Mesita de noche | Escritura de mujeres

Zacatecas, 16 de abril (MaremotoM).- Hace un par de años en Zacatecas escuchamos el anuncio de la creación de un taller literario, Líneas Negras, que pretendía convertirse en apoyo y plataforma para las mujeres que escriben. Coordinado por Irene Ruvalcaba y Sonia Ibarra, hemos sido testigos de una actividad febril que va desde lecturas públicas, visitas a grupos escolares, conferencias con los principales actores culturales y literarios no solo de la ciudad sino de diversas latitudes, hasta la publicación de dos antologías que reúnen no solo textos de las integrantes del taller sino de participantes que son seleccionadas a través de una convocatoria abierta. Es así como recién se presentó Y son nombres de mujeres en su segunda emisión, editado por la Secretaría de las Mujeres y del colectivo Líneas Negras.

En principio lo que llama la atención es la diversidad de voces y temas que se reúnen, desde un juguetón poema dedicado a un par de lentes, escrito por Fernanda Benítez estudiante de preparatoria hasta un ensayo de los modelos de mujer en Balún Canán de Arlett Cancino, estudiante de doctorado. Menciono estos dos ejemplos para poner de manifiesto la variedad de temáticas que podemos encontrar. También sorprende la diversidad de perfiles, un elemento que resulta por demás enriquecedor, ya que ofrece diferentes enfoques y acercamientos a la literatura, las hay licenciadas, parteras de almas, estilistas, poetas, promotoras, diseñadoras, dentistas, maestras, y académicas. Lo cual demuestra que la escritura no es privativa de quienes han cursado una carrera humanística sino que constituye una herramienta al alcance de todos para contarnos a nosotros mismos y aquello que nos rodea pero que sirve también para estructurar e interpretar la realidad en la que vivimos. Me atrevo a decir que escribir es uno de los ejercicios más estimulantes y por qué no, terapéuticos que existen.

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Al comenzar a leer la antología me surgió la pregunta ¿Qué cosas escriben las mujeres? Y no hay una sola respuesta sino muchas, encontramos en este universo de letras, un muñeco de nieve que se derrite y se recrea en el recuerdo, un maestro que se desvanece en el desierto intentando regresar a su hogar, una Luz, con mayúscula, que se ve sorprendida y atacada en medio de la noche, una reflexión en torno al amor sin perder libertad, 20 días que cambian la vida y la restringen a compartir la maternidad con un desconocido, un viaje de sensaciones a través de una barca rodeada de niebla, una mujer nocturna, o un aquelarre de brujas que se reúnen para leer el tarot, monstros que acechan desde el interior, pies desnudos sobre el piso de cemento, diminutivos que pueblan nuestro entorno familiar, protestas contra el calentamiento global, la dualidad, una niña descolorida y ojerosa, Roma y la ola que sucumbe, el rebaño perdido, el silencio que nos rodea, las manos del hermano muerto, el amor que florece solo de noche, la identidad que se pierde ante el hijo recién nacido, la niña que visita a su padre en prisión, la madre que se aleja.

Y son nombres de mujeres nos ofrece no solo a escritoras con trayectoria, premios nacionales y publicaciones, sino a voces desconocidas para las que seguramente esta publicación será un aliciente para seguir escribiendo y adentrándose en el mundo de la literatura. El trabajo reunido es valioso tanto por el esfuerzo de las partes involucradas como por el panorama que nos ofrece.

Y son nombres de mujeres puede consultarse a través del siguiente link:

http://semujer.zacatecas.gob.mx/pdf/libros/Y%20SON%20NOMBRES%20DE%20MUJERES%20dos.pdf

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