Bienal Mario Vargas Llosa

No a la persecución a Sergio Ramírez, no al spoileo de Patricia del Río y sí a los cinco finalistas menos uno: la Bienal Mario Vargas Llosa

La incorporación de un periodista español (Ramiro Villapadierna) y del ex Secretario de Cultura de Argentina (Darío Lopérfido) a la renovación de la Cátedra Mario Vargas Llosa, más la bienvenida a los cinco finalistas (Selva Almada, Carmen Boullosa, Juan Gabriel Vásquez, Rosa Montero y Alejandro Zambra) y la incorporación de un día más a la Bienal con el debate pertinente, fueron las noticias anunciadas por el mismísimo Premio Nobel en la inauguración. Mario, acompañado por sus hijos Morgana y Álvaro, se mostró hidalgo y elegante, con sus flamantes 85 años.

Ciudad de México, 23 de septiembre (MaremotoM).- Con una lluvia de aplausos exigiéndole la libertad absoluta al gobierno de Nicaragua para el escritor Premio Cervantes Sergio Ramírez, comenzó hoy la Bienal de Novela Mario Vargas Llosa, donde el Premio Nobel agradeció entre otras cosas las facilidades otorgadas por Raúl Padilla López y Marisol Schulz para llevar a cabo el encuentro, que se hace por segunda vez en México.

El director de la Universidad de Guadalajara, Ricardo Villanueva Lomelí, dio la bienvenida y dijo, entre otras cosas, que “la literatura como refugio de la libertad es el tema de la cuarta Bienal Vargas Llosa y las mesas de diálogo serán enriquecedoras, no sólo para el público aquí presente, sino también para todos los que vean por la pantalla”.

Invitó a Mario a inaugurar la Bienal, quien se acercó muy hidalgo, con un bastón en la mano, vestido con un traje azul, portando un papel donde tenía anotado los nombres, aunque su discurso fue de memoria. No sólo festejó la cuarta edición de su ya famoso concurso, donde muchas novelas participaron, sino también el hecho de que ayer se celebró un encuentro de periodistas para determinar el alcance de la libertad de expresión en México.

“El Premio de Novela ha recibido muchos libros y estoy muy contento porque el jurado ha hecho un gran esfuerzo, alabo la seriedad con la que han tomado esta responsabilidad”, dijo. En otro orden, contó que se ha resuelto “incorporar a la Bienal ese anticipo que en los últimos dos encuentros que tuvimos se celebraron el primer día. Primero fue el de economistas y luego el de periodistas, que desde distintos puntos de vista hablaron sobre la libertad de expresión en México”, contó.

Bienal Mario Vargas Llosa
El colombiano Juan Gabriel vásquez. Foto. Cortesía

“Hubo periodistas opositores al gobierno y otros muy simpatizantes del gobierno. Así que el público verá quienes son los que más razón tenían”, agregó. Luego dio a conocer y presentó a las personas que colaborarán con la Cátedra Mario Vargas Llosa, junto al peruano Raúl Tola, que la viene dirigiendo hace años. Uno es el periodista español Ramiro Villapadierna y el otro el ex funcionario cultural Darío Lopérfido.

Entre los autores candidatos a ganar el premio, no estuvo la argentina Selva Almada, quien participó por pantalla, pero el resto, entradas ya las cinco de la tarde, estuvieron con sus caras de satisfechos, dispuestos a pelear por un premio que entrega 100.000 dólares al ganador.

“No hemos determinado de donde viene el mal“, dijo la española Rosa Montero, la primera en hablar con un slogan: “el español es tan grande como el mandarín, así que levantemos el pecho” y quejarse por el spoileo de la periodista peruana Patricia del Río, la moderadora de la charla.  Su novela Buena suerte es una de las finalistas.

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Leyendo las novelas a su manera, Del Río mezcló a Abimael Guzmán (el fundador de Sendero Luminoso, recientemente muerto en el Perú) con la vida del cineasta Sergio Cabrera, que anima Volver la vista atrás, de Juan Gabriel Vásquez.

“La novela es el lugar donde abandonamos el juicio moral. Lo que la novela trata de comprender es que mis personajes practican el fanatismo. Cómo se explica que con motivaciones loables se marque tanto dolor, los extremos a los que llega el ser humano para sacrificarse en pos de causas, emociones, ideas más elevadas, con resultados funestos”, explicó el escritor colombiano.

Carmen Boullosa, de México.

Llegó el momento del chileno Alejandro Zambra, quien concursa con Poeta chileno, una novela festejada donde el autor ha dicho que ser poeta en su país es como ser chef en el Perú o ser futbolista en el Brasil.

Acostumbrado con su adolescencia eterna, Zambra no escuchaba ni veía bien, aunque dijo que “la novela tiene un origen muy raro que no tiene nada que ver con la poesía”. En realidad, él quería hablar sobre el padrastro, una palabra que en nuestro idioma castiga a quienes la portan. “Esa carga negativa tiene consecuencias en las relaciones mismas”, apuntó el escritor residente en México.

“¿Cómo sobrevuela el mito de lo nacional en tu deseo?”, es otra de las preguntas que se hace en Poeta chileno, explicó Alejandro.

La historia de Eva es lo que cuenta Carmen Boullosa en una especie de Evangelio apócrifo. “Eva me dio una lata, me acosó, me interesó como tema, hasta que le hice el libro. No es tanto que Eva sea la que nos haya marcado en la vida privada, sino que esa Eva retrata una sociedad que se va formando en ese orden, pero también lo que ocurrió en aquel Concilio Vaticano, contemporáneo a Teresa de Ávila, se fija esa versión del Génesis como la palabra de Dios”, dijo la autora mexicana.

“Intenté darle la voz a escritoras y terminé por hacerle caso a Eva. Después de tanto batallar contra ella, escuché su propia versión del Génesis”, expresó frente a una gran cantidad de público, que se sometió a todas las leyes del protocolo contra el Coronavirus y entre los que estaban Alberto Ruy Sánchez y el chileno Carlos Franz, ganador de la segunda Bienal por su obra Si te vieras con mis ojos.

Selva Almada saludó por pantalla a los participantes y explicó que “la novela No es un río vuelve a abordar el universo masculino. La trilogía de los varones, un universo que siempre me causó curiosidad”, contó la escritora argentina.

Pescar era algo para los hombres, que las mujeres tenían vedado y que era un rito de iniciación para los chicos de la familia. Ese es el universo masculino que explora Selva Almada.

Mañana, las actividades de la Bienal comienzan a las 10 de la mañana, con el debate “Esperar lo inesperado. La pandemia y los riesgos de la libertad”, en el que participan el mexicano Alberto Ruy Sánchez, la española Rosa Montero y el venezolano Rodrigo Blanco.

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