Gina Arizpe

No podemos ver el dolor como ajeno, dice Gina Arizpe

Con su propuesta busca y cuestiona los límites físicos y sociales a los que está sometido el cuerpo en las sociedades contemporáneas, como los feminicidios, la migración, el esfuerzo laboral y las desapariciones forzadas, entre otros temas. Una constante en las piezas reunidas en esta exposición, son las relaciones y vínculos afectivos que la artista establece con las personas y con las ciudades que habita.

Ciudad de México, 29 de abril (MaremotoM).- Gina Arizpe presenta en El Chopo sus obras de los últimos diez años, bajo el título Sin huella. Estas instalaciones presentan universos que ya conocemos y “que hemos decidido ignorar como sociedad”, dice la artista plástica.

Con su propuesta busca y cuestiona los límites físicos y sociales a los que está sometido el cuerpo en las sociedades contemporáneas, como los feminicidios, la migración, el esfuerzo laboral y las desapariciones forzadas, entre otros temas. Una constante en las piezas reunidas en esta exposición, son las relaciones y vínculos afectivos que la artista establece con las personas y con las ciudades que habita.

“Sin huella es una muestra que concentra nueve proyectos, todos de una manera u otra están vinculados con el cuerpo violentado o la vulnerabilidad del cuerpo”, dice.

En la serie “Nombres y coordenadas” (2020-2022), la artista se refiere a la violencia de género en México. Presenta los nombres de las mujeres asesinadas en cada estado de la República Mexicana. La cualidad matérica de las piezas de esta serie hace referencia a lo textil, al bordado y al entrelazado de fibras como metáfora del tejido social del país.

 Gina Arizpe
En el Museo Universitario del Chopo. Foto. Cortesía

“En el trayecto de la circunstancia, el mundo en el que vivimos ahora, tan rápido, tan superficial, nos volvemos básicos. Las cosas están ahí y decidimos ignorar. La vida es dura y además ver las otras cosas duras que pasan hay un sentido de protegernos, pero es mucho más peligroso ignorar. Si pensamos en estos males que navegan en nuestro México, han avanzado por esa decisión”, afirma.

“Mi obra abarca del centro al norte, el sur no lo conozco tanto, no sé por qué, no he bajado al sur profundo”, expresa.

Trabajar con las chicas desaparecidas era muy delicado para una artista como ella. Pero poniéndose a pensar que si ella lo ignoraba, qué podía esperar de la gente. “Cuando he ido a Ciudad Juárez fui a un lugar donde había feminicidas, pues pasó el tiempo que nos vamos dando cuenta de que el problema se extendió. Pensando en Monterrey, es una situación que se ha dado y le interesa a los familiares de las víctimas”, dice.

 Gina Arizpe
Sin huella es una muestra que concentra nueve proyectos. Foto: Cortesía

“Es una problemática muy compleja, no me atrevería a decir ni causas ni motivos, lo que sí es cierto que el tema recorrió el país, se insertó en cada uno de los Estados y no nos podemos permitir ser omisos”, plantea.

Empleo temporal (acceso) (2019-2021) es una instalación que trata la situación de personas que se ven obligadas a trabajar para grupos criminales perfilando sus oficios o trabajos “por encargo”, como única posibilidad de subsistencia. El título hace eco a la precariedad característica de las condiciones laborales de un gran sector de la población, haciendo énfasis en la relación cuerpo y trabajo. La instalación está constituida por una serie de “ponchallantas”, objetos pequeños de metal en forma de estrella, que son elaborados por herreros en algunas partes del país a solicitud del crimen organizado para causar averías en los neumáticos de los automóviles durante las persecuciones o secuestros, refiriéndose también al contexto de peligro y la vulnerabilidad de tránsito en la República Mexicana.

Progreso (2019) es una pieza en video que pone en entredicho los logros de la modernidad y el desarrollo en la Ciudad de México desde el siglo XX. Un menor de edad recorre la calle Progreso de la colonia Escandón tocando la trompeta en compañía de su padre para ganarse el sustento de cada día. El trabajo callejero del niño pone en evidencia la imposibilidad de poder obtener un futuro mejor que el de sus padres.

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En la calle/cuerpo cubierto (2014), es una acción capturada en diez fotografías, en las que la artista hace uso de su cuerpo como vehículo para pensar problemáticas sociales de grupos históricamente vulnerables y vulnerados. Estas imágenes muestran un cuerpo postrado, cubierto por una sábana en las calles de Los Ángeles.

Gina Arizpe
Sin huella. Foto: Cortesía

Fragilidad estructural (2021-2022) es una instalación creada ex profeso para esta exposición, y está constituida por 143 casas pequeñas elaboradas con cartón. La pieza se desprende de la historia que padeció Lupita Miranda quien, antes de la contingencia sanitaria, se dedicaba a servicios de limpieza en la industria de la construcción. Al quedarse sin empleo, Miranda comenzó a fabricar estas casas para intercambiarlas por objetos de despensa y limpieza en las calles. Este conjunto alude a la inestabilidad, al desorden y a la improvisación que conlleva el sistema precario de vivienda y la economía en las periferias.

Sin huella (2013) –pieza que le da el nombre a esta exposición– es el registro de la acción que la artista realizó en el 2013, en el desierto de Salamayuca, Ciudad Juárez. Partiendo del concepto de desaparición, caminó en el desierto arrastrando un neumático amarrado a la cintura con el fin de borrar las marcas de sus pasos en la arena. Modificando el rastro que dejaba su cuerpo al caminar, cuestionó la idea de trascendencia y visibilizó la vulnerabilidad del cuerpo, borrando la posibilidad de un retorno.

Gina Arizpe (México, 1972)

Vive y trabaja entre la Ciudad de México y Monterrey. Fue integrante del colectivo mexicano marcelaygina (1997-2010), donde trazó las principales estrategias artísticas que continúan definiendo su trabajo: alejarse del estudio como plataforma de trabajo y reflexión, para explorar contextos sociales diversos y producir acciones. A partir de 2010 inició su producción artística en solitario.

En 2001 recibió el grado de Maestra en Artes, por la Facultad de Artes Visuales de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Su obra se ha exhibido individual y colectivamente en diversos museos y centros culturales en México, Estados Unidos, América del Sur y Europa. Algunas de sus exposiciones más recientes son Desplazamientos, The Bassement, en Viena en 2019; Cuestión de tiempo, en la Sala de Arte Público Siqueiros; y Barrena, en la galería La Esperanza, ambos en la Ciudad de México en el transcurso de 2018; Desaparecer, Scheifmühlgasse 12-14 Contemporary, en Viena; y Below the Undergraound: Renegade Art and Action in 1990’s Mexico, Armory Center of the Arts, en Pasadena (2017); Cultivo social, en la galería Alternativa 11 de Monterrey (2016), así como Tramas de revelación, en el Museo de Arte Carrillo Gil (2015). Presentó la exposición individual A ras de suelo, comisariada por Ixel Rion, en el Museo de la Ciudad de Querétaro y en el Centro de las Artes de Monterrey (2020 y 2021).

Su trabajo ha sido objeto de reconocimientos como los premios de adquisición en ZONA MACO, México (2020); Bienal de las Fronteras, Matamoros (2015); Arte Emergente, Bienal Nacional, Monterrey (2008); la Reseña de la Plástica de Nuevo León (2006). Recibió una mención honorífica en la Bienal de Yucatán, Mérida (2014), la beca Jóvenes Creadores del Fonca, Conaculta (2003) y la beca de Sistema Nacional de Creadores del Fonca, Conaculta (2010 y 2018). Su obra es parte de colecciones públicas y privadas.

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