Michael K Williams

Odio los lunes y sobre todo cuando se muere Omar Little

Y en el medio, la muerte del actor Michael K Williams, mi querido Omar Little. Pensé inmediatamente en que episodio iba a morir él en The Wire, cuando yo después de miles de insistencias de mi hermana Melina, finalmente la vi y creo ahora que es una de las mejores series de la historia, independientemente de que además yo estaba y estoy enamorada de Dominic West.

Ciudad de México, 7 de septiembre (MaremotoM).- Los lunes son los lunes. Como esa canción que entonaba Bob Geldof al frente de su banda The Boomtown Rats. Creo que ese fue el gran éxito mundial de la agrupación. Una vez los vi en el Hay Festival en Zacatecas, cantar precisamente “I’Don’t like mondays”. Pero igual es ese otro tema.

Lo cierto es que este lunes pensé que me moría, por un parásito que entró en mi estómago, fruto de que quise hacer un pescado y no hay nada que pueda morigerar mi odio a semejante animal. La cosa es que estuve remal, tratando de tragar aunque sea un vaso de agua y de pronto, con esas cosas horribles que nos pasan cuando estamos enfermos, todo me molestaba: la llamada telefónica, el timbre, los poemas cursis, la gata que se va a la terraza cuando empieza a llover y se queda escondida en la chimenea, hasta que voy yo, empapándome, para convencerla de que baje en medio del chaparrón… bueno, no estaba bien para nadie.

Y en el medio, la muerte del actor Michael K Williams, mi querido Omar Little. Pensé inmediatamente en que episodio iba a morir él en The Wire, cuando yo después de miles de insistencias de mi hermana Melina, finalmente la vi y creo ahora que es una de las mejores series de la historia, independientemente de que además yo estaba y estoy enamorada de Dominic West. También estaba Idris Elba y, por supuesto, Wendell Pierce, que hoy escribió esto en Twitter: “La profundidad de mi amor por este hermano, solo puede ser igualada por la profundidad de mi dolor al enterarme de su pérdida. Un hombre inmensamente talentoso con la capacidad de dar voz a la condición humana retratando las vidas de aquellos cuya humanidad rara vez se eleva hasta que canta su verdad”.

Michael K Williams
Su rostro cortado al medio, su cara de malo. Foto: Cortesía

“Estaba orgulloso del artista en el que se había convertido y me pidió consejo mucho después de haber superado cualquier incitación que pudiera haber compartido. Siempre sincero, nunca falso. La más amable de las personas. Como dos niños traviesos, nos reíamos y bromeábamos cada vez que nos encontrábamos. Como en Baltimore hace años”, agrega.

Su rostro cortado al medio, su cara de malo, en el hombre que era el más bueno de la serie, con una ternura que le daba su condición homosexual, una voz insondable, derivada quizás de su mala vida, me impresionaron hasta los tuétanos. Tenía 54 años, un actor de mi generación; sin embargo, cuando yo lo miraba en The Wire auguraba las buenas cosas que le pasaron a partir de ese personaje.

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Todo en él para mí era futuro. De hecho, la semana pasada había firmado contrato para hacer la película sobre George Foreman, el ex campeón peso pesado de boxeo, un papel en el que hubiera destacado.

Williams, candidato a tres premios Emmy y que seguramente se lo darán “póstumo” en la próxima ceremonia, era un adicto. Ya lo sabíamos y él se había encargado de decírnoslo. De hecho, cada tanto declaraba: “Ahí voy luchando, lucho día a día”. Hasta que no pudo más: una droga de fentanilo y heroína, mortal dicen los médicos, terminó con su vida. Estaba en su apartamento de Brooklyn, Nueva York y obviamente que pensé en ese otro actor inmenso, Philip Seymour Hoffman, que se fue un poco antes, pero que también había caído en la tentación de las drogas.

Malditas drogas dice uno y piensa: ¿no le hace nada que una mujer en México lo vea con alta estima, en un amor que se llama admiración y que pareciera que eso borra las garras de la muerte? No, la verdad que no. La admiración puede ser amor, pero no es algo que afecte al admirado.

“Es con profundo pesar que la familia anuncia el fallecimiento del actor candidato al Emmy Michael Kenneth Williams”, dijo la portavoz y representante Marianna Shafran a The Hollywood Reporter. “Piden privacidad mientras lloran esta pérdida insuperable”.

El intérprete, que ha sido elogiado por su papel secundario en Lovecraft Country, también ha realizado Chalky White en Boardwalk Empire.

“Se murió Omar Little. Tristeza. Buen viaje, Michael K. Williams, actorazo”, dijo el escritor Alejandro Hosne, en una de esas pocas oportunidades en la que aparece en Facebook.

La ceremonia de los Emmy está programada para el 19 de septiembre y Williams era uno de los favoritos para llevarse el galardón a casa. Ya era candidato como Mejor Actor de Reparto por su trabajo en Bessie y The Night Of, ambas producciones de HBO. También se quedó sin premio en 2019 cuando era candidato por When They See Us.

“Si nunca has visto The Wire, haz que tu misión sea verlo. Dominic West, Idris Elba y muchos otros son geniales, pero nunca volverás a ver a este tipo hacerlo. Y él era el rey de todo”, escribió un usuario de Twitter.

Muchos mueren y alguna vez también moriremos, pero el camino siempre deja tristezas como estas: Adiós, Omar Little. Adiós, Michael K Williams.

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