Mónica de Miranda

Mónica de Miranda, presenta Camino a las estrellas en el MUAC

Se presenta en la sala virtual del MUAC Path to the Stars (Camino a las estrellas) de Mónica de Miranda en el MUAC. De Miranda construye esta obra a partir de una base diversa: guiños a obras fílmicas y literarias en un acto de licencia poética con fundamento histórico.

Ciudad de México, 24 de enero (MaremotoM).- Mónica de Miranda, artista portuguesa de ascendencia angoleña, constantemente negocia con las tensiones derivadas de la historia colonial de sus dos países de origen.

De Miranda visita y reclama espacios y momentos fundamentales de esa historia para traerlos a la luz —y darse a ella misma un poco de luz en el proceso— en una geografía afectiva donde las sombras de las violencias coloniales y de los procesos historiográficos que las acompañan no tienen poder; en donde el “rigor, la verdad y las notas al pie” abren paso a la poesía, los sueños, los actos de cuidado, la ritualidad y el ritmo.

A partir del 23 de enero, #Sala10 del MUAC presenta Path to the Stars [Camino a las estrellas], obra producida en 2022 por Mónica de Miranda. “Combinando en partes iguales aspectos cinemáticos y teatrales, Path to the Stars narra una historia de la lucha por la independencia de Angola en el río, con las palabras proferidas por Carlota, una guerrillera, una mujer, que nunca se nombra, pero se encarna en la actriz Renata Torres”, comenta la especialista en historia africana moderna, Marissa J. Moorman.

Mónica de Miranda
De Miranda visita y reclama espacios y momentos fundamentales de esa historia para traerlos a la luz. Foto: Cortesía

Carlota, la protagonista de esta obra, fue una combatiente en el conflicto más largo de la historia africana moderna: la guerra civil de Angola (1975-2002), que —como muchos otros conflictos bélicos en el continente— surgió de los estragos ocasionados durante siglos de procesos coloniales. Carlota murió en una emboscada al día siguiente de haber escoltado a un grupo de periodistas. Se sabe de su existencia por la crónica de guerra que escribió el periodista polaco Ryszard Kapuściński en su libro Un día más con vida. La única fotografía que existe de ella proviene de este libro.

“Al preguntarme qué tipo de sueño o poema es Camino a las estrellas, pienso que De Miranda intentó recuperar el torrente de vida de Carlota a través de lo que ella vio justo antes de morir”, comenta la curadora Alejandra Labastida.

Este video, agrega, es un viaje que inicia y termina en el mar, después de seguir el cauce del río Cuanza o, lo que es lo mismo, desde el interior de un pez hasta las estrellas. En él, Carlota se desdobla y se observa simultáneamente como niña, adulta, vieja, amante, guerrera y astronauta, pero también como espuma en la ola y polvo cósmico que sólo existe “de vez en cuando”.

El guion está construido por una serie de referencias y citas directas a otros poemas, incluido el título que comparte con un poema escrito por Agostinho Neto, el primer presidente angoleño. Hay algunas referencias históricas concretas: los gemidos fríos, la bomba, el mapa astrológico de China con la fecha de la revolución comunista, etcétera, pero lo que se mide en los mapas de Mónica de Miranda son las distancias entre la conciencia y la oscuridad, entre el odio y la liberación, entre el semen destructivo y el fundirse con la naturaleza. Sobre todo, es un animal oral, una declamación que marca un ritmo.

“Antes de la era de la escritura y la historia, la poesía reinaba en la oralidad. El ritmo era nuestra tecnología de la memoria. De Miranda no puede escaparse de usar el idioma colonial para asegurarse de que las cosas pequeñas de Carlota sigan siendo audibles y se conviertan en estrellas, pero se ha asegurado de que las palabras canten”, señala Alejandra Labastida.

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Licencia poética

Marissa J. Moorman profundiza, en el texto que escribió sobre Camino a las estrellas, en algunos de los elementos técnicos y audiovisuales que la conforman.

