importante y lo que sería maravilloso.

“Lo urgente es que se deje de violentar a las personas por hablas lenguas indígenas en su propio territorio. Que se respeten los derechos lingüísticos. Lo importante es que las comunidades podamos acceder a todos los medios que nos permitan fortalecer la lengua propia y lo maravilloso es que la sociedad mexicana sea multilingüe”, afirma.

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