Cine musical

NOCHES DE ESTRENO | El musical, género olvidado en la industria del cine

Aunque el musical creado en México se ha ubicado ya en un buen sitio dentro de la preferencia del público, aún hay que esperar a que llegue ese proyecto que haga voltear la mirada del público al género musical y poderle dar una segunda oportunidad.

Ciudad de México, 28 de septiembre (MaremotoM).- A lo largo de la historia del cine mexicano, el género musical ha sido poco recurrido por sus realizadores y productores; esto debido a que en nuestro país el gusto por él no está del todo arraigado. Además de que se trata de un tipo de películas costosas, que deben conjuntar en un solo proyecto recursos adicionales como el canto y baile.

Sin embargo, en sus intentos por realizar películas de este estilo, en nuestro cine se han insertado cuadros musicales en su mayoría alejados de la trama, los cuales lo ubican en una especie de revista musical que bien que mal son aceptados por los espectadores pues no los distrae, ni involucra con la trama principal.

Después de la canción, la historia sigue como si nada hubiera ocurrido, dando como resultado varios números musicales de remembranza, siendo los más recordados aquellos filmados durante la llamada Época de Oro.

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Los primeros de ellos fueron Santa, primera película sonora en México, en la que Agustín Lara inmortalizó el tema homónimo; además de Allá en el rancho grande, en la que Tito Guízar interpretó ese tema que, años después le pondría voz Jorge Negrete en la segunda versión de esta historia.

Lo más cercano a películas musicales de esa época fueron aquellas protagonizadas por Jorge Negrete o Pedro Infante, teniendo la posibilidad de enamorar a sus novias con una romántica canción o realizar cuadros musicales que también nada tenían que ver con la trama original.

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¿Qué le dijiste a Dios?. Foto: Cortesía

No obstante, cabe mencionar que en el inicio de Nosotros los pobres, la cinta abre con el tema “Ni hablar mujer”, que fue montado con un tratamiento similar al de una comedia musical.

Germán Valdés Tin Tán fue otro de los actores que tuvo en la música una buena herramienta para su desarrollo fílmico, ya fuera acompañado de Marcelo Chávez o en solitario, recordando títulos como El rey del barrio, El Ceniciento y El hombre inquieto, en esta también con un número montado como en teatro musical.

Quienes también hicieron uso de su talento musical en su paso por el cine fueron Viruta y Capulina, quienes actuaron en cintas como La sombra del otro, Angelitos del trapecio y Limosneros con garrote, entre otras.

En solitario, Capulina filmó El Zángano, una revista musical que se desarrollaba en un enorme almacén, en el que se realizaron números musicales montados muy al estilo del cine musical estadounidense.

Más adelante se realizaron varias cintas musicales dirigidas al público juvenil, entre ellas Caras nuevas, Jóvenes y bellas y Soy Ye Yé, un éxito de la comedia musical cinematográfica coproducida por España y México. Protagonizada por Hilda Aguirre y Enrique Guzmán, fue una adaptación de la novela La hermana San Sulpicio.

Hay que mencionar que, al cantar, la voz de Aguirre fue doblada por la en ese entonces debutante Estela Nuñez.

Angélica María fue otra de las actrices que hizo gala de su presencia en este tipo de cine con títulos como Mi vida es una canción y Yo amo, tú amas, nosotros…; esta última una comedia musical haciendo pareja con Héctor Bonilla.

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Más a delante y tras una marcada ausencia, fue en la década del ochenta cuando se retomó este estilo de cine, ahora protagonizado por las estrellas juveniles del momento, como Pedro Fernández, Lucero y hasta Luis Miguel, quienes cantaban en la cinta temas que tampoco tenían que ver con la historia.

Chespirito quiso retomar el estilo de revista musical cinematográfica con Don ratón y don ratero, en la que Florinda Meza interpretó a una cantante de cabaret.

Mención aparte merece Luis De Llano Macedo, que llevó al cine la versión de la comedia musical del también programa de televisión ¡Cachún, Cachún Ra-Ra!, llamada Una loca, loca, preparatoria, protagonizada también por el elenco de esa serie de televisión.

Yuri, Gloria Trevi, Magneto, Alejandra Guzmán y el grupo Garibaldi hicieron lo propio, actuando en historias que fueron aderezadas con sus temas musicales.

Ya iniciado el nuevo milenio Joaquín Bissner realizó Mosquita muerta, comedia musical que obedece a todos los lineamientos del género, en el que escuchamos cantar a Bruno Bichir. Cabe mencionar que su distribuidora no anunció en su publicidad que se trataba de una cinta musical, tal vez por el temor de alejar a la gente de las salas.

Otro título reciente que trató de rescatar este estilo fue Los Fabulosos 7, de Fernando y Carlos Sariñana, protagonizada por Odiseo Bichir, Arcelia Ramírez, Ximena Sariñana y José Ángel Bichir, quien en ese 2013 regresó al género musical, después de hacer lo propio en los teatros en Hoy no me puedo levantar.

De los últimos intentos por impulsar el género musical en el cine mexicano, cabe mencionar ¿Qué le dijiste a Dios? y Volando bajo, ambas de 2014.

La primera de ellas fue dirigida por Teresa Suárez, quien recurrió al musical de rockola, con canciones de Juan Gabriel para llevarla a cabo.

Para sorpresa de muchos el filme, que contó con la participación de talentos como Víctor González y Regina Orozco, además del mismo Divo de Juárez, que aparece en los créditos de salida, fue uno de los más taquilleros de 2014, ubicándose en el quinto lugar de asistencia a nivel nacional.

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Volando bajo. Foto: Cortesía

Por su parte Volando bajo, de Beto Gómez, en el cual se rinde un tributo a la música grupera de las décadas del 70 y 80 del siglo pasado, narró la historia de Los Jilgueros de Rosarito, dueto musical interpretado por Gerardo Taracena y Rodrigo Oviedo, respectivamente.

Hace algunos años se comentaba la posibilidad de realizar un remake de la película musical española Al otro lado de la cama, que en CDMX fue llevada a escena en 2017, que sería dirigida por Antonio Serrano. La historia trata un triángulo amoroso, pero visto desde el punto de vista de comedia, bailes y canciones.

Aunque el musical creado en México se ha ubicado ya en un buen sitio dentro de la preferencia del público, aún hay que esperar a que llegue ese proyecto que haga voltear la mirada del público al género musical y poderle dar una segunda oportunidad.

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