Joumana Haddad

“Para vivir me ayuda mi furia contra las injusticias”: Joumana Haddad

Haddad es fundadora y editora en jefe de Jasad, la primera en su estilo en lengua árabe como revista cultural erótica que ha impactado alrededor del mundo. Actualmente conduce un programa de televisión que trata los abusos de los derechos humanos en el mundo árabe. No ha podido venir a México a presentar su primera novela a causa del coronavirus y estas son las preguntas que ha respondido vía correo electrónico.

Ciudad de México, 21 de abril (MaremotoM).- La hija de la costurera es la primera novela de la gran poeta y activista Joumana Haddad. Una obra poderosa que cuenta la historia de cuatro mujeres que podrían ser la misma: abuela, madre, hija, bisnieta. De la crudeza de la realidad a los hilos de la memoria, Haddad teje el pasado como si fuera futuro para intentar sacudir a las mujeres de su entumecimiento y liberarlas de su legado, de su fatum.

Cuatro mujeres nacidas en distintas guerras, Palestina, Siria, Líbano y el genocidio armenio, se unen en este absurdo tejido del destino a través del amor, el dolor, la maternidad, el duelo y la ferocidad de la lucha por seguir adelante. Haddad cose una novela que cimbra la vulnerabilidad detrás de la violencia, cuenta la sinopsis.

Joumana Haddad, (Beirut, 1970) es una escritora reconocida internacionalmente y ganadora de distintos premios, ha venido muchas veces a México, para presentar su obra traducida a 15 idiomas. Entre sus publicaciones se encuentran Yo maté a Sherezade: confesiones de una mujer árabe furiosa, que fue adaptada al teatro en Hollywood; Superman es árabeAcerca de Dios, el matrimonio, los machos y otros inventos desastrososEl retorno de Lilith y El tercer sexo.

Haddad es fundadora y editora en jefe de Jasad, la primera en su estilo en lengua árabe como revista cultural erótica que ha impactado alrededor del mundo. Actualmente conduce un programa de televisión que trata los abusos de los derechos humanos en el mundo árabe. No ha podido venir a México a presentar su primera novela a causa del coronavirus y estas son las preguntas que ha respondido vía correo electrónico.

La hija de la costurera
La hija de la costurera

–Vivir es luchar contra el miedo. Somos supervivientes. ¿Coincides con eso?

–Vivir es luchar, punto. Luchar contra el miedo, la soledad, la opresión, la indecencia, el odi, y muchas otras formas de morir existiendo. Para seguir viviendo necesitamos mucha paciencia, o a veces, una cierta dosis de indiferencia. Yo no tengo ni la primera, ni la segunda, pero me ayuda mi furia. Furia contra todas las injusticias en ese mundo.

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–Es tu primera novela luego de mucha escritura. ¿Una especie de madurez en la literatura?

No. Nunca he considerado la novela como una forma más madura de literatura y no me gusta esa condescendencia que algunos novelistas tienen para los que escriben ensayos o poesía. Es otra forma de literatura, simplemente. Otra medio para hacer llegar las voces que nos habitan. Cada historia o experiencia viene a mi llevando con ella su propia lengua y su propio género. Y yo cumplo.

–Palestina, Siria, Líbano y el genocidio armenio…¿la memoria es violenta?

–La vida es violenta. Los seres humanos son violentos. Los hombres son violentos. Siguen haciendo guerras sin aprender que no es eso, el modo para vindicarse de la vida.

–¿La vulnerabilidad es sólo femenina o también los hombres son vulnerables?

–Claro que no. Es humana. Así como la fuerza, la resiliencia, el amor, la tristeza… Para mí no hay nada estrictamente femenino o masculino. Todos esos clichés son condicionados por estereotipos y por modos de educación.

Joumana Haddad
Así veo a muchas mujeres, de nacionalidades diferentes, de razas y religiones y orígenes diversos. Foto: Cortesía

–Ser la serpiente que baila, ¿así ves a la mujer árabe en general?

–Así veo a muchas mujeres, de nacionalidades diferentes, de razas y religiones y orígenes diversos. Hay mujeres que bailan para poder sobrevivir. Para tener una porción de sus derechos. Con el pasar del tiempo, la mujer tuve que perfeccionar el arte de negociar con el poder. Eso me vuelve triste. Merecemos más. Mucho más. Merecemos nuestra dignidad.

–¿Qué es ser feliz, querida Joumana?

–Olvidar, en algunos momentos muy fugaces, que somos vivos. Y que esa vida es no más de una prisión.

–¿Cómo ha sido recibida esta novela en tu país?

–Tuvo mucho éxito. El árabe fue la primera lengua en la cual fue publicado el libro, aunque su lengua original era el inglés. Pero quería ofrecerla antes de todo a mis lectoras y lectores libaneses y árabes, porque les concernía y nuestra región del mundo. Luego descubrí, como con cada libro, cuanto las experiencias humanas no tienen ni lengua ni país, y que lo que escribí sobre Líbano o Armenia puede emocionar a una mexicana o una rusa lo mismo.

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