Sor Juana Inés de la Cruz

“No es una nueva Sor Juana, parece nueva porque han distorsionado su figura”: Alejandro Soriano

“Sor Juana no fue sólo poeta, Juana Inés no fue una mujer disfrazada de monja; fue una monja verdadera que vivió como tal”, afirma el autor de Sor Juana Inés de la Cruz. Doncella del verbo (JUS), quien cree que en su tiempo libre y sólo por encargo la también llamada Fénix de América hizo su obra literaria.

Ciudad de México, 19 de octubre (MaremotoM).- Sor Juana Inés de la Cruz fue una auténtica monja, enamorada del conocimiento y ajena a la vanidad de la fama literaria, no podemos construir una monja a nuestro antojo y el autor descree del feminismo, del antiaborto y de quienes aseguran que era una persona ligada a la LGTB, como se la quiere ver ahora.

Así piensa Alejandro Soriano en su biografía de la poeta mexicana, Sor Juan Inés de la Cruz. Doncella del verbo, reeditada por JUS.

Cada información de Sor Juana, esa escritora que marca un poco el inicio de la literatura mexicana está basado en la información existente “y tiene la prerrogativa de presentar y aprovechar manuscritos hasta ahora desconocidos”, dijo Alejandro Soriano en el 2011, cuando salió la primera edición de este ensayo.

“Sor Juana no fue sólo poeta, Juana Inés no fue una mujer disfrazada de monja; fue una monja verdadera que vivió como tal”, afirma el autor, quien cree que en su tiempo libre y sólo por encargo la también llamada Fénix de América hizo su obra literaria.

Los encargos eran obligaciones de carácter social, que la empujaron a dar lo mejor de sí en servicio de los demás. Gran parte de la obra de Sor Juana, pues, debe leerse teniendo esto en cuenta. Unas cuantas excepciones pueden mencionarse; entre ellas su poema El sueño y algunas de sus composiciones sacras.

Biografía de Sor Juana
Biografía de Sor Juana, reeditada por JUS. Foto: Cortesía

La postura de Alejandro Soriano Vallés es polémica, en tanto y en cuanto cuestiona la manera en que hoy vemos a Sor Juana. ¿Qué vale más, esa imagen con la que la historia la transforma para hacerla símbolo de causas que luchan por la independencia y el justo criterio? ¿O es ajustarnos a su historia, a los papeles que hay disponibles, para diseñarla como una religiosa siempre?

El autor nunca ha eludido el debate e incluso dice que invitó tres veces a discutir en torno a Sor Juana a la escritora Margo Glantz, que está en las antípodas de él. Sin embargo, nunca ha querido.

“Esta biografía, reeditada, no tiene grandes cambios, lo que sí tiene es una actualización. En los últimos 10 años fueron apareciendo nuevos documentos, la fui modernizando. Desde que salió hace 10 años ha sido una biografía muy solicitada. Es un personaje sumamente atractivo, muchas veces se ha repetido que los que la estudian se enamoran de ella. Es de una gran inteligencia, como un símbolo de la gran alma que ella tuvo”, dice Alejandro Soriano Vallés.

“Actualmente ha sido tomada como abanderada de distintas causas que no le corresponden. Se ha vuelto presa de distintas ideologías y eso ha provocado que se despierte el interés por ella. El feminismo es el más notorio de todos. La ha reivindicado en los últimos 35 años; los movimientos homosexuales la piden ahora, pero eso no le corresponde. El feminismo es si un hombre y una mujer son iguales, entonces Sor Juana es una feminista, pero eso lo toma del cristianismo y es un aspecto que no se menciona mucho. Algunos movimientos feministas que toman a la mujer como inferior al hombre la reclaman, pero ella no pensaba así; la quieren rescatar los antiabortistas, todos hablan en nombre de ella y eso la tiene en gran popularidad”, expresa.

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Biografía de Sor Juana
Nunca he estado muy de acuerdo con que hay figuras adelantadas a su tiempo. Creo que las grandes figuras representan su tiempo. Foto: Cortesía Canal 22

“Nunca he estado muy de acuerdo con que hay figuras adelantadas a su tiempo. Creo que las grandes figuras representan su tiempo. Porque esta idea del progreso no me convence mucho. Como si nosotros fuéramos superiores a los hombres y mujeres del pasado. Creo que ella es una de las representantes mayores de su época. No hay una inteligencia como la de ella en todo el imperio español”, afirma.

Esta biografía tiene una perspectiva católica, religiosa. “Lo que estoy haciendo es recuperar a sor Juana como una mujer religiosa. Esa es una parte que las biografías no consideran. Siempre la presentan como una escritora. Fue una mujer religiosa y toda mujer se preocupa por su casa y en el tiempo que le quedaba libre se habrá dedicado a estudiar. Ella misma dice que su obra fue casi toda por encargo. Durante la parte del día lo que hizo fue una labor de monja”, expresa.

“Esta biografía generó muchas polémicas, sobre todo las feministas norteamericanas a quienes les causó escozor. Pero también hay otros que me han apoyado. Lo que hago es basarme en los documentos de la época, no la he inventado. No es una nueva Sor Juana, parece nueva porque han distorsionado su figura”, dice este escritor católico, que tiene precisamente su fe para basarse en muchas de las visiones sobre Sor Juana.

“Más de 300 años después, nos presentan una nueva Sor Juana, pero no hay documentos que destaquen a una monja rebelde, hereje, emancipada. Es muy de moda, pero no hay papeles que lo prueben. A partir sobre todo del libro de Octavio Paz. Cuando habla del único poema que ella escribió por propia voluntad, habla precisamente de “El sueño”. Fue una monja que se dedicó a cosas de monja”, dice.

“La Iglesia no la persiguió, seguir con esa historia, mientras no aparezca esa historia seguirá siendo un mito. A la gente le gusta una víctima y un villano. Los intelectuales del siglo XIX decían que era la madre de la literatura mexicana y así fue también. Una de las grandes virtudes de este libro es que está construido con documentación. Las otras Sor Juana están hechas con que la mayoría de los críticos toma lo que les conviene, Octavio Paz miente muchísimo en eso, en eras de hacer una monja a modo. Podemos entrar en una discusión científica, tal como le he propuesto a Margo Glantz y nunca se ha animado”, concluye.

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