Benito Taibo

“No soy un profeta, no soy un héroe ni soy un rockstar: soy un cronista”: Benito Taibo

Fin de los tiempos, un spin-off del libro Persona Normal, podrá leerse de forma gratuita cada tercer día; los capítulos de los 10 que conformarán esta historia serán liberados en el sitio findelostiempos.planetadelibros.com.mx/

Ciudad de México, 13 de mayo (MaremotoM).- Benito Taibo trae de regreso a Sebastián y al tío Paco para regalar a los lectores confinados una aventura de diez capítulos en tiempos de pandemia. Esa es la mejor labor que puede hacer un escritor en estas circunstancias, me dice mientras lo entrevistamos.

No es un héroe, sólo soy un cronista, también expresa en estos tiempos de coronavirus y que muy poca gente se anima a hablar de los adolescentes.

Fin de los tiempos, un spin-off del libro Persona Normal, podrá leerse de forma gratuita cada tercer día; los capítulos de los 10 que conformarán esta historia serán liberados en el sitio findelostiempos.planetadelibros.com.mx/

El escenario de esta aventura es la Ciudad de México, en donde Sebastián y el tío Paco siguen en casa las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, de científicos y académicos durante la crisis desatada por el COVID-19. Armados para la batalla diaria con jabón, trapeador, desinfectante y gel antibacterial, pasan los días resguardados bajo el escudo de cada viaje ofrecido por los libros, las películas, la música y probando distintas recetas en la cocina. Habrá días mejores que otros, se enfrentarán al miedo, la ansiedad e incluso a personas sin mucho sentido común que podrían estar cerca de cometer actos infames contra el personal de salud, los héroes de nuestro tiempo, dice la sinopsis.

“Es un juego imaginativo que deseo compartir con los lectores de Persona Normal a manera de agradecimiento por leerlo y haberlo hecho lo que es desde hace casi una década. También es mi forma de acompañar a todos los chicos que han sido fieles y cariñosísimos conmigo durante estos momentos sombríos; vivimos un confinamiento distinto al de otras épocas y es bueno recordar que no estamos solos, que siempre nos acompañamos unos a otros”, ha expresado Benito.

–¿Cuánto escribes? Cuando uno escribe una novela no está muy dispuesta a regalarla

–Creo que son tiempos inéditos y en ese sentido debemos comportarnos de manera inédita. Creo que los chicos que me leen, todos esos que están confinados y les cuesta un montón de trabajo estar confinados…es distinto, las cosas se aceleraron con el paso del tiempo. Mi madre estuvo escondida en una cueva durante dos años. Ni siquiera vamos a hablar del gueto de Varsovia o de los perseguidos en la Argentina. Había otras maneras de relacionarse con lo que estaba alrededor. Por lo tanto, la calle, la libertad, cuando es perdida de golpe como les está pasando a estos miles de adolescentes, la resienten inmensamente. Si le sumamos a que tienen que convivir con sus padres, una relación que no es nada sencilla, hay un punto de resistencia frente a la mandatoria paterna. Meterlos todos en la misma casa se convierte en una especie de pesadilla familiar.

Benito Taibo
La calle, la libertad, cuando es perdida de golpe como les está pasando a estos miles de adolescentes, la resienten inmensamente. Foto: Cortesía Feria Leála

–Eres una persona que ha ido al encuentro de sus lectores…eres la primera persona que me habla de los adolescentes

–Un acto de transmutación mágica y sentir como adolescente lo que ellos sienten. Tampoco es un sacrificio lo que estoy haciendo, me la estoy pasando muy bien. La respuesta está siendo súper chida. Soy una especie de vampiro que se alimenta no de la sangre de los adolescentes, sino de sus cabezas. Que de repente me digan: No sé qué es Las variaciones Goldberg, es fantástico, porque a mí las Variaciones Golberg me han cambiado la vida en su momento.

­–¿Qué es El fin de los tiempos?

