Emiliano Monge

Pensaba no en el futuro como una idea de progreso, sino en haber abandonado nuestro pasado: Emiliano Monge

 Irma Galló entrevistó para el CASUL al escritor Emiliano Monge, por Tejer la oscuridad (Literatura Random House). No se pierdan esta deliciosa charla.

Ciudad de México, 20 de noviembre (MaremotoM).- En una charla organizada por el CASUL (Casa Universitaria del libro de la UNAM, dirigida por Rosa Beltrán), la periodista Irma Gallo realizó una entrevista al escritor Emiliano Monge, autor de la reciente Tejer en la oscuridad (Literatura Random House).

Me encantan estas notas porque van más allá de la salida del libro, que ya va por la tercera edición y tienden a desmenuzar la novela, sin prisa, una de las más leídas en este tiempo de la pandemia.

Monge contó que esta novela empezó hace muchos años, cuando la policía entra en el hospicio de mamá Rosa, cuando muchas figuras importantes la defienden y otros la critican. Volvió a ella con los mitos que salen de los libros como el Popol Vuh y el Chilam Balam, que son los que aparecen en Tejer la oscuridad.

Emiliano Monge
Tejer la oscuridad, de Emiliano Monge. Foto: Cortesía

“Fui leyendo de diferentes hospicios que se cerraron no sólo en México, sino también en América Latina. Qué pasaría con este futuro si ese futuro quedara en manos de esos niños a quienes le negamos el futuro”, se preguntó Emiliano.

“Pensaba no en el futuro como una idea de progreso, sino en haber abandonado nuestro pasado. Quería hacer eso y ahí es donde pienso es que el diálogo con los vencidos funciona en mi novela”, agrega.

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Los hilos de colores que se hacen nudo y que representan un lenguaje le han servido al escritor para fabricar también él un idioma, una puerta para entrar.

“Son los quipus, un sistema de escritura inca, que me ayudó a formar esos tres tiempos, que son tres generaciones: trama, urdimbre y maya. Una de las cosas que buscan los niños que se escapan de hospicio es un lenguaje distinto. Para leer los quipus, no necesitamos utilizar sólo un sentido. Necesitamos todos nuestros sentidos, es un sistema de escritura multisensorial”, explica Monge.

“La novela tiene tanto que ver con el tejido y la mancha de texto se va componiendo y descomponiendo”, expresa.

“Hay 80 narradores que buscan una voz común, a pesar de que son distintas, por muchos más detalles son similares y cercanas entre sí”, dice.

Lo que Emiliano Monge propone con Tejer la oscuridad es volver a la cueva, meternos dentro de la oscuridad y buscar otras coordenadas.

“A veces como comunidad no nos atrevemos a volver sobre nuestros pasos. La ciencia sí se atreve y vuelve leyes teorías que habían sido abandonadas”, dice.

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