Librería Educal

MESITA DE NOCHE | Una librería en tiempos de Netflix

Zacatecas, 31 de julio (MaremotoM).- Luis Gerardo Hernández Ortiz es un hombre que ha dedicado la mitad de su vida a los libros y a las librerías. Son ellos quienes han decidido en más de una ocasión el rumbo y el destino de su vida, fue justamente en una de esas encrucijadas que coincidí con él hace 15 años cuando era jefe de la libería Educal en Zacatecas y me contrató como auxiliar. Había decidido dejar la ciudad de Aguascalientes para trasladarse a Zacatecas y sacar adelante el espacio que a la fecha alberga el museo Manuel Felguérez y que en este momento dirige nuestro querido Roberto Galván, quien se incorporó un par de meses después que yo. Fueron tiempos entrañables, de amistad, buena comida y sobre todo, buena música. Posterior a este capítulo en Zacatecas, donde además nació su primera hija, Zoe, decidió regresar a Aguascalientes con su pequeña y su compañera de vida, Vania. Pasaron años en que le perdí la pista hasta que me enteré de la apertura de su librería, Laberinto, en Casa Terán. Fueron varias las vicisitudes a las cuales Gerardo se enfrentó, desde una plaga de termitas hasta un incendio, dificultades que a cualquiera lo hubieran hecho desistir del proyecto. Pero él no solo siguió sino que mutó y transformó el espacio en La librería de los escritores, misma que a la fecha cuenta con dos sucursales en la ciudad de Aguascalientes. Su labor no se concreta únicamente al espacio físico de la librería sino que atienden ferias del libro en municipios y centros escolares de todo el estado, además participan en ferias nacionales, justamente volvimos a coincidir en la pasada feria del libro de Zacatecas, con un stand, por demás atractivo, representando a la editorial Malpaso. A propósito de este encuentro y de los ocho años que acaba de celebrar la apertura de la librería en Casa Terán es que hicimos esta breve entrevista con un gestor y librero que vale la pena conocer.

Librería Educal
Según los judíos, existen dos poderes en el alma: el de la fe (emunah) y el del intelecto (sechel).” Los libros para mi representan eso, tener fe. Foto: Cortesía Oliver Morales

–¿Por qué abrir una librería en tiempos de Netflix y de Facebook?

–Desde una óptica comercial puedes surtirte de libros que estén atendiendo temas del momento, ahora por ejemplo, Svetlana se ha estado vendiendo más. Como librero siempre debes darte la oportunidad de saber que desean las personas, más en estos tiempos en que el deseo se sustenta a través del filtro del tiempo. En este momento abrir una librera implica estar al día en temas que la gente necesita y como librero debes darte de la oportunidad de tener una amplitud de temas para todos los públicos posibles y tener la sabiduría y experiencia para poder seguir comunicando esa pasión por la literatura, los libros y la lectura a tu comunidad lectora ya sean clientes, visitantes o amigos. Si nos damos cuenta ahora todo mundo quiere contar una historia en Facebook, y está bien, yo creo que es solo la manifestación de un deseo infantil por contar historias, si tienes cercanía con la gente puedes hacer esa la similitud con los libros, se trata de lo mismo, de ver y manifestar el paisaje que llevamos dentro.

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–¿Consideras que estas tratando con una especie en peligro de extinción? Me refiero, por supuesto, a los libros.

–No, para nada, lo que pasa que ahora se ha diversificado y de alguna manera se han masificado las maneras en que uno puede leer. Estamos leyendo todo el tiempo. Creo que a diferencia del casette, el CD, el discman, el VHS o el DVD, el libro nunca ha estado en una crisis como a la que llegaron todos estos reproductores. Se han ido modificando las dinámicas de producción del libro y se han diversificado las opciones como la impresión bajo demanda, la autopublicación y otra formas de hacer libros. Hay que recordar que estamos trabajando también con un producto. 

¿Puede ser una librería un negocio rentable?

–No si lo haces con la premisa de “por amor al arte”. Primero vas a necesitar capacitarte, administrarte, ser tenaz, saber delegar, hacerte de un equipo, ser parte de ese equipo, buscar alianzas, dejar alianzas, hacer cálculos, dejar de creer que tu idea es la mejor en 100 kms a la redonda y que por eso debe ser apoyada y sostenida. Deberás entender que el libro al final es un producto y tendrás que tener desapego por el, pero que a fin de cuentas, todo lo que se dé, será por ellos. A lo mejor si después de un tiempo sucede algo de esta letanía que te comento, puedes lograr que tu librería sea rentable y si no lo es, dedícate a otra cosa porque lo vas a padecer.

–¿Qué es lo que te ha hecho persistir en el oficio?

–Muy bien, olvida todo lo que dije antes. No sé porque después de una explosión, una plaga de termitas, una crisis constante, sigo aquí. Tal vez porque alguna vez leí en Mendel el de los libros “Cuando uno tiene sechel, también tiene suerte”…“ Según los judíos, existen dos poderes en el alma: el de la fe (emunah) y el del intelecto (sechel).” Los libros para mi representan eso, tener fe.

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