–Son 10 capítulos que podrían ir en medio de Persona normal, lo que paso que salto en el tiempo. En el sentido es una distopía. Me parece que podría ser interesante que pudieran estar encerrados. Apelar a cosas que son realmente importantes como la sororidad, la empatía y por otro lado hacer un pequeño divertimento.

Te puede interesar:  "El poder puede llegar a ser una enfermedad": Enrique Krauze

–Muchos escritores han hecho sus diarios…es cansado. Tú has hecho un personaje, es algo original

–No me parecía que hacer un diario de la pandemia que ya están haciendo muchos compañeros fuera interesante. Este desdoblamiento en estos dos personajes que ya están en la novela y que se pueden relacionar con el público joven, es mucho más interesante que ser yo mismo. Un viejito que está a punto de cumplir 60 años no es tan bueno como poner a un cuate de 14 para que diga lo que está pasando. Me sigue pareciendo que nuestra capacidad de asombro está siendo retada y creo que es un gran momento para retarla mucho más. Lo que más se mueve en estos días son nuestras cabezas, que son la puerta y la ventana más grande hacia la libertad.

Benito Taibo
Creo que en este sentido estos 10 capítulos apelan a pequeñísimas cosas, al sentido común, una llamada a la ciencia, no es la peste negra, no estamos en el medioevo. Foto: FIL en Guadalajara

–Un adolescente de 14 años que cuenta lo que está pasando, por supuesto que me hace leer la novela a mí

–Yo creo que la puede leer todo el mundo. Finalmente, lo que está pasando nos está pasando a todos. Creo que en este sentido estos 10 capítulos apelan a pequeñísimas cosas, al sentido común, una llamada a la ciencia, no es la peste negra, no estamos en el medioevo. Lo único que necesitamos es un poco de resiliencia para aguantar este encierro.

–Homenajeas a los trabajadores de la salud, diciendo que son los héroes de nuestro tiempo

–Sí, estoy convencido de que están en la primera línea de batalla contra este enemigo invisible. Siempre los más peligrosos son los enemigos invisibles. Cuando los enemigos son visibles y puedes luchar contra ellos haces tu mejor esfuerzo, pero en este caso, los trabajadores están portándose de una manera ejemplar y están dándonos una muestra de cómo debe de ser el mundo. Cuando volvamos las relaciones sociales tendrán que haber cambiado. Tendremos que aplicar nuevas lógicas dentro de nuestra cabeza para poder besar de nuevo. El gran descubrimiento de la pandemia es descubrir que tenemos muchas más cosas de las que necesitamos. Cuando estás en tu casa te das cuenta de lo que necesitas son dos jitomates y una cebolla. No el nuevo aparato de no sé qué para no sé qué. La sociedad de consumo también está transformándose.

Benito Taibo
Dentro mío sigue viviendo el poeta que fui toda la vida. Foto: FIL en Guadalajara

–Cómo escribes tanta narrativa, ¿has hecho algún pase de poeta a narrador?

–Dentro mío sigue viviendo el poeta que fui toda la vida. Las historias de largo aliento necesitan una manera de contarse. Agradezco a todas las lecturas que me han hecho ser quien soy. Si no eres Homero para poder contar una historia larga como La Odisea o La Ilíada en verso, tienes que recurrir a la novela, que te permite una mejor manera de contar, una manera más sencilla. No me atrevería a hacer La Ilíada de la pandemia.

–Te has convertido como en una especie de héroe para muchos adolescentes…

–Soy todo excepto un héroe, soy esta persona que se está dejando la barba y que cumple 60 años dentro de unos días y que tiene el mismo miedo que todos los demás. Soy un antihéroe, podría funcionar mucho mejor. Intento mirar a los ojos de los otros, no soy un profeta, no soy un héroe ni soy un rockstar, soy un cronista. De ahí venimos finalmente, del periodismo. Quien haya dicho que el periodismo era un hijo bastardo de la literatura vaya mi maldición hacia él. Es todo lo contrario. La literatura también está hecha de buen periodismo.

Comments are closed.