México de Colores

MÉXICO DE COLORES | Una danza contra la discriminación

El ballet del 2011, creado por Carlos Antúnez, celebra 500 representaciones en la Sala Miguel Covarrubias, hoy, mañana y el domingo.

Ciudad de México, 28 de febrero (MaremotoM).- Las entradas están agotadas y toda la expectativa sobre México de colores muy vigente. Se trata del ballet creado en 2011 por Carlos Antunez, una agrupación de danza independiente con temática gay, integrada exclusivamente por hombres e inspirada en el extenso folclore mexicano, fusionando también la danza contemporánea, la comedia musical y el cabaret.

Cumplen ahora 500 representaciones y “estamos casi celebrando los 9 años. Ahora estamos en la Sala Miguel Covarrubias, estas representaciones que son muy importantes para nosotros. Este es el lugar que nos vio nacer. Debido a las circunstancias y a la petición del público, esa compañía que se había formado para protestar el Día contra la homofobia, se volvió una compañía formal”, dice Carlos Antúnez.

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Debido a las circunstancias y a la petición del público, esa compañía que se había formado para protestar el Día contra la homofobia, se volvió una compañía formal. Foto: Cortesía

“Vamos a tener 30 bailarines, con invitados de lujo, Regina Orozco, Osvaldo Calderón, la Súperperra virtual (porque acaba de fallecer, pero nos dejó un video), Jorge Volpi, el coro gay de la Ciudad de México, hay mucha gente que nos ayudará a celebrar”, agrega.

La Ciudad de México es como un oasis para mucha gente, entre ellos los homosexuales, pero ¿qué decir del interior? “Nosotros en México vivimos como en un oasis. La gente tiene la obligación de respetarnos, pero hacia la provincia de México hay casos alarmantes, es como si viviéramos en el siglo pasado”, dice Antúnez.

“Preferimos tener un hijo muerto, que un hijo gay, dicen algunos en Guerrero”, expresa.

México de Colores cuestiona, con su espectáculo las barreras que aún existen en la sociedad y las rompe sobre el escenario con su extraordinario trabajo artístico. Lo que comienza como curiosidad termina como un reconocimiento al trabajo de su creador y de los bailarines que lo integran, quienes asumen con orgullo la responsabilidad social que implica portar el título de artistas en pro de la diversidad.

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Si bien el contenido de sus coreografías explora la danza desde una perspectiva diversa, no está integrado exclusivamente por jóvenes homosexuales. Foto: Cortesía

Si bien el contenido de sus coreografías explora la danza desde una perspectiva diversa, no está integrado exclusivamente por jóvenes homosexuales, sino también por bailarines heterosexuales que dan legitimidad a su objetivo de promover la inclusión y la diversidad.

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Es un espectáculo para la mente abierta, que nos relaja en este asunto de convivir con todos, algo que por supuesto no pregona por ejemplo, el crimen organizado. “La delincuencia organizada es una cuestión de machos, esta cosa que se ha hecho en la cultura mexicana donde los narcotraficantes son casi ídolos, si no eres macho no vales nada”, dice Carlos.

“Este es un contexto mundial, hemos tenido la fortuna de que se nos acerquen televisoras, gente de otros lados y nos dicen la cantidad de cosas que pasan en su lugar de origen. Hicimos un documental para China Networks, otro para Rusia Today y las historias que nos cuentan ellos nos hacen sentir que estamos en el paraíso”, agrega.

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Hicimos un documental para China Networks, otro para Rusia Today y las historias que nos cuentan ellos nos hacen sentir que estamos en el paraíso. Foto: Cortesía

Carlos Antúnez inició su formación profesional en 1973 en el grupo folclórico local de Iztapalapa a cargo de los maestros Felipe y María Segura. Durante 2 años participó en el Ballet Folclórico Nacional de Silvia Lozano. Posteriormente formó parte de la compañía Teatro Folclórico de México. Más adelante en el Ballet Folclórico de la Ciudad de México del maestro Héctor Fink y finalmente se integró al Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández, en donde ha colaborado, de manera muy cercana, primero como bailarín, después como maestro de repertorio y más adelante como coordinador artístico, puesto que ocupa actualmente y donde tiene también la oportunidad de trabajar con grandes maestros como Virginia Carlovich de ballet clásico, Randy Duncan de jazz y el maestro Huematzin de folclore.

Lo que hace dice que no es “danza gay”, sino “danza sin discriminación”. “Nuestro espectáculo habla de ser feliz como tú eres”, asegura.

Pelea contra la inconformidad que nos hace discriminarnos a nosotros mismos. “La discriminación empieza de adentro”, dice.

“No estoy nunca conforme, porque los directores nunca estamos conformes, siempre queremos más. El espectáculo es para todo público y habla del orgullo que es ser mexicano”, concluye.

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