Gabriela Soto Laveaga

No tenemos nuestra propia industria farmacéutica: Gabriela Soto Laveaga

“En los 70 cuando el gobierno mexicano intentó hacer frente a los laboratorios, a las farmacéuticas, le fue imposible. Muchos de nuestros países en América Latina, quedamos en cuarto o quinto lugar para recibir vacuna. No tenemos nuestra propia industria farmacéutica”, dice.

Ciudad de México, 14 de septiembre (MaremotoM).- Sabemos muy poco de nuestras costumbres, de nuestras comunidades y mucho menos de lo que hacen las hierbas que muchos pobladores usan como remedios para distintos males.

Tanto así que Gabriela Soto Laveaga ha realizado un libro titulado Laboratorios en la selva, para dar cuenta de lo que ha sido el barbasco para México.

Gabriela Soto Laveaga
Los pormenores del barbasco. Foto: Cortesía

Esta planta medicinal es un tubérculo que crece en el sur de México y que en 1940 se descubrió que servía como materia prima ideal para el desarrollo de hormonas sintéticas esteroides las cuales, a su vez, sirven para crear importantes medicinas como la cortisona y las píldoras anticonceptivas.

Con este descubrimiento se detonó una carrera por su control y explotación en la cual los principales afectados fueron los campesinos que por ignorancia y falta del respaldo del gobierno fueron los más afectados.

La autora hace un recuento de toda la historia de este capítulo en la historia de México, desde el comienzo en 1940 pasando por el intento de la nacionalización de este tubérculo en 1970 hasta el final a mediados de los noventa.

ENTREVISTA EN VIDEO A GABRIELA SOTO LAVEAGA

“Cuando vemos la ciencia la vemos en los laboratorios, pero ¿qué es lo que pasa cuando sucede fuera de esos ámbitos?”, se pregunta la doctora Gabriela Soto.

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“Lo que el barbasco permitió hacer es que crecía como planta salvaje y había tanto en el sureste de México que fueron a los laboratorios no sólo de nuestro país sino del mundo”, cuenta la experta.

“El título tiene dos sentidos. Tenemos que investigar no sólo en las zonas selváticas sino en la ecología que nos rodea. Pero también alude a ese proyecto que intentaba poner laboratorios en la selva, para que sean los propios campesinos los que investiguen y hagan los remedios. Hoy hay tanto intento de regresar a la naturaleza, de remedios naturales, en medio de un Amazonas que se está quemando, de dónde se extinguen muchas especies y muchas plantas”, afirma Gabriela.

Gabriela Soto Laveaga
Editado por el FCE. Foto: Cortesía

“En los 70 cuando el gobierno mexicano intentó hacer frente a los laboratorios, a las farmacéuticas, le fue imposible. Muchos de nuestros países en América Latina, quedamos en cuarto o quinto lugar para recibir vacuna. No tenemos nuestra propia industria farmacéutica”, agrega.

“Lo que me interesa es mostrar la historia. El matrimonio que humo entre cultura, ciencia y sociedad para las hormonas esteroides. En los países de América Latina nos consideran consumidores y no productores de ciencia”, expresa.

“Los científicos, la sociedad mexicana, son los protagonistas de este libro. Somos productores de conocimiento científico que tiene un impacto global”, concluye.

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