Roberto Abad

No me interesa responder las preguntas que generan mis cuentos, sino crear más dudas: Roberto Abad

“Son una serie de relatos que están atravesados con una temática extraterrestre. Quise tomar algunos recursos que ya están en la literatura y algunos personajes que están en la memoria colectiva de México y que para mí son significativos, sobre todo en la infancia”, dice Abad.

Ciudad de México, 15 de abril (MaremotoM).- “En un mundo semejante al conocido, bajo los estragos de un sistema descompuesto, se dan cita varios personajes cuyo aspecto en común parece ser la resistencia. En estos cuentos, los robots, las abducciones, las intervenciones en los cuerpos, los clones, la manipulación genética, la determinación perversa de la existencia y las emociones o el abuso de poder nos incitan a cavilar por medio de un registro en tensión. Las luces aparecen, sin embargo, las historias de las que somos testigos indican que quizá sea demasiado tarde”, dice la escritora Daniela Tarazona sobre Cuando las luces aparezcan (Paraíso perdido), de Roberto Abad.

Roberto Abad
Es un libro además de mucho humor y que no busca explicaciones en la realidad para justificar su presencia. Foto: Cortesía

La novela es primero una muestra total de la creencia absoluta en la ciencia ficción como género. Claro, también la novela no es novela sino un conjunto de cuentos donde Maussan enseña “formas de abducción” y protagoniza quizás esa ironía de lo que es para nosotros la ciencia ficción.

Es un libro además de mucho humor y que no busca explicaciones en la realidad para justificar su presencia. Es esto lo primero que comentamos al autor en esta nota, que también aparece en video, por YouTube.

“Son una serie de relatos que están atravesados con una temática extraterrestre. Quise tomar algunos recursos que ya están en la literatura y algunos personajes que están en la memoria colectiva de México y que para mí son significativos, sobre todo en la infancia”, dice Abad.

Maussan pertenece a la cultura pop nacional, algo en lo que coincide el escritor: “es un personaje que genera este tipo de nostalgia por esas series”, admite.

Abad no se mete en la realidad en los relatos y fabrican una gran historia de ciencia ficción desde que empieza hasta que termina. “Tiene algunas conexiones que me gusta pensarla. Tiene dos formas, la primera es forma de abducción y la otra es después del contacto. Para mí era importante que desde los títulos se forjara una historia y que se detonaran ciertos elementos que hay en la historia. Menos están presentes las luces en forma literal, claro que están llegando las naves, para permitirme narrar qué pasa después de las naves”, dice Roberto.

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“Creo que la lectura como novela es intencional, me gusta que la hayas percibido, pero también me gusta pensar que puedan leerse como relatos individuales”, agrega.

Roberto Abad
Cuando las luces aparezcan es de Paraíso Perdido. Foto: Cortesía

­­–¿Crees en la ciencia ficción, en los extraterrestres y crees en Maussan?

–(risas) Claro. Todo está muy conectado, Por ahí alguien decía que no podía escribir en lo que no creía. Me pasa algo de eso. Me interesa la posibilidad de que existan más seres en la naturaleza. Este tipo de ciencia ficción tiene que ver con qué tanto te acercas a ella o qué tanto te alejas. Me interesan las cualidades que tienen los personajes, más allá de generar ciertos tipos de artificios tecnológicos que también forman parte de la literatura. Me interesa explorar otra parte de la ciencia ficción.

–En ti, la ciencia ficción también es divertida

–Hay una característica en la literatura de ciencia ficción que es muy sobria, pues generan ciertas atmósferas que van asfixiando al lector y que por supuesto uno aprende a disfrutar la ruina. Eso es lo importante y lo hemos reconocido en historias por ejemplo de Ballard. En mis cuentos me interesa la asfixia, la tensión, sin embargo, hay guiños, chispazos de humor, que aligeran esa tensión. Es una clara influencia de una autora que yo admiro mucho, la estadounidense Lorrie Moore. Me interesó llevar a cabo este juego que podría causar terror por un lado y hacerte esbozar una sonrisa por el otro.

Roberto Abad
Es una clara influencia de una autora que yo admiro mucho, la estadounidense Lorrie Moore. Foto: Cortesía

–Tú disfrutas más la narración de la historia, que el fin de la historia

–Algo de lo que me planteé a la mitad de la escritura es que adonde quería llegar era a un espacio de dudas, no a una gran revelación. Para que el lector se inquietara por lo que estuviera leyendo, en lugar de confiar en esa realidad construida. No me interesa responder las preguntas que generan mis cuentos, sino crear más dudas con mis cuentos.

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