Gonzalo Lizardo

“Nuestro sistema jurídico está basado en la Santa Inquisición”: Gonzalo Lizardo

Veremos la relación entre el poder y la iglesia, muchas rebeliones y también la idea de que saber mucho en esa época era construirse la propia muerte. Esta es la historia de Memorias de un basilisco (Planeta), para conocer la vida de Guillén Lombardo y ver cuánto todavía le debemos al virreinato.

Ciudad de México, 12 de febrero (MaremotoM).- “Adelantado a su tiempo, el Basilisco pasó su vida entre Irlanda, la corte española y la Nueva España, donde murió por ser fiel a sus principios. Pirata, conspirador, rebelde y poeta, su vida fue una aventura”. Esa la historia de Guillén Lombardo, en un libro que además analiza las generalidades y esos misterios de la vida del Virreinato.

Gonzalo Lizardo, autor de Memorias de un basilisco (Planeta) es además de académico un estudioso de la historia y llega a la Santa Inquisición para relatar la vida de este aventurero que murió en la hoguera que en ese tiempo representaba el poder.

“En las postrimerías del año del Señor de 1659, cuarenta mil cristianos se aglomeran en la lluviosa Plaza Mayor, en la capital de la Nueva España, para presenciar el primer auto de fe realizado en diez años por el Santo Oficio. El pueblo sigue a los condenados de esa tarde que, en solemne procesión, se dirigen al Quemadero, donde morirán abrasados hasta convertirse en cenizas. Entre aquellos miserables destaca un hombre de grandes ideas, cuya habilidad para vencer enemigos con la pluma o la espada se haría legendaria: Guillén Lombardo, el Basilisco, un hombre extraordinario nacido en Irlanda que pasó diecisiete años en prisión por conspirar en contra del virrey y denunciar los abusos de las autoridades civiles y eclesiásticas”.

Veremos la relación entre el poder y la iglesia, muchas rebeliones y también la idea de que saber mucho en esa época era construirse la propia muerte.

Gonzalo Lizardo
El gran libro de Gonzalo Lizardo. Foto: Cortesía

–Por lo pronto, el virreinato sigue dando libros

–Es muy productiva y muy interesante, durante mucho tiempo estuvo condenada al olvido. Pienso sobre todo en 1619 y en parte del 20, donde se veía a una etapa oscurantista, donde la Inquisición era la protagonista y también lo es de mi novela. Hay gran interés por la época.

–¿Hay muchos personajes olvidados? Hace poco hice una nota sobre la esclava de Sor Juana…

–Sí. La historia actual tiene mucho interés en los aspectos no contemplados de la historia oficial, que trata de ocultar todo lo que imaginamos. Es el caso de Sor Juana y del Basilisco, un perdedor natural.

Te puede interesar:  ¿La FIL debería asumir este carácter tan político que le vimos en esta edición?

–Perdió la batalla contra la Inquisición, pero al mismo tiempo ¿estaba muy consustanciado con sus propios principios?

–Sí, es un hombre que tuvo la fortuna de contar con una amplia educación en España y tenía muchas herramientas para pensar el mundo y para pensarse, pero vino a caer en una sociedad donde estaba prohibido leer y era mal visto saber. Era considerado un hombre soberbio. Fue su gran maldición y dejó testimonio de lo que le pasó.

–¿Cómo se encontró con este personaje?

Fue por una circunstancia de casualidad casi mágica. Se juntaron un conjunto de azares que me indicaron que tenía que escribir esta biografía novelada sobre el personaje. Comenzó cuando estaba escribiendo otro libro, Jaque perfecto, sobre los judíos en la colonia y conocí al personaje. Me decidí de lleno a hacer el libro cuando estando en España descubrí un cartel de la Santa Inquisición, una exposición, donde hablaba de la prohibición a leer a Guillén Lombardo. Me di cuenta de que el Basilisco tenía a la palabra como un método de acción concreta, en el interior del individuo y en el interior de la sociedad.

Gonzalo Lizardo
La historia actual tiene mucho interés en los aspectos no contemplados de la historia oficial, que trata de ocultar todo lo que imaginamos. Foto: Cortesía Jesse Mireles

–Usted empieza con la muerte de él en la hoguera

–Está muy documentado su caso, hay una descripción de un cronista de la época donde narra cómo se convirtió en ceniza. Es un material que nos mete de sopetón en una sociedad que desconocemos, pero que tiene símbolos con la nuestra. Comencé también con esa historia porque quería mostrar a la Ciudad de México.

–¿Narrando la historia de estos personajes, también narra el sistema del virreinato?

–Sí, es un sistema cultural, religioso, político, que son las bases de nuestra sociedad. Nuestro sistema jurídico está basado en la Santa Inquisición. Hemos sacado las partes religiosas, pero todo se basa en ella. Además vemos la relación que tiene el Imperio de España con el protestantismo y con los judíos, es una parte importante de mi novela.

Gonzalo Lizardo
La novela que me dio la clave fue El siglo de las luces, del cubano Alejo Carpentier. Foto: Cortesía Jesse Mireles

–Leo su novela y me parece encontrar ecos de Marguerite Yourcenar…

–Bueno, Marguerite Yourcenar es una novelista histórica muy reputada. Pero yo más bien estaba pensando en novelas latinoamericanas. Me enamoré del género con La guerra del fin del mundo, de Mario Vargas Llosa y también con Terra Nostra, de Carlos Fuentes. La novela que me dio la clave fue El siglo de las luces, del cubano Alejo Carpentier. Es una novela histórica, donde el autor logra recrear la independencia de Haití, la lucha contra la esclavitud.

Comments are closed.