Carmina Cannavino

No soy ni chicha ni limonada, en todo caso soy chicha y no me gustan las medias tintas: Adiós, Carmina Cannavino

Era gran conocedora de la música popular de ambas naciones, además de la del Río de la Plata, en Argentina. Poseía un bagaje muy nutrido de razones y raíces que le permitían entremezclar sonidos contemporáneos. Pero sobre todo su voz prodigiosa, que la ha llevado a estar entre las primeras cantantes mexicanas.

Ciudad de México, 17 de septiembre (MaremotoM).- “No perdono a la muerte enamorada, / no perdono a la vida desatenta, / no perdono a la tierra ni a la nada”, dice un verso de “Elegía a Ramón Sijé”, escrita por el poeta español Miguel Hernández.

Dicha frase se repite como un mantra en este escritorio, para lamentar la temprana muerte de una de las mejores cantantes que he escuchado y por cierto una gran persona. Carmina Cannavino ha fallecido a los 60 años y el cancionero latinoamericano se ha quedado sin una estrella brillante y guía.

Llamada “La Alondra del Sur” y “Voz de los Poetas”, la cantante peruana pero afincada en México, Carmina Cannavino tuvo una carrera luminosa, aunque independiente, con más de 30 discos, entre ellos uno dedicado a Chabuca Granda.

Era gran conocedora de la música popular de ambas naciones, además de la del Río de la Plata, en Argentina. Poseía un bagaje muy nutrido de razones y raíces que le permitían entremezclar sonidos contemporáneos. Pero sobre todo su voz prodigiosa, que la ha llevado a estar entre las primeras cantantes mexicanas.

Desde músicos como Ángel Chacón, excepcional guitarrista y dueño de casi todos sus arreglos, hasta Nahuel Porcel de Peralta, un cantautor argentino, pero también mexicano, pasando por Pentagrama, la empresa de Marta de Cea y Modesto López, el llanto se extiende por toda la música popular mexicana y peruana.

“Partió nuestra admirada Carmina Cannavino, notable cantante y compositora. Buen viaje, querida amiga”, escribió Tania Libertad.

Carmina Cannavino
Pregonera. Adiós, hermosa Carmina. Foto: Cortesía

Uno de sus últimos conciertos fue el pasado 8 de mayo, cuando hizo Pregonera en el Museo Nacional de las Culturas Populares.

SU LUCHA FUE UNA VIDA

Simpática, bella, talentosa, Carmina Cannavino hizo de la lucha su vida y quizás por eso no había accedido a esa fama que obviamente merecía.

“Bandera a media asta / Que no dure hasta noviembre / Hoy resuenan en mi mente / Las voces de Ayotzinapa”, cantaba ella, quien había adaptado unos versos de militantes chilenos para expresar su indignación y dolor frente a los hechos de dominio público en relación con los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala.

“Abrazo a los familiares / De los desaparecidos / Mi canto sirva de abrigo / A todos los estudiantes / Que se afine mi estandarte y mi voz nunca les falte”, entonaba una de las intérpretes más importantes de dicho país sudamericano.

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“Aunque no estoy afiliada a ningún partido político, me considero una artista comprometida. No soy ni chicha ni limonada, en todo caso soy chicha y no me gustan las medias tintas”, afirmaba Carmina, en una de las entrevistas que le hiciéramos.

En los últimos años “cuando empezó aquí el tiempo de despellejados por el narco y luego lo que vivimos ahora con la represión a todos los movimientos sociales, me di cuenta que ya no quiero volver a irme. No tiene sentido partir, en todo caso lo que tiene sentido es preguntarme por qué estoy viviendo esto”, agregaba.

Uno de sus últimos trabajos fue como artista de Sony Music, que se llamó México de mis cantares.

Grabó el disco “con el espíritu que me da el saber que no puedo seguir huyendo y que a pesar de que México se ha puesto muy difícil, para el trabajo y para todo, tiene sentido transformar la tristeza en algo positivo, tratando de inyectar esperanza, sobre todo a la juventud, que siento que está desprovista de líderes y de gente que se comprometa con la vida”, decía.

Carmina Cannavino
No me gusta hablar de la gente en general, pero siento que hay una apatía en todo. Foto: Edgar Rubio / Colección Auditorio Nacional

–¿Crees que la gente ya no quiere escuchar a los cantores populares?

–Bueno, no me gusta hablar de la gente en general, pero siento que hay una apatía en todo y se refleja en todos los ámbitos, también en el artístico. Trato de hacer lo mejor a través de esta propuesta que increíblemente tomó una trasnacional. No estoy negando lo que han hecho las otras editoras independientes por mí. La verdad es que siempre he encontrado cómplices en el camino de mi música, siempre hay alguien que te rescata y a mí la música me rescata de las tristezas más profundas, de los desamores más grandes. Y sí creo que hay mucho amor en la gente, pero al mismo tiempo creo que hoy se siente empantanada, pero mediante la apatía no van a lograr nada. Definitivamente, tenemos que organizarnos, como bien dice Buscaglia, que es alguien a quien me gusta leer. Eso tiene que ocurrir en algún momento. A un nivel más masivo, se piensa que lo de Ayotzinapa está muy lejos o que a los que decapitan están en otro lado, pero no, están al lado nuestro. La desprotección que tienen los periodistas es tremenda. Ante eso, elegí no ser indiferente y mi arma, mi herramienta, son las canciones.

 

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