José María Arreola

“Mi trabajo va más por conectarse con la sensación verdadera”: José María Arreola presenta su poemario Hielo

Los versos de Hielo, el nuevo proyecto del escritor y músico José María Arreola. Como bien sabe un poemario debe de ser desesperado y trasuntar el propio ser para lograr una lesión en los lectores.

Ciudad de México, 28 de mayo (MaremotoM).- Hielo, miedo fósil. / Estalactita que derrama / el alto vacío de mi nombre. / Mi nombre: toque de queda / en la boca del silencio. / Bestia que esnifa / con rabia mis dientes rotos.

Los versos de Hielo, el nuevo proyecto del escritor y músico José María Arreola. Como bien sabe un poemario debe de ser desesperado y trasuntar el propio ser para lograr una lesión en los lectores.

Pareciera ser que a este creador de raza agarró el poema como una salvación y como una expresión de sí mismo, al punto de que el año pasado estaba más o menos como para ser publicado, pero él pidió la cancelación.

“Corregir y corregir”, decía Jorge Luis Borges, pero ¿Hasta cuándo corregir? Hasta no poder más, es un poco lo que dice “Chema”, al hablar de Hielo y del disco que se puede escuchar en Spotify, donde gente tan querida como su hermano Alonso Arreola, como el guitarrista Alejandro Otaola, interpretan esas palabras de lisergia, donde la existencia juega una carta dolorosa, pero que vale la pena.

José María Arreola
El arte de tapa de Jero Toledo. Foto: Cortesía

–¿Uniste las dos profesiones, la de músico y la de poeta?

–Tenía muchas ganas de hacer eso y empecé con Libros Vivos, tenía muchas ganas de seguir provocando este efecto de que podían ocupar otros espacios, como fue la literatura extendida en su momento.

–Me resultó grato escuchar y poder leer, porque me parece que hace una síntesis de tu interés literario, mucho más que tus otros trabajos…

–Sí, creo que es correcto, me parece que hay un asunto de verdad de persona, que logra sintetizar un estado anímico que había propuesto en otros trabajos, en mi novela En espera, por ejemplo. En el caso de Hielo, gracias a la paciencia y a la autocrítica constante, se convirtió en un texto que a pesar de ser breve me costó un par de años publicar. La poesía es cosa seria.

–La poesía, efectivamente, es más de sacar de que de poner, ¿verdad?

–Sí, yo creo que tienes que sacar lo que hay adentro y cómo se hermana con la música. Venía desarrollando un interés por el hip hop y un poco con este personaje que utilizaba a menudo, Robapalabras, que terminó grabando el disco de algunos amigos y con el cual agarraba el micrófono desde el Teatro de la Ciudad hasta un concierto íntimo. La verdad es que no sabía si lo hacía bien o mal, pero tenía la necesidad de pasarme un poco al frente de la batería. Es una sensación que me abisma mucho y tener esa necesidad de palabrear con el público. Al poema lo hice con metrónomo, una vez que lo obtuve después de mucho tiempo, cuando se iba a ir a la imprenta, paré la impresión. El poema estaba mal, tenía un problema en su estructura narrativa. No decía la verdad ni marcaba los efectos que quería lograr. No quería publicar por publicar. Alguna sospecha en mí me hacía sentir que esto no estaba terminado.

José María Arreola
En el caso de Hielo, gracias a la paciencia y a la autocrítica constante, se convirtió en un texto que a pesar de ser breve me costó un par de años publicar. La poesía es cosa seria. Foto: Cortesía

–¿Cuándo dejaste de corregir?

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–Recibí la ayuda de un amigo poeta. Él me dijo que no lo publicara. Hay una serie de cosas que hay que resolver. Dejé tres meses el archivo cerrado y no volví a él. Seguí esa instrucción, durante un año me dediqué a una poda, como si fuera un bonsái. Cuando sentí una especie de desasosiego, de enojo, necesidad de soltar y ese era el momento de dejar de corregir. Ahí empecé a verlo como si fuera un poema expansivo, que se convirtiera en un disco, que se convirtiera cuando se pueda en una performance, trabajé con una editorial en Tepoztlán, La Hoja Doblada, de Aneleé Rossell y el arte lo hizo su hijo, Jero Toledo. Debe de tener 23 años, que él comenzara la expansión del poema a partir de la imagen. Muchos jóvenes en Tepoztlán se espejearon mucho en el poema. Lo hicimos en un poster que ahora mismo está en una bodega, que cuando se presente en vivo podré distribuir.

José María Arreola
Tenía mucha necesidad de trabajar con ciertos amigos, gente con la que hacía tiempo no grababa y que me conoce muy bien. Foto: Cortesía

–El tema de la música es pesar en ella como un poema…escribiste el libro dos veces

–En hielo.site está el poema escrito a 95.bmp, lo hice con la intención de que cualquier músico pudiera acceder a ese archivo y lo interviniera. Tenía mucha necesidad de trabajar con ciertos amigos, gente con la que hacía tiempo no grababa y que me conoce muy bien. Hicieron un trabajo sorprendente al ponerle música, les dije que era como un track de batería y que lo usaran como quisieran. La música es la música de las palabras con un tempo y con un ritmo, con algo que abre con la palabra hielo y cierra con fuego.

–El texto es bastante desesperado, drogado, vas a otra dimensión y ves tus emociones

–Es haber pasado por muchas experiencias en mi vida. Pensé mucho en el rap, en el hip hop, esto que dice que cuando agarres el micrófono digas cosas que te pasen a ti, que no estén inventadas. En este caso me lo propuse así, decidí narrarlo desde un mundo que no me gusta y también con esta camisa de fuerza que también puede ser un excelente avión para viajar que son las drogas. La droga digital me parece mucho más letal que otras drogas, esta búsqueda de lights, donde la gente se vuelca a una búsqueda absurda hacia la autenticación personal y de su profesión. Me he vuelto una especie de observador y que ese tipo de reflexiones en torno a las redes, que son como el lago del Narciso, están también ahí. El poema logra aparecer en forma de disco en medio de la cuarentena y a mí no me interesaba entretener, me parece qué es bueno preguntar, ver si hay eco y ver si alguien se conecta con ese mundo.

–El poema es desesperado o no es poema, ¿Hubo también algo de depresión en Hielo?

–Mucha tristeza, mucho desánimo y recuerdos de momentos que tienen que ver con imágenes que aparecen ahí. No soy un escritor profesional, soy más bien alguien que de pronto se decide a hacer algo y lo hace lo mejor que puede. Mi trabajo va más por conectarse con la sensación verdadera, que es el título también del libro de Peter Handke.

https://www.hielo.site/

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