Mónica de Miranda
Mónica de Miranda profundiza en algunos de los elementos técnicos y audiovisuales que la conforman. Foto: Cortesía

“Mónica de Miranda y Yara Monteira escribieron el guion de la pieza, en línea con las obras del escritor angoleño José Luandino Vieira y la poetisa portuguesa Cláudia R. Sampaio. Inspirado parcialmente en el libro de Vieira, O Livro dos Rios (2006), el filme es un acto de licencia poética con fundamento histórico.

“De Miranda hace uso de innovaciones fílmicas. La escena inicial en el río es un guiño tanto a Vieira como a Sarah Maldoror, la primera cineasta de la lucha por la independencia de Angola, oriunda de Martinica, que interpretó A Vida Verdadeira de Domingos Xavier de Vieira en la película Sambizanga. El título de Mónica de Miranda hace eco de la película del artista visual António Ole, On a Path to the Stars [En el camino a las estrellas] (1980), un homenaje poético a Agostinho Neto, el primer presidente angoleño y poeta. Tanto Ole como De Miranda toman prestado el título de sus obras de uno de los poemas de Neto”.

Reflexión de imágenes en movimiento

“De Miranda construye Path to the Stars a partir de esta base diversa. Exactamente cincuenta años después de la película de Maldoror, la perspectiva de Mónica de Miranda es diferente, pero también es una intervención feminista negra. No explica la lucha anticolonial, se da por sentada, pero la reinventa. A diferencia de Maldoror, éste no es un rodaje narrativo, sino una reflexión de imágenes en movimiento, de sonido y de palabras de una artista visual angoleño-portuguesa que se tiene en muy alta estima”, comenta Marissa J. Moorman.

Mónica de Miranda
El trabajo visual de Mónica de Miranda pone en movimiento su técnica de fotografía fija con un resultado magnífico. Foto: Cortesía

El trabajo visual de Mónica de Miranda pone en movimiento su técnica de fotografía fija con un resultado magnífico. La profundidad de campo es balanceada. El uso que hace de los gemelos dobles y a veces triples le pide a los espectadores que cuestionen el tiempo, la diferencia y la semejanza. Tres mujeres: una astronauta, la anciana y Carlota encarnan diferentes generaciones mientras su diálogo entreteje el pasado y el futuro.

Los elementos teatrales son antinaturalistas. En lugar del realismo que absorbe a los espectadores en la historia, las tomas fijas que se mueven con lentitud dirigen nuestra atención a la relación entre el ser humano y el mundo de la naturaleza. Por otra parte, el color y los vestuarios son elementales: blanco, negro, azul y estampado de camuflaje, en tanto el trabajo de sonido del artista Xullagi es fundamental para la fuerza de la película: está en capas y distorsionado, dobla el tiempo y nos transporta a través del espacio.

Mónica de Miranda (1976). Vive y trabaja en Lisboa y en Luanda. Es una cineasta, artista e investigadora portuguesa de origen angolés. Su obra se basa en temas de arqueología urbana y geografías afectivas. Trabaja de manera interdisciplinaria con el dibujo, la instalación, la fotografía, el cine, el video y el sonido en sus formas extendidas y en los límites entre la ficción y el documental. Tiene una licenciatura en Artes Visuales y Escultura por Camberwell College of Arts y un doctorado en Estudios Artísticos por la Middlesex University, ambos de Londres.

Es una de las fundadoras del proyecto Hangar (Artist Residency Centre, Lisboa, 2014). Su obra se encuentra en varias colecciones tanto públicas como privadas, incluyendo la Fundação Calouste Gulbenkian, el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), el Museu de Arte, Arquitetura e Tecnologia (MAAT), el For Arts Sake (FAS), el Centro Cultural de Lagos y el Arquivo Fotográfico de Lisboa.

 

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