Cartarescu y los amigos

Mircea Cărtărescu se deja querer por sus amigos

El ganador del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances estuvo presente entre el público de la mesa “Amigos de Mircea Cărtărescu”

Guadalajara, Jalisco, (MaremotoM).- Un escritor que se convierte en el cómplice de un editor independiente; un rumano que es visitante asiduo de la FIL Guadalajara y quien hace amigos en donde se presenta; un escritor cuya primera traducción (proveniente del francés) era espantosa; un autor con una obra literaria que semeja rezos o mantras. Así se puede describir al ganador del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2022, Mircea Cărtărescu.

Las impresiones arriba señaladas se escucharon en la charla “Amigos de Mircea Cărtărescu”, que se presentó en la noche del domingo 27, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. En la mesa, el editor Enrique Redel, la traductora Marian Ochoa de Eribe, el escritor Mariño González y la escritora Andrea Jeftanovic, moderados por Javier Guerrero, tuvieron la oportunidad de expresar opiniones, encuentros y anécdotas relacionadas con el escritor rumano.

Cartarescu y los amigos
Amigos de Mircea Cărtărescu, Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2022, Participan: Enrique Redel, Marian Ochoa de Eribe, Mariño González, Andrea JeftanovicModera: Javier Guerrero, dentro de la 36 Feria Internacional del Libro en Guadalajara, domingo 27 de Noviembre del 2022, Guadalajara, Jalisco, México. Foto: Bernardo De Niz

El primero en hablar fue Redel, su editor en Impedimenta, quien mencionó que ante las opiniones que le llegaban sobre Cărtărescu terminó buscando su obra y realizando un hallazgo. “Cuando leo Nostalgia de repente pienso que es el mejor libro que había leído en mi vida. Y luego, cuando conocí a Mircea, fue también como una sensación de que había encontrado a alguien que hablaba mi idioma, con quien ha sido toda una especie de larga aventura, que espero no acabe en mucho tiempo”, expresó Redel.

Ochoa de Eribe, traductora al español de los textos del rumano, recordó cómo fue su primera vez leyendo a este narrador y poeta. “Muchas veces he echado la mirada atrás para decir, bueno, ¿cuál fue mi primer acercamiento a Mircea? Y fue espantoso, porque durante mi estancia en Rumania no tuve acceso a su obra. Yo viví allí entre 1993 y 1997 de forma estable, entonces la revolución estaba muy cercana y el mundo editorial estaba prácticamente en pañales, apenas había librerías, al menos en Constanza, en la ciudad en la que yo estaba y cuando aprendí rumano empecé a leer sobre todo literatura del periodo interbélico que es literatura de la que los rumanos hablan con mucha reverencia”, empezó Ochoa de Eribe.

“En ese tránsito de la lectura de los interbélicos y mi acceso a Cărtărescu encontré en una librería de Bilbao el libro El sueño, traducido del francés, una traducción espantosa. Leí el libro y dije: ‘Pero este señor, qué espanto, que cosa más horrible’. Yo no terminé ese libro, lo metí en mi biblioteca y ahí acabó todo. En otro de mis viajes a Rumania leí Nostalgia, pero claro, no lo relacioné con aquel espanto de El sueño, que había leído traducido del francés”.

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Mariño González, admirador confeso de Cărtărescu y quien dijo que celebró como si hubieran metido un gol cuando se enteró que el rumano había sido seleccionado para recibir el Premio FIL, leyó un texto en el que recordó los lazos que se van tejiendo en la Feria. “Pienso que este tipo de conexiones en torno a una persona, en este caso Mircea Cărtărescu y en un entorno como este, entre cómplices que se confabulan para llevar las palabras a cualquier parte rompiendo las barreras del idioma, entre colegas que comparten el oficio, entre lectores que constituyen el puerto final a donde llega esa aventura, es una de las más claras manifestaciones de la amistad que pueden ocurrir en un evento como este, la FIL Guadalajara y entonces puedo afirmar que, efectivamente, soy amigo de Mircea Cărtărescu”, leyó González.

Jeftanovic, quien es docente de la Universidad de Santiago de Chile, aprovechó para describir cómo percibe la literatura del rumano, todo a través de su lectura y de las entrevistas que ha leído con él como protagonista.

“De algún modo complemento la lectura de sus libros y voy entrando en su pensamiento, siempre he ido leyendo en sus entrevistas, es alguien que cree en la literatura como un acto de fe, casi como una religión, como un credo y me parece que en su escritura y en varias de sus novelas y sus cuentos uno puede reconocer una cadencia que casi pertenece a los rezos, a las oraciones, a los mantras, y eso es un tipo de literatura que me seduce mucho: más que la trama y la historia se permite como una hermenéutica y también la idea del mantra, la repetición, como un rezo de fe en la humanidad”.

Durante la actividad se pudo ver a Cărtărescu, sentado en primera fila, escuchando aquellas opiniones de quienes son sus amigos y conocidos.